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Ocio

Rubén Lobato, cómico de Zamora: "Descarto el chiste homófobo y machista porque busco otro humor"

"Cuando hablas de ti en un espectáculo lo haces desde la verdad y conviertes la actuación en más potente"

El cómico Rubén Lobato durante una actuación.

El cómico Rubén Lobato durante una actuación. / Cedida

Natalia Sánchez

Natalia Sánchez

Rubén Lobato Román, publicista de formación, desde hace diez años se dedica al mundo del humor. Este zamorano actúa por primera vez en la ciudad el jueves, día15 de enero, a partir de las 21.30 horas en La Cueva del Jazz, junto a Felipe Mateos.

¿Cómo llega al mundo del humor?

Yo no he sido el típico gracioso. De hecho, creo que, a día de hoy todavía, si me ves fuera de un escenario no me considerarías gracioso en ningún momento (risas). Realmente llegué como un ejercicio de escritura. Empecé a hacer comedia en el año 2016 en Buenos Aires.

¿Y de qué manera?

Estudié en la universidad de Segovia Publicidad y logré una beca para seguir estudiando en Buenos Aires y estando allí conocí lo que es el mundo de la comedia. Cuando eres un chaval quieres ser astronauta o director de cine, que sabes que hay gente que lo hace, pero nunca piensas que tú eres alguien que pueda hacerlo y a mi pasó eso. En la capital argentina descubrí que había todo un circuito para gente que empieza, que prueba los chistes, que es muy acogedor y muy pequeñito. No obstante, en la universidad en Segovia con amigos habíamos empezamos a grabar cosas para YouTube, sketches y cosas de comedia antes de subirme a un escenario.

cuando algo sale mal, me apetece trabajarlo para que haga gracia. Lejos de ser una derrota, supone una motivación añadida

¿Qué pasó cuando se subió por primera vez?

Fue una buena experiencia. Si aquella primera vez hubiera sido horrorosa me hubiera ido llorando y, sin duda, no se me hubiera vuelto a ocurrir (risas). Funcionó con unos chistes que, probablemente, hoy no me atreviera ni a recordar porque hoy no me parecerían buenos, pero funcionó. Fue muy bien y el público de Buenos Aires me acogió. También tuve un poco la ventaja de ser español, pues les hacía un poco de gracia mi acento.

¿Cómo se da cuenta de que la comedia es lo tuyo?

A partir de ahí repetí y ya empiezan a pasar cosas. Unos días van bien, otros van mal, pero empiezan a generarse muchas cosas buenas y malas. En mi caso no hay como una fuerza que me frene, sino que al contrario, cuando algo sale mal, me apetece trabajarlo para que haga gracia y, lejos de ser una derrota, supone una motivación añadida.

El humorista zamorano.

El humorista zamorano. / Cedida

¿De qué manera se ha abierto camino?

Regresé a España, estuve en Salamanca y finalmente llegué a Madrid en 2018. Descubrí que hay todo un circuito de micros abiertos, que son sitios para que la gente nueva se suba o para que la gente experimentada pruebe chistes. Empecé a ir, a conocer gente y empecé a desarrollar mi comedia en España porque tuve que cambiar con respecto a lo que hacía en Buenos Aires.

¿Por qué?

El funcionamiento de estos espacios es el mismo a ambos lados del Atlántico, pero lo que yo notaba, con mi referencia de 2016, es que allí gustaba mucho más el deleitarse en contar la historia, les gustaba más la narración y aquí en España yo siento que somos más de bombardeo de chiste, aunque hay distintos estilos y cada cómico tiene su hacer.

Usted ya cuenta con un espacio dentro del circuito madrileño.

La primera vez que estrené un show propio fue el 26 de febrero de 2020. Hicimos el primer espectáculo se llenó y ... en dos semanas todos confinados. Esa fue la primera ocasión de "El Gulag", que en eso momento lo hice con Miguel Caristea. Luego lo retomé en solitario en el Teatro del Barrio durante tres años con distintos invitados e invitadas.

¿Cómo definiría su humor?

En "El Gulag" es comedia política muy directa con mucho chiste muy frontal. Sin embargo, también tengo otra rama, que estrené hace dos años, un espectáculo llamado "Tobogán", donde apuesto por una narración más íntima que habla de sexualidad, de amor... es más personal. Ahora estas dos tendencias van a la par en mis actuaciones, lo que me permite sacar distintas facetas de mí. En "El Gulag" puedo permitirme ser un cabrón, ser más descarado y más directo con las cosas que no me gustan y con todos estos tipejos que hay por ahí sueltos y en "Tobogán" hablo de mí. Cuando tú hablas de otras cosas puedes equivocarte, puedes tener opiniones distintas, pero cuando hablas de ti, hablas desde la verdad y esa verdad, que considero que tiene ese show, le hace ser mucho más potente.

¿Se pone límites o se censura?

Imagínate que hay una noticia y el primer chiste que se me ocurre pueden ser, por ejemplo, machista o homófobo, porque hay un resorte que todos llevamos puestos. Eso yo lo descarto y busco un segundo remate que va en otra dirección, lo que implica esforzarse en ser coherente con lo que quiero transmitir. Hay veces que me gusta buscar el límite y forzar un poquito. Tampoco hay que pensar que la gente es tonta, si tú te permites pasarte un poco tienes que asumir también que la gente puede entenderlo. Hay asuntos más delicados, pero yo no lo llamaría autocensura en ningún caso.

Cartel promocional de la actuación.

Cartel promocional de la actuación. / Cedida

El jueves actúa por primera vez en Zamora en La Cueva del Jazz.

Tenía muchas ganas de actuar en Zamora y que me vean los amigos que no han podido venir a Madrid , que me vea la familia y luego toda la gente de Zamora. Además, me gusta especialmente actuar en La Cueva porque es probablemente el sitio de Zamora al que más dinero he dado en cervezas (risas). Comparto la velada con Felipe Mateos que lleva siendo cómico en Madrid más de diez años. Es un tipo con un humor negro muy descarado que le viene de que tiene una enfermedad rara llamada osteogénesis imperfecta que son los huesos de cristal. Él de su enfermedad hace humor negro, pero de una forma muy divertida. Él es de mis personas favoritas para hacerme reír y planteamos una noche de humor con maneras de entender la comedia que son complementarias.

Lleva una década en el humor. ¿Han cambiado los gustos?

Siempre hay tendencias. Desde hace unos años están más de moda los cómicos cuya comedia es hablar con la gente y sacar el material de interactuar con el público. Funciona el chiste rápido y la velocidad de carcajadas.

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