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Historia viva de Zamora: los comercios centenarios de la ciudad

Casa Prieto, Librería Semuret, Alba Joyeros o El Redondel son testigos del cambio en la capital

La Rosa de Oro.

La Rosa de Oro. / Archivo LOZ

Enrique Ventura Crespo

Los recuerdos que han dejado aquellos comercios de Zamora, que desaparecieron y solo nuestro interior conserva; como los ubicados en el loop comercial y financiero zamorano, desde el último tercio del siglo XIX y primera mitad del siglo XX, asentados entre la Plaza Mayor de Zamora, calles de Santa Clara, San Torcuato, Ramos Carrión, San Andrés, San Pablo y Plaza de Sagasta, donde estuvieron enclavados, entre otros, una sucursal del Banco Castellano, otra del Banco Herrero, Almacenes Emilio Prieto, Mercería Llorente, Sederías Sevillano, Librería Pya, Heraldo de Zamora, Siro Gay –ubicado en el lugar del antiguo palacio de los marqueses de Cardeñosa, siglo XVI-, y un largo etcétera.

Otras entidades comerciales siguen enclavadas en el mismo lugar desde su fundación, como La Rosa de Oro, El Redondel, Casa Prieto, Almacenes Victoria, Librería Semuret, entre otras. Algunas que desaparecieron conservan sus rótulos, como la sombrerería de Lucio Astudillo, de otras conservamos el recuerdo de sus anuncios, como por ejemplo, Camisería Amigo, que se encontraba en la Plaza de Mariano Benlliure 4, y Santa Clara 21, su teléfono era el 308 de nuestra ciudad de Zamora, y mantenía un curioso anuncio que así rezaba "Caballero si desea distinguirse adquiera aquí su traje de etiqueta". De algunas de ellas, que se mantienen en pie a pesar de los pesares, relatamos su historia cierta, la que hemos podido recopilar y a continuación exponemos.

Antiguos comercios zamoranos.

Antiguos comercios zamoranos. / Archivo LOZ

El Redondel

Resaltamos la figura de don Ambrosio Santiago Lozano (1851-1927) como artífice de dos comercios centenarios en la ciudad de Zamora, tanto "El Redondel", como el posteriormente titulado "Almacenes de Tejidos Hijo de Ambrosio Santiago -Avelino Prieto-" Don Ambrosio Santiago Lozano era natural de Muelas de los Caballeros, y siguió el ejemplo de su padre don Manuel Santiago Ferrero, que había iniciado su actividad comercial en Zamora, alrededor de 1840, asociado con paisanos de La Carballeda, familiares y algunos industriales de Corrales del Vino (Zamora), inaugurando un despacho comercial en la esquina de la entonces zamorana calle de Castelar, hoy calle de los Herreros.

El 1880, debajo de los soportales de la Plaza Mayor de Zamora, surge el emblemático establecimiento comercial de El Redondel, denominación debida a la galería circular de su interior, que el público en general con el paso del tiempo acabaría imponiendo a la razón social de entonces, denominada Almacenes Ambrosio Santiago, pasando a denominarse El Redondel, y que hoy se mantiene, tras casi 150 años de existencia. Es menester resaltar que don Ambrosio Santiago Lozano fue uno de los diez empresarios que contribuyeron a la construcción de la Plaza de Toros de la Ciudad de Zamora en 1897, lo que denota una preocupación e interés por el auge y progreso de la Ciudad. El objeto de sus ventas era en un principio, paños y bayetas, mantas y mantones, quincalla, mercería, bisutería, puntillas y adornos; oferta que se fue ampliando hasta la actualidad. La familia de don Ambrosio Santiago Lozano estaba compuesta por su esposa, doña María Lozano Santiago, sus hijos doña Bárbara, doña Claudia, don Antonio y doña Herminia; sus hijos políticos don Avelino Prieto, don Joaquín Prieto, don Leocadio Peláez, doña Albertina Prieto y doña Fidela García. Sus hijas contrajeron matrimonio, doña Bárbara con don Avelino Prieto Prieto; doña Claudia con don Joaquín Prieto Santiago; doña Herminia con don Leocadio Peláez González. Como veremos, dos de los yernos de don Ambrosio, formaron parte de la empresa, don Avelino y don Leocadio, desde finales del siglo XIX hasta su separación comercial en 1931.

La dirección de El Redondel, a partir de 1931, estará a cargo de don Leocadio Peláez González, natural de Cervera del Río Alhama (La Rioja), esposo como hemos visto anteriormente de doña Herminia Santiago Lozano -tras la separación comercial con don Avelino, que pasa a regentar otro negocio colindante con razón social titulada "Almacenes de Tejidos, Hijo de Ambrosio Santiago (Avelino Prieto)-".

En la década de 1950 se hace cargo del negocio, don Leocadio Peláez Santiago, hijo del anterior, que sería vocal de la Cámara de Comercio de Zamora, y uno de los impulsores del Museo de Semana Santa de Zamora. Consolida el negocio de la Plaza Mayor y lo amplía en 1960 con un local contiguo en la calle de La Renova, desarrollando una gran oferta, destacando la sección de mercería con la ayuda de su hermana doña Herminia Peláez Santiago. La cuarta generación en la dirección de El Redondel llega en el año 1990, y la constituyen don Eloy y don Pablo Peláez Franco. En 1992, abren junto a la avenida de las Tres Cruces, más concretamente en la calle Amargura, 15, un local comercial denominado El Redondel 2. En el año 2006, inauguran otro local comercial en la calle Polvorín, 4, denominado El Redondel 3. Asimismo la gestión de don Eloy y de don Pablo Peláez Franco ha sido reconocida con los premios: Mercurio de la Cámara de Comercio de Zamora, 1997; y el de Comercio Tradicional de la Junta de Castilla León, 2006. Orgullosos creo que estarán don Ambrosio Santiago Lozano, don Leocadio Peláez González, y don Leocadio Peláez Santiago, de la gestión comercial de sus descendientes y cuarta generación, don Eloy y don Pablo Peláez Franco.

El establecimiento Casa Prieto

Proveedor de Semillas, situado en la calle de San Pablo, número 11, de Zamora, viene desarrollando desde hace ya mucho tiempo, la venta y distribución de semillas, legumbres, frutos secos, fitosanitarios y cordelería. Productos de alta y esmerada calidad. La persona que funda la dinastía comercial de Casa Prieto fue de doña Isidra Martín, natural de Santander, esposa de don Lorenzo Prieto, natural de Villanueva de Campeán, donde se asienta el matrimonio, alrededor de 1860. El matrimonio de doña Isidra Martín y de don Lorenzo Prieto tuvo tres hijos, don Aniceto, que continuará la saga comercial, don José María, sacerdote, y doña Consuelo Prieto Martín, monja en el antiguo convento de las religiosas Comendadoras de la Orden de San Juan de Jerusalén, conocidas popularmente como "las Juanas", ubicado entre las calles de El Troncoso y Obispo Manso de Zamora. En 1880, don Aniceto Prieto Martín traslada el negocio familiar al barrio de San Frontis en Zamora, para compra y venta de cereales. Durante la Guerra Civil Española de 1936, los cereales y otros productos estaban intervenidos y se distribuían con arreglo a las cartillas de racionamiento, donde la familia Prieto seguiría las pautas de dicho control y distribución de cereales. En el año 1940 la firma comercial Casa Prieto se establece en la calle de San Pablo, en un primer momento en el número 7, y posteriormente, en el número 11. El establecimiento entonces estuvo dirigido, hasta su fallecimiento en 1989, por don Eleuterio Prieto Santiago; donde se envasaban y tostaban frutos secos y todo tipo de legumbres en dos hornos tostadores, años en los que patentaron la marca "El Sembrador", alrededor de 1965, que pervive en la actualidad. El relevo de don Eleuterio fue tomado por su hijo, don José María Prieto Lorenzo, Técnico Agrícola Superior, y Diplomado en Comercio, persona de gran profesionalidad y preparación en todos los ámbitos agrícolas y biológicos.

Csa Prieto. Proveedor de semillas.

Csa Prieto. Proveedor de semillas. / Archivo LOZ

Siempre Casa Prieto ha tenido por norma la excelencia de Zamora en cuanto a garbanzos de Fuentesaúco, Fuentelapeña, Argujillo, Fuentespreadas. Lentejas de La Armuña. Alubias de los valles del Órbigo y del Tera; al igual que gran variedad de todo tipo de semillas y productos fitosanitarios. En 2026, la continuidad comercial de los actuales propietarios del rótulo comercial que nos ocupa, es decir, de don José María Prieto Lorenzo y de su esposa doña Micaela Pérez García, que se mantienen en el negocio tras casi sesenta años de actividad, no está asegurado; ya que sus dos hijos, son universitarios de excelencia y están ocupando importantes destinos en la Administración del Estado Español, tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

Avelino Prieto, Varone

Como hemos leído anteriormente en la fundación y desarrollo de El Redondel, don Ambrosio Santiago Lozano, a partir de 1880, inaugura junto a los soportales de la Plaza Mayor de Zamora recién reconstruidos tras el incendio de 1879 –originado en una antigua droguería allí ubicada-un establecimiento comercial, que debido a su galería interior de forma circular comenzará denominarse El Redondel. Varios años después, tras los matrimonios de sus hijas doña Bárbara y doña Herminia Santiago Lozano, con don Avelino Prieto Prieto y don Leocadio Peláez González, respectivamente, se incorporarán al negocio los dos yernos citados, que junto a su suegro don Ambrosio, ampliarán las instalaciones comerciales con un local contiguo, comunicándose ambos entre sí en un espacioso local en el que se ofrecían a la venta, según la publicidad de la época "géneros del reino y extranjeros, paños y bayetas, tapabocas, mantas, quincalla y paquetería, depósito de alpargatas y zapatillas…".

La actividad comercial entre los dos cuñados, don Avelino y don Leocadio, continuará tras el fallecimiento de don Ambrosio Santiago en 1927. Sin embargo en el año 1931, deciden separar los dos locales comerciales, ejerciendo cada uno por su cuenta la actividad comercial. A partir de este momento, comienza el funcionamiento del establecimiento comercial titulado "Almacén de Tejidos Hijo de Ambrosio Santiago –Avelino Prieto"-, con el anuncio de "Ventas al mayor y detalle, especialidad en géneros blancos crudos y de punto. Gran surtido de pañería, mantas de cama, campo y viaje". A don Avelino Prieto le sucede en la gestión comercial, su hijo, don Dídimo Prieto, y tras el fallecimiento de este último, se hará cargo del negocio su hijo don Carlos Prieto, que iniciará también su actividad comercial en un local cercano, situado en la confluencia de las calles de San Andrés y La Renova de Zamora, al que denomina Varone, donde se ofertaba moda joven en contraposición a la originaria de los soportales que se destinaba a ropa laboral y géneros más clásicos. En 1990 se volverá a trasladar al local de la Plaza Mayor, uniendo al título originario de Avelino Prieto, el de Varone -que hoy en día se conservan en el frontal del local-, donde continuará su actividad comercial hasta su fallecimiento, que dará lugar al cierre definitivo de este establecimiento centenario. Actualmente en el antiguo local comercial de Avelino Prieto-Varone se encuentra ubicada la Coctelería Varone.

Alba Joyeros

Alba Joyeros es una joyería zamorana cuyos orígenes datan de 1889, fundada por don Dionisio Alba Pardo, la primera ubicación en Zamora tuvo lugar en su Plaza Mayor, en los aledaños de los soportales que estuvieron adosados a la iglesia de San Juan de Puerta Nueva, hasta mediados del siglo XX, que se traslada a la calle Benavente, esquina con Santa Clara, donde permanecerá hasta la primera década del siglo XXI, que se transmuda a su enclave actual en la calle Santa Clara, 7. Es don Dionisio Alba Pardo el iniciador de la genealogía de joyeros que desde el siglo XIX viene desarrollando su actividad en dicha ciudad. Al anterior, le sucederá su hijo don Dionisio Alba Marcos, que además de ser un joyero sobresaliente, lo podemos recordar como un zamorano ilustre por sus desvelos y preocupaciones por la ciudad de Zamora, y por su participación, principalmente, en la fundación de varias cofradías de la Semana Santa Zamorana, como la Real Cofradía de Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén; la Penitente Hermandad de Jesús Yacente; al igual que la cofradía titulada Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo del Amparo –conocida como Las Capas Pardas-. Asimismo, desempeñó sobresalientemente el cargo de Secretario de la Junta Pro Semana Santa. Inculcó del mismo modo, he hizo gala de una sensibilidad a flor de piel por Zamora y sus tradiciones; le sucedió en la gestión de la joyería su hijo, don Dionisio Alba Álvarez, que siguió notablemente las actuaciones de su progenitor. La cuarta generación de joyeros de la misma, la representan doña Elvira y don Ramón Alba Blanco, dignos hijos y descendientes de los anteriores.

"Hijo de Secundino García"

La firma comercial "Hijo de Secundino García", situada en la Plaza del Mercado, 18, esquina a Alfonso III "el Magno", 8, se fundó en 1934 por don Secundino García Cordero, natural de Jiménez de Jamuz (León), junto con su esposa doña Venancia de Blas. Se dedicaron en un principio a vender cacharros de barro en venta ambulante por toda la provincia de Zamora. Puestos de cacharros en las ferias, como la Feria del Ajo de Zamora. Con el paso del tiempo, también vendieron colchones y todo lo necesario para la casa. Actualmente han consolidado un bazar de productos del hogar, decoración, cocina y artesanía. En 1951 falleció doña Venancia y continuó con el negocio don Secundino García, ayudado por sus hijos, Rodolfo y hermanos. Más tarde, don Rodolfo y su esposa doña María de la Presentación Arias Gallego, siguieron con la venta ambulante por los pueblos de la provincia de Zamora, hasta que en 2024, se hizo cargo de la gestión del negocio, don Luis Secundino García Arias, que representa la tercera generación en la historia del establecimiento "Hijo de Secundino García".

Almacenes Victoria

La historia de Almacenes Victoria comenzó, según nos relata su actual propietario don Ángel Antón Olivares, el 8 de agosto de 1936, debido al fusilamiento de don Manuel Antón Martín, motivado por ser el Secretario General de la Casa del Pueblo de Zamora, UGT. Su viuda doña Victoria Chillón Lozano con tres niños pequeños de seis, siete y ocho años de edad, queda sin medios de vida, teniendo que salir a vender en un puesto ubicado en la Plaza del Mercado de Zamora, gracias al dinero que le prestó una amiga para comprar las primeras existencias. Poco a poco, tras mucho trabajo y soportando muchas injusticias por ser la esposa del citado don Manuel Antón, pudo ir sacando adelante a sus tres hijos. Con once años de edad, su hijo don Ángel Antón Chillón, manifestó que no quería seguir con sus estudios elementales, y comienza a ayudar a su madre, y alterna sus empleos en diferentes puestos del citado mercado, incluso en una pescadería. Con el paso del tiempo y con el dinero ganado y ahorrado de su actividad comercial, doña Victoria Chillón Lozano, se establece durante algunos años en el local comercial donde estuvo la sombrerería de Lucio Astudillo, y al seguir progresando, tuvo la idea doña Victoria de comprar el Hotel Franco Español en Zamora; ese negocio se fue al traste porque el gobernador civil de Zamora de aquel entonces, no lo permitió por miedo, según decía, a convertirse el anterior en un nido de "rojos". El Hotel era propiedad de la familia del bar Chillón, que se portó fenomenal con doña Victoria, al devolverle todo el dinero que le había entregado por la compra anulada a instancias del citado gobernador. Posteriormente, compró doña Victoria lo que es en la actualidad Almacenes Victoria, antiguo Punto Azul. El 11 de junio de 1946, doña Victoria Chillón y su hijo don Ángel Antón Chillón abrieron Almacenes Victoria; estando dicha señora al frente del comercio hasta 1970, año en que pasa a dirigirlo su hijo, que le da al establecimiento un cambio brutal, al convertirlo en la primera firma de Castilla y León, especializada en ropa de boda para hombres. En el año 2002, falleció doña Victoria Chillón Lozano, esposa y madre ejemplar, entre otras muchas virtudes. D. Ángel Antón Chillón estuvo al frente del negocio hasta 1995, año en el que recibe la Medalla de Oro al Mérito del Trabajo, y a partir de ese año, el establecimiento comercial es gestionado por don Ángel Antón Olivares, digno hijo del anterior.

Semuret

La vida cultural zamorana dio un giro inesperado cuando en agosto de 2019, después de meses de traspaso, la centenaria librería Semuret cambió de manos, doña Judith Pino, tomó el testigo del histórico local de ciento veinte años de antigüedad.

Paulatinamente los cambios fueron llegando, presentaciones literarias, firmas de libros, cuentacuentos, clubes de lectura o un recolocado espacio. Con la llegada de nuevas editoriales independientes se vistieron los escaparates, vino también una nueva línea editorial con tradiciones zamoranas ilustradas y nuevos modos de acercarnos a nuestra historia a través del cómic.

El trabajo desarrollado por la nueva dirección de la librería Semuret ha sido reconocido y galardonado con la concesión de varios premios, entre otros, Premio a la Mujer Empresaria del año 2022, en su XXIX edición, otorgado por la CEOE ZAMORA; Premio al Mejor Comercio Tradicional de la provincia de Zamora en el año 2025, en su XVIII edición, otorgado por la Junta de Castilla y León. Han pasado ya seis años en un espacio único con ciento veinticinco años de antigüedad, creando lectores, donde doña Carmen y doña Judith, se sienten orgullosas de continuar con este legado, creando comunidad alrededor de los libros, y sin embargo, no podemos calificar este relevo generacional como un éxito, más bien como la apuesta por un sueño; porque en Zamora los sueños también se cumplen.

La Rosa de Oro

El emblemático establecimiento comercial zamorano titulado La Rosa de Oro, ubicado en la plaza de Sagasta, número 2, fue fundado en 1882 por don Francisco Prieto Lozano y doña Margarita Lozano, naturales de Muelas de los Caballeros, y de Donado, respectivamente; con anterioridad se trasladaron a Zamora para dedicarse al comercio del textil, es decir, tejidos, pañería, sedas, lanería, camisería, ropa blanca, géneros de punto y peletería, instalándose en un local de la plaza Sagasta con la calle Viriato, número 1, antes de la construcción del actual edificio, por parte de Rodríguez Lorenzo Hermanos, según proyecto del arquitecto don Segundo Viloria. Asimismo, a los pocos años se amplía la firma comercial estableciendo una sucursal en la calle de Santa Clara, número 5, para la venta de camisería, ropa blanca y géneros de punto. Continuarán al frente del negocio los hijos de los anteriores, don Ángel, don Francisco y don Julio Prieto Lozano. Tiempo después se escinde la sociedad propietaria, quedando como propietario único, don Julio Prieto Lozano, que en aquel tiempo adquiere una fábrica de jabón situada en la calle Brahones en el barrio de Pantoja. Al fallecimiento de don Julio Prieto Lozano, el establecimiento comercial pasa a ser propiedad de su viuda, doña Gloria Cirac La Iglesia, apoyada por dos de sus hijos varones, don Julio César y don Raúl Prieto Cirac, dejando ambos los estudios, el primero con la carrera de Derecho prácticamente finalizada en Madrid, y el segundo en la villa de Toro (Zamora). Tras el fallecimiento de doña Gloria Cirac, quedan a cargo del negocio y propietarios de la firma comercial La Rosa de Oro, sus dos hijos, don Julio César y don Raúl, que años más tarde adquieren todo el edificio –viviendas y local comercial- a la familia Rodríguez. Al fallecer don Raúl Prieto Cirac, se hace cargo de la dirección y explotación de la citada firma comercial, doña Pilar Luisa de Castro Prieto, actual propietaria que representa la cuarta generación de La Rosa de Oro.

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