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¿Qué es la helicicultura? La actividad que triunfa en Zamora y la mayoría no sabe cómo se llama

La helicicultura en Zamora experimenta un auge como modelo de negocio rural, aprovechando la alta demanda nacional y la limitada producción española

GALERÍA | Los caracoles son el nuevo manjar de Aliste

GALERÍA | Los caracoles son el nuevo manjar de Aliste / Chany Sebastián

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Zamora

Si te decimos que Zamora es líder en helicicultura en España, ¿sabrías decir de qué te estamos hablando? La actividad dedicada a la cría controlada de caracoles terrestres recibe este nombre y sus fines son fundamentalmente alimentarios, aunque también tienen aplicaciones en cosmética e incluso en medicina.

Lo que tradicionalmente era una recolección en el camp se ha convertido en una práctica organizada, con instalaciones específicas y técnicas propias. Y en la provincia de Zamora saben mucho de eso.

Fonfría se ha convertido en el municipio con mayor concentración de granjas de cría y engorde de caracoles de España. Así lo certifica la Asociación Nacional Sectorial de Cría y Engorde de Caracol de España (Ancet) a la que pertenecen los helicultores alistanos. Son ya varias las granjas que han apostado por la helicultura como modelo de negocio generando un pequeño ecosistema productivo único en la Península Ibérica. Solo en el municipio de Fonfría hay ubicadas cinco explotaciones, cuatro en la cabecera municipal y una en Bermillo de Alba, configurando la mayor concentración a nivel nacional.

VÍDEO | El municipio con más caracoles de España, está en Zamora

Chany Sebastián

La helicicultura afronta un panorama ambivalente ya que mientras que por un lado existe una alta demanda de consumo, especialmente en determinadas zonas y épocas del año, la producción nacional sigue siendo limitada, lo que obliga a importar una gran parte de los caracoles que se consumen.

Actualmente, España es uno de los países europeos donde más caracoles se consumen, pero no es autosuficiente. Esto ha abierto la puerta a pequeños emprendedores y explotaciones rurales que ven en la helicicultura una alternativa económica interesante.

Un sector complejo

A pesar de su potencial, no es un sector sencillo ya que requiere mucho control ambiental. Se trata de una actividad delicada y con alta mortalidad. Además, su rentabilidad no es inmediata con ciclos de producción muy largos. Por el contrario, entre las oportunidades comerciales figura el creciente interés por este mundo así como la posibilidad de desarrollar explotaciones pequeñas en el medio rural.

CURIOSIDADES SOBRE LOS CARACOLES

Los caracoles son hermafroditas: Cada individuo tiene órganos masculinos y femeninos, aunque necesitan otro caracol para reproducirse.

Pueden “dormir” meses: En condiciones adversas (frío o sequía), entran en un estado de letargo llamado estivación o hibernación.

Tardan más de lo que parece en crecer: Un caracol puede tardar entre 6 meses y 2 años en alcanzar el tamaño comercial.

Son muy sensibles al entorno: Necesitan niveles muy concretos de humedad y temperatura; pequeños cambios pueden afectar a su desarrollo.

Se alimentan principalmente de vegetales: Lechuga, acelga o pienso específico, pero también necesitan calcio para fortalecer su concha.

Su baba tiene usos cosméticos: El moco de caracol se utiliza en cremas por sus propiedades regeneradoras.

No hacen ruido… pero trabajan de noche: Son animales nocturnos, por lo que la mayor parte de su actividad ocurre cuando no los vemos.

España es uno de los grandes consumidores: Especialmente en regiones como Cataluña, Andalucía o Castilla y León.

La cría puede ser muy rentable… o muy delicada: Requiere control constante; un error en humedad o alimentación puede arruinar toda la producción.

Existen granjas especializadas: La helicicultura ha pasado de ser recolección tradicional a una actividad ganadera regulada.

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