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¿Cuándo dejará de llover en Zamora?

Lo que resta de febrero se presenta más estable tras un nuevo episodio de precipitaciones, pero marzo y abril volverán a estar marcados por la inestabilidad

Inundaciones por lluvias Zamora

Inundaciones por lluvias Zamora / José Luis Fernández / LZA

La lluvia seguirá siendo protagonista en la provincia de Zamora durante las próximas semanas. Tras varios días de precipitaciones intermitentes, el inicio de la semana que entra volverá a estar pasado por agua, prolongando un invierno que está dejando un ambiente húmedo y cielos cubiertos de forma recurrente.

Según la tendencia prevista, los primeros días vendrán acompañados de nuevas lluvias que afectarán tanto a la capital como a buena parte de la provincia. Sin embargo, tras este nuevo episodio llegará una tregua. A medida que avance febrero, el tiempo tenderá a estabilizarse, especialmente en su recta final, con jornadas más calmadas, menor probabilidad de precipitaciones y temperaturas que, sin ser primaverales, resultarán algo más suaves.

Un respiro antes de un marzo más intenso

Esa mejoría, no obstante, será temporal. Los modelos apuntan a qué marzo comenzará nuevamente con lluvias en sus primeros días. Después, se abrirá una ventana de estabilidad de aproximadamente semana y media o dos semanas, un paréntesis que permitirá disfrutar de cielos más despejados antes de que regrese la inestabilidad.

A partir de mediados de mes, especialmente entre los días 16 y 24, las precipitaciones podrían ganar intensidad y frecuencia. Se trataría de un nuevo episodio húmedo, con acumulaciones más destacadas y un ambiente plenamente invernal que podría prolongarse durante varios días consecutivos.

La tendencia no invita a pensar en un cambio definitivo a corto plazo. Abril, fiel al refrán popular de “abril, aguas mil”, arrancaría también con una primera semana marcada por lluvias generalizadas. Este patrón encajaría con la dinámica habitual de la primavera temprana en la provincia, caracterizada por frentes atlánticos que alternan periodos de sol con chaparrones persistentes.

En definitiva, quienes esperen un giro radical hacia el tiempo seco tendrán que armarse de paciencia. Todo apunta a que las precipitaciones seguirán acompañando a Zamora hasta bien entrada la primavera. No será hasta que el calor empiece a imponerse con claridad cuando las lluvias comiencen a remitir de forma más estable en la provincia. Mientras tanto, paraguas a mano y prudencia en carretera serán aliados indispensables en las próximas semanas.

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