Homenaje
"Que el sonido de los fusiles que recorrieron España y Europa quede para siempre unido a quienes provocaron la guerra y la dictadura"
La conmemoración del 14 de abril sirvió para recordar la lucha por un modelo de Estado democrático y de reparto de la riqueza, según el discurso ofrecido por Miguel Ángel Viñas, tercer teniente alcalde del Ayuntamiento de Zamora

Alejandra Bonel García
"Hoy estamos aquí, frente a este monolito sacado del esfuerzo del trabajo de nuestra tierra. Una humilde piedra que, como comentaba el poeta León Felipe, 'no es piedra de una lonja, ni piedra de una audiencia, ni piedra de un palacio, ni de una iglesia'. Una humilde piedra que, sin embargo, representa lo mejor del pueblo, el pueblo que cree en el pueblo, el pueblo que defiende a costa de sus propias vidas la justicia social y la igualdad. El pueblo es la suma de sus gentes, trabajadores, campesinos, maestras, poetas, músicos, madres y padres, hijos e hijas del sudor con su propio destino", recita Miguel Ángel Viñas, tercer teniente alcalde del Ayuntamiento de Zamora.
"Esta humilde piedra representa y recuerda a quienes lucharon y murieron, a los que lucharon y perdieron, a quienes lucharon y condenaron, a quienes lucharon y no tienen un lugar donde recordar sus vidas y su lucha", continúa.
El tiempo respeta la concentración convocada en el Monolito de la Plaza del Mercado, incluso la leve brisa que se levanta ayuda a ondear las banderas de la Segunda República Española, de IU y del Partido Comunista Español.
Los presentes se mantienen en riguroso respeto mientras Viñas prosigue su discurso: "Esta humilde piedra representa, recuerda y hace eterna su lucha por los derechos colectivos. Esta humilde piedra es el presente y el futuro para que sigamos defendiendo y luchando por un mundo mejor sin distinciones sociales de cuna, raza, sexo o religión. Esta humilde piedra nos evoca a seguir luchando contra las guerras, contra quienes las provocan y contra los intereses que hay detrás de cada bala que se dispara, intereses de unos pocos a costa de la mayoría social", acentúa.
Tal día como hoy, un 14 de abril, "tras el triunfo de unas elecciones municipales, se proclamó la Segunda República en las plazas de pueblos y ciudades", recuerda Viñas. "Esta humilde piedra representa la búsqueda de un modelo de Estado estrictamente democrático, donde un hombre o una mujer representen un voto, donde no exista ninguna persona con privilegios de cuna o cuenta bancaria; un Estado con un modelo económico de reparto de la riqueza, donde todas las personas puedan trabajar para vivir con dignidad, con acceso a la vivienda, con salarios y pensiones justas, con educación y sanidad públicas de calidad; un Estado con un sistema financiero no especulativo, con un sistema energético que responda a los intereses de la población y un sistema de producción y distribución alimentaria que no esté basado en los vaivenes del mercado, sino en las necesidades de las personas".
"Esta humilde piedra representa que no debemos olvidar el objetivo de nuestra lucha. Compañeros, compañeras...", sentencia mientras suena La Internacional de fondo.
"La República no es un ejercicio de nostalgia"
"Un 14 de abril por fin llegaba para el pueblo un régimen democrático en el que confiar, un régimen que ponía fin a una monarquía corrupta, apoyada por militares belicistas, hundidos en delirios colonialistas. Un ejército que tomó el poder bajo la dictadura de Primo de Rivera, respaldada y alentada por el propio rey". Así empezó su discurso Miguel Ángel Viñas, acompañado de otros miembros del Ayuntamiento de Zamora y de IU, entre ellos, Francisco Guarido, alcalde de la ciudad.
Desde Izquierda Unida aclaran que, "recordar la República no es un ejercicio de nostalgia. Es, por el contrario, una forma de pensar en el futuro. Porque allí donde hubo escuela pública, dignidad de trabajo, cultura compartida, secularización de las instituciones y ampliación de los derechos, hubo también una idea de España más decente, más culta y más igualitaria".
Echando la vista atrás, pero con la mirada puesta en el presente, Miguel Ángel Viñas recuerda "aquella guerra" como "una sangría humana que arrasó el país y desembocó en una dictadura que nos llevó durante décadas a la miseria económica y cultural, a la falta de libertades, a la represión, a los trabajos forzados y a los fusilamientos, los últimos el 27 de septiembre de 1975, apenas un mes antes de la muerte del dictador".
Y hoy, "cuando vuelven a resonar los ecos de la guerra bajo los mismos intereses económicos y los mismos privilegios de siempre, resurgen grupos de extrema derecha que intentan rehabilitar el franquismo. Grupos que lanzan consignas con las que blanquean un régimen represor, buscando hacernos retroceder en los derechos de la clase trabajadora, de los jóvenes, de las personas en paro y de las mujeres. Consignas basadas en el odio, que buscan en la inmigración un chivo expiatorio, asentadas en la mentira y que calan en una sociedad cada vez más desinformada y despolitizada".
La historia no es lo único que Viñas pone sobre la mesa, sino que saca a relucir datos del Ministerio de Trabajo: "No es verdad que los inmigrantes generen, como colectivo, problemas de seguridad, sanitarios, religiosos, culturales, económicos o de desempleo. No es verdad que la inmigración irregular viva de las arcas del Estado, como tampoco es verdad que los emigrantes españoles se marcharan al extranjero con contratos de trabajo". Los propios datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración del franquismo revelan que entre el 40 y el 50 % de los españoles emigraron de forma irregular, cruzando ilegalmente las fronteras de Europa para buscarse la vida. Y eso, sin contar a los exiliados que tuvieron que huir de la represión y buscarse la vida en otros países, igual que hoy llegan a nuestras fronteras quienes padecen las guerras y sus consecuencias en otras partes del mundo", concluye el portavoz.
"Que el sonido de los fusiles que recorrieron España y Europa quede para siempre en la memoria colectiva, como el doblar de las campanas del toque de difuntos y de su funeral. Que ese sonido quede para siempre unido a quienes provocaron la guerra y la dictadura", recita.
Hoy, en Zamora, no se escucharon fusiles, sino aplausos tras un grito de "¡Viva la República!".
- El cuartel zamorano de Monte la Reina 'a toda velocidad', con proyectos de 140 millones en marcha de los 195 previstos de inversión
- Descrito en Zamora un nuevo foco de la Enfermedad de Andrade
- Luis Posado, oncólogo zamorano: 'Cada vez hay más casos de cáncer de pulmón en mujeres jóvenes
- Detenido en Zamora con medio kilo de hachís
- La búsqueda de Nena: una zamorana pide ayuda para encontrar a una antigua compañera de colegio de hace más de 50 años
- José María Diego, 'Chema', nuevo párroco de San Frontis y la margen izquierda de Zamora
- Un Fromago bajo el sol: este es el tiempo que hará en Zamora durante la Feria Internacional del Queso
- Este barrio inaugura su primer mural del proyecto “Zamora Variopinta”
