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Anulado el juicio a los ladrones de una casa de apuestas en Zamora

La Audiencia se declara incompetente porque la pena máxima no supera cinco años de cárcel

Los presuntos ladrones de la casa de apuestas, sentados en el baquillo, en el juicio anulado por la Audiencia

Los presuntos ladrones de la casa de apuestas, sentados en el baquillo, en el juicio anulado por la Audiencia / Víctor Garrido

Carlos Gil Andrés

Carlos Gil Andrés

La Audiencia Provincial de Zamora se ha declarado incompetente para juzgar el caso contra los presuntos autores del robo con fuerza e intimidación de una casa de apuestas en la calle Obispo Nieto el pasado enero de 2025.

Por esa causa se sentaban en el banquillo de los acusados dos hombres, O. N. y M. D., que llegaron a la sala de vistas esposados, ya que se encuentran en Topas, el primero en prisión provisional por hechos y el segundo por otro delito diferente.

O.N. entró en la casa de apuestas de Obispo Nieto con la cara tapada, le puso un arma blanca en el cuello a un empleado y logró llevarse una recaudación de diez mil euros. En el exterior le esperaba un compinche, que la Policía cree que fue el otro acusado, M.D., que se encargaría de las labores de vigilancia.

El golpe les reportó un beneficio importante, de en torno a diez mil euros en billetes pequeños y usados, es decir fácilmente utilizables para cualquier compra. Sin embargo, ambos fueron identificados y detenidos con posterioridad, el primero al ser reconocido por su víctima y el segundo por encontrarse en las inmediaciones.

El caso es que este tipo de delitos tienen una pena máxima de cinco años, pero el caso ha llegado a la Audiencia Provincial, que solo es competente para juzgar los casos que tengan como castigo más de un lustro. Nadie se percató del asunto hasta que esta mañana iba a empezar el juicio y la presidencia de la sala advirtió de esta circunstancia, lo que obligó a suspender la vista para que el caso lo vea el Juzgado de lo Penal, ya que la Audiencia es incompetente y se le hurtaría a los enjuiciados tras una posible condena una posibilidad de recurso.

Uno de los acusados, el que puso el arma blanca en el cuello a la víctima y que había reconocido los hechos, ha llegado a un acuerdo con la Fiscalía para declararse culpable a cambio de una pena de 14 meses de cárcel. Dado que lleva ya prácticamente ese tiempo en prisión provisional, se va a decretar su puesta en libertad, aunque tras el juicio fallido debió regresar a Topas a recoger sus pertenencias y a la espera de la tramitación de su nueva situación procesal.

Con respecto al segundo acusado, M.D., su abogado pide la libre absolución, aunque está en prisión por otra causa. La razón es que nadie le ha reconocido como cómplice del robo, por lo que según su defensa, no hay pruebas para acusarle de una acción en la que no intervino directamente y ningún testigo presencial le reconoció.

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