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Rehabilitación

Aceñas de Olivares: el renacer de los ingenios del agua de Zamora tras un siglo sin vida

Asomarse a las aceñas de Olivares supone retroceder once siglos de un plumazo a través del río Duero. Los emblemáticos molinos de la ciudad se construyeron en el siglo X y ahora, tras cerca de cien años sin aprovechamiento, el Ayuntamiento pretende recuperar algunos de los usos para los que fueron concebidos esos ingenios hidráulicos.

Rueda de madera movida por el agua en los molinos de las aceñas de Olivares. | NAHUEL IBÁÑEZ (ARCHIVO)

Rueda de madera movida por el agua en los molinos de las aceñas de Olivares. | NAHUEL IBÁÑEZ (ARCHIVO)

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La fuerza del agua mueve montañas, o al menos transforma paisajes urbanos y la economía de los territorios por los que pasan los ríos. Ejemplo de ello son los molinos tradicionales construidos junto a los ríos.

Una mirada a Zamora deja buena cuenta de ello. Desde tiempos pasados se mantienen aceñas como las de Pinilla, Cabañales, Gijón o los Pisones y, sobre todo, por su ubicación privilegiada, las de Olivares.

Esos tres molinos de agua aparecen documentados desde el siglo X y en el pasado estuvieron vinculados al Cabildo catedralicio. Tradicionalmente, se utilizaron para el uso más extendido, el del aprovechamiento de la fuerza del agua para moler el cereal. Pero en el pasado también se han documentado otros aprovechamientos vinculados a los ingenios hidráulicos, como el del batán, para golpear el paño y dar la suavidad y el cuerpo adecuado a las telas de lana; o el del mazo, utilizado en fraguas y herrerías para golpear el metal en caliente y darle la forma adecuada.

Uso harinero recuperado en una de las aceñas de Olivares. | NAHUEL IBÁÑEZ (ARCHIVO)

Uso harinero recuperado en una de las aceñas de Olivares. | NAHUEL IBÁÑEZ (ARCHIVO)

Esos tres usos históricos, el del molino, el batán y el mazo, se recuperarán ahora, tras décadas sin utilidad más allá que la turística, en las aceñas de Olivares.

Cuando en la última década del siglo XX y primera del siglo XXI se restauraron esos molinos ya se intentó que volvieran a tener ese uso derivado de la fuerza del agua y originalmente así se concibieron cuando se reinauguraron en el año 2008 tras la restauración dirigida por el arquitecto Francisco Somoza. Sin embargo, problemas derivados de las crecidas del río hicieron que pronto perdieran el aprovechamiento de la fuerza del agua.

Otro intento hace nueve años

Nueve años después, en el año 2017, hubo otro intento de recuperar el uso harinero de uno de los tres molinos y se llegaron incluso a realizar algunas moliendas que mostraron "in situ" cómo en el pasado se obtenía la harina a partir del cereal.

La idea original era la de recuperar ese uso de forma efectiva para pequeñas producciones artesanales, pero el proyecto quedó en saco roto hasta, que nueve años después, este 2026 se va a volver a retomar la recuperación de los ingenios hidráulicos de Olivares. Su uso, no solo devolverá las aceñas a la vida, sino que además será complementario y reforzará el atractivo turístico que ya de por sí tienen esos molinos.

Mecanismo de madera que utiliza la fuerza de la corriente en las aceñas de Olivares. | NAHUEL IBÁÑEZ (ARCHIVO)

Mecanismo de madera que utiliza la fuerza de la corriente en las aceñas de Olivares. | NAHUEL IBÁÑEZ (ARCHIVO)

De hecho, se trata de las aceñas más fotografiadas de la ciudad, por su ubicación privilegiada bajo la Catedral que los incluye en una de las estampas más típicas y turísticas de Zamora, tomada desde la playa de los Pelambres.

El molino, el batán y el mazo de las aceñas de Olivares estarán en uso de nuevo la próxima primavera

El Ayuntamiento ha incluido la recuperación del molino, el batán y el mazo en el plan de sostenibilidad turística en destino "Zamora Paisaje Cultural", que financia con fondos europeos. Aunque a mediados del pasado mes de octubre hizo un primer intento de contratar la rehabilitación, ha sido ahora, con el comienzo del nuevo año, cuando ha iniciado la maquinaria administrativa para acometer esa reparación de los ingenios hidráulicos. El pasado viernes se sacó a contratación el suministro, la restauración y puesta en marcha de esos tres ingenios ubicados en las aceñas de Olivares, por un importe de 103.874,39 euros, IVA incluido.

En la primera de las tres aceñas, la más cercana a la orilla, se colocará el mazo; en la segunda. El batán; y la tercera se destinará a la molienda, con la piedra característica de los molinos harineros tradicionales. Los trabajos consistirán en el desmontaje de los elementos deteriorados y la sustitución por otros nuevos para que los ingenios recuperen su uso original.

Plazos ajustados

Las empresas interesadas pueden presentar ofertas hasta el próximo día 19 de enero y entre ellas se encargarán los trabajos a la que oferte el presupuesto de menor cuantía, como único criterio de baremación, lo que permitirá agilizar la contratación. De hecho, el tiempo apremia, ya que el plan de turismo financiado con fondos europeos está en periodo de descuento y una vez adjudicadas las obras se tardarán unos cien días en acometerse los trabajos.

Eso sitúa en la próxima primavera cuando, con las lluvias de esa época del año, renazca el uso industrial de las históricas aceñas de Zamora.

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