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Callejeando por Zamora

San Torcuato, paseo imprescindible por la Zamora histórica y viva

Esta vía combina en su recorrido retazos de la historia de la capital zamorana con la vida urbana, su patrimonio y plazas y espacios para el esparcimiento en el día a día.

Calle San Torcuato de Zamora. | ARCHIVO

Calle San Torcuato de Zamora. | ARCHIVO

El recorrido por la calle San Torcuato, en pleno centro de Zamora, se extiende aproximadamente 450 metros y conecta la plaza de Sagasta con la de Alemania. Esta vía es un eje céntrico que permite al paseante adentrarse en la historia y la vida urbana de la ciudad, y ofrece a lugareños y visitantes un recorrido entre hitos del patrimonio local y tradiciones.

El nombre de esta calle se remonta a la antigua Puebla de San Torcaz, surgida en torno a la primitiva iglesia románica dedicada a San Torcuato, que se encontraba donde hoy está la conocida como plaza del Maestro. La calle tomó su nombre de este santo, Torcuato de Acci, uno de los siete varones apostólicos que evangelizaron la región de la Bética en la Hispania romana.

A lo largo de los siglos, la zona fue testigo de la transformación de Zamora extramuros de sus murallas medievales. Así, la puerta de San Torcuato marcaba la entrada a este enclave, derribada presumiblemente en 1890. Años después, ya en 1934, se decidió derribar el lienzo de muralla desde San Torcuato hasta la calle Flores de San Torcuato, para abrir esta vía hacia el ensanche. Ha sido un punto de encuentro y de conexión entre distintas áreas del centro histórico.

Iniciando el paseo desde la plaza de Sagasta, uno de los primeros hitos que se puede ver es el Palacio de los Momos, en el número 7. Hoy sede del Palacio de Justicia, su fachada renacentista con elementos góticos isabelinos impresiona por su ornamentación. La fachada fue declarada Monumento Nacional en 1922. Aunque no se puede visitar, su exterior refleja la riqueza histórica y artística de la ciudad.

Testigo de la actividad de varios comercios locales, el paseo por esta calle descubre también la iglesia de San Torcuato, en el número 41.. La advocación proviene de la antigua iglesia románica que estaba en la plaza del Maestro y que fue demolida en 1837. La iglesia actual formaba parte del antiguo convento de la Santísima Trinidad, fundado por los trinitarios calzados a partir de 1673, con aportaciones de patrocinadores como Ruy Díaz de Villacorta y Cristóbal Ordóñez Portocarrero. En el pórtico superior se conservan esculpidas las imágenes simbólicas de la Santísima Trinidad y los dos monjes fundadores de la orden. La iglesia sigue siendo un lugar activo de culto y acoge cada año el Triduo en honor a la Virgen de la Saleta, con procesión por las calles del entorno que permite a los visitantes experimentar la tradición religiosa y la participación de la cofradía.

El recorrido continúa hasta la plaza del Maestro, remodelada en 2008 y presidida por un grupo escultórico de Hipólito Pérez Calvo. La obra representa al maestro enseñando al niño, con la frase "Si a mis padres debo la vida, a mi maestro debo el triunfo", y resalta la importancia de la educación.

Junto a la plaza del Maestro, la conocida zona de pinchos anima la calle, ofreciendo a vecinos y turistas la posibilidad de disfrutar de la gastronomía local en un ambiente activo y acogedor.

De este modo, San Torcuato conjuga su actividad entre retazos de su historia, arquitectura, tradición religiosa y vida urbana, haciendo del paseo por esta vía una experiencia completa y muy atractiva para vecinos y vecinas y para quienes visitan Zamora.n

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