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No hay Domingo de Resurrección en Zamora sin su tradicional "dos y pingada": huevos, jamón... y lo que surja

Aunque hay recetas para todos los gustos, esta que te contamos es la original

Dos y pingada

Dos y pingada / José Luis Fernández / LZA

Dos buenos trozos de jamón, dos huevos fritos y una rebanada de pan: tan sencillo como sabroso. El Domingo de Resurrección huele a fin de Semana Santa, al inicio de las romerías y al final de la muerte. Pero también huele a "Dos y pingada", esa deliciosa tradición gastronómica típica del fin de la Pasión, el plato estrella desde que en 1951 los cargadores de los pasos del Jesús Resucitado y de la Virgen almorzaran por primera vez este menú al término del desfile para coger fuerzas tras la procesión.

Pero la receta original del tradicional "dos y pingada" se ha ido desarrollando hasta incluir en el plato otras delicias altas en calorías como chorizo, bacon y hasta carne. Admite lo que te apetezca.

RECETA

Su preparación consiste en:

  • Dos huevos fritos.
  • Dos o tres magras de cerdo pasadas por la sartén (la magra es el jamón fresco)
  • También puede ir acompañado de jamón semicurado y pan para "la pingada"

Pero no solo este calorífico almuerzo triunfa en Zamora. También lo han hecho los dulces típicos de la Semana Santa de Zamora, los "culpables" de las largas colas que se han visto durante todos estos días en las tiendas tradicionales. Las aceitadas son las grandes protagonistas, junto a las almendras garrapiñadas, compradas sobre todo por los cofrades para obsequiar a los hermanos de acera con uno de estos pequeños dulces agradeciendo su espera.

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