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Urnas en la calle por culpa de las barreras arquitectónicas en un colegio electoral de Zamora

Dos personas en silla de ruedas han tenido que ejercer el derecho al voto desde la calle debido a los escalones existentes en el colegio electoral de San Frontis

Una persona en silla de ruedas, en las inmediaciones del colegio electoral de San Frontis, cuando se dirigía a votar en él.

Una persona en silla de ruedas, en las inmediaciones del colegio electoral de San Frontis, cuando se dirigía a votar en él. / J. N.

Las urnas han tenido que salir a la calle en Zamora y no porque hiciera sol y uno de los integrantes de la mesa quisiera disfrutar un poco del aire, sino por culpa de las barreras arquitectónicas. Ha ocurrido en el colegio electoral del barrio de San Frontis de la capital zamorana, donde el centro electoral se ubica desde hace años en la sede de la asociación vecinal.

El acceso a la sede implica tener que subir dos escalones y eso hace que para las personas con discapacidad que se desplazan en silla de ruedas sea físicamente imposible llegar a las mesas de votación. Eso le ha pasado a una persona con discapacidad en cada una de las dos mesas de ese colegio electoral este domingo por la mañana.

Uno de ellos ha confesado que, por su experiencia de anteriores citas electorales, ya está acostumbrado a que sea así, lo que no quita para que le parezca "muy mal" que siga habiendo barreras arquitectónicas. Pese a todo, ha relativizado el problema porque casi nadie lo sufre y al menos tiene solución, según ha expuesto al acudir al colegio electoral de San Frontis poco antes de la una del mediodía.

Un hombre en silla de ruedas, en el momento de emitir su voto en la calle, junto a la mesa electoral de San Frontis.

Un hombre en silla de ruedas, en el momento de emitir su voto en la calle, junto a la mesa electoral de San Frontis. / J. N.

Una hora y media antes, en la mesa electoral de al lado de ese mismo colegio electoral había sido un joven en silla de ruedas que llegó acompañado de su madre el que tuvo el mismo problema y al que tuvieron que sacarle la urna a la calle para que pudiera emitir el sufragio.

El colegio electoral de San Frontis, en el que no ha habido más incidentes este domingo por la mañana que los derivados de las barreras arquitectónicas, tiene la peculiaridad de que, a diferencia de otros centros de votación, no es un centro educativo donde se instalan las urnas, sino una modesta sede de asociación vecinal, con barra de bar incluida, aunque hoy no se sirvieran bebidas y la reunión vecinal fuera de otro tipo, para la emisión del voto.

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