Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un año de despedidas

Nueve zamoranos que nos han dejado en 2025

Nueve hombres y mujeres que dejan una huella imborrable en la sociedad zamorana

Los nueve rostros que nos dejaron en Zamora en 2025.

Los nueve rostros que nos dejaron en Zamora en 2025. / LOZ

Casi llega a su fin en Zamora un 2025 marcado por los incendios, las manifestaciones por el AVE en Sanabria y Las Edades del Hombre, pero también por la pérdida de zamoranos ilustres que se han ido a lo largo de los 12 meses del año pero han dejado una huella imborrable en la historia de la provincia y en los corazones de los zamoranos.

Domingo Dacosta

El 10 de enero nos dejaba, a los 90 años de edad, Domingo Dacosta, el sacerdote alistano 'alma máter' de Cáritas y fundador de Proyecto Hombre para la rehabilitación de personas adictas, un modelo que se exportó a otros rincones de España.

Dacosta fue una figura clave de la acción social en Zamora, con una trayectoria marcada por la austeridad, la seriedad y un contacto directo con quienes vivían “en los márgenes”. Ordenado en el Seminario de Zamora, ejerció primero en la provincia antes de viajar a Alemania, donde ejerció como párroco para emigrantes españoles y se convirtió en punta de lanza en la defensa de los derechos laborales y sociales de la emigración zamorana, acompañando a familias obligadas a buscar futuro fuera.

A su regreso, tras un breve paso como párroco en La Horta, tomó las riendas de una Cáritas entonces pequeña y la convirtió, durante más de dos décadas como director provincial, en una estructura sólida y de enorme impacto. Fue creador de Proyecto Hombre y de la Comunidad de Rehabilitación de Alcohólicos de Cáritas para Castilla y León, y peleó en juzgados e instituciones para promover segundas oportunidades a drogodependientes. En su última etapa centró la mirada en las personas mayores, favoreciendo residencias rurales donde la Administración y la iniciativa privada no llegaban.

Miguel Ángel Mateos

El historiador, docente y político zamorano fallecía el 4 de marzo a los 82 años tras una larga enfermedad que, en sus últimos años, le llevó a vivir volcado en el pasado. Referente cultural e intelectual, fue experto en la República y la Guerra Civil en Zamora y dejó una huella destacada en el Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, que presidió desde 1983 hasta 1996. Catedrático de Historia desde 1990 en el Instituto María de Molina, tenía la costumbre de dirigirse a su alumnado como “ciudadanos”, y esa vocación cívica terminó empujándole a la política.

Tras una primera experiencia institucional en 1981 como delegado territorial de Cultura, dio el salto municipal con la creación de Adeiza, formación independiente con la que entró en el Ayuntamiento de Zamora en 2003 junto a su compañero de filas e inseparable amigo Luis Almena. Esta aventura política le dio en las elecciones de 2007 la llave de la gobernabilidad de la Casa de las Panaderas y un gran protagonismo mediático, finalmente optó por facilitar la gobernabilidad a la lista más votada, la del Partido Popular de Rosa Valdeón. Permaneció como concejal hasta 2015 y también fue durante cuatro años diputado en la Diputación Provincial de Zamora, institución que conocía a fondo y cuya historia escribió para el segundo centenario de la misma, en 2013.

Su funeral congregó a toda la clase política zamorana, de izquierdas y derechas, y fue recordado por su honestidad, su capacidad de diálogo, su oratoria y una militancia vitalista en la cultura, sin perder el vínculo con generaciones jóvenes y con un amor declarado por Zamora.

Pedro García Álvarez

Archivero, historiador y referente discreto pero decisivo de la Semana Santa zamorana, Pedro García Álvarez falleció en Zamora el pasado 24 de abril a los 63 años. Profesionalmente desarrolló su carrera como archivero de la Diputación de Zamora, ámbito desde el que publicó numerosos trabajos sobre la institución y la historia local, con una especial querencia por los “pergaminos antiguos” y un papel esencial en proyectos divulgativos como la exposición del bicentenario de la Diputación.

Pedro García Álvarez posa para una foto de entrevista en el año 2019. | JAVIER DE LA FUENTE (ARCHIVO)

Pedro García Álvarez posa para una foto de entrevista en el año 2019. | JAVIER DE LA FUENTE (ARCHIVO) / Archivo

Vinculado al Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo desde 1985, ocupó distintos cargos hasta presidirlo durante 14 años (2004-2018), etapa en la que impulsó actividades y publicaciones, mantuvo el Premio Internacional de Poesía Claudio Rodríguez pese a los recortes de la crisis de 2008 y contribuyó a poner en valor el modernismo zamorano.

Su nombre, sin embargo, queda unido de forma indeleble a la Semana Santa: fue pregonero y cronista oficial, archivero de la Junta Pro Semana Santa de Zamora, cargador de la Virgen de los Clavos y del Descendido, y secretario del Santo Entierro. Presidió el Vía Crucis entre 2001 y 2018, “dándole esplendor” y dejando como legado la apertura a las mujeres y la independencia de la sección de la Esperanza como cofradía propia, en un proceso “sin dar un grito”, basado en el consenso.

Pedro García mira al cielo una tarde de Martes Santo del año 2013. | EMILIO FRAILE (ARCHIVO)

Pedro García mira al cielo una tarde de Martes Santo del año 2013. / | EMILIO FRAILE (ARCHIVO)

Javier Prieto

En una provincia donde no abundan las vocaciones y la edad media del clero es muy elevada, la muerte del sacerdote Javier Prieto con solo 38 años y apenas dos meses después de su ordenación sacerdotal cayó como un jarro de agua fría en la Iglesia zamorana.

Zamora. ordenación sacerdotal de Javier Prieto

Zamora. ordenación sacerdotal de Javier Prieto / Alba Prieto / LZA

Natural de Fuentesaúco y ordenado sacerdote el 22 de febrero en la Catedral de Zamora por el obispo Fernando Valera Sánchez, Javier Prieto Prieto falleció de forma repentina el 7 de mayo en la Casa Parroquial de Toro, apenas unos meses después de culminar un itinerario vocacional tejido entre vida profesional, formación académica y compromiso eclesial.

Licenciado en ADE y Derecho y con un máster en Patrimonio Cultural por la Universidad de Salamanca, trabajó y vivió en Madrid, donde ejerció en una consultora financiera, compaginando la gestión de equipos y el tratamiento de datos con su implicación en la cofradía de la Concha.

Entrevista a Javier Prieto, nuevo sacerdote de Zamora

Aunque siempre fue un devoto cristiano, fue en 2016 cuando dio un giro a su vida profesional y se inició el seminario en Zamora, cursó Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca y se formó pastoralmente en numerosas parroquias de la diócesis. Fue ordenado diácono en 2023 en su parroquia natal y desarrolló su ministerio en Aliste y, desde septiembre de 2024, en Toro y su alfoz, donde vivió con emoción su primer Triduo Pascual. Colaboró en pastoral juvenil (JMJ, PEJ), campamentos, centros educativos y medios diocesanos, publicando durante años una columna de opinión en la página de Religión de este diario.

Dionisio García Carnero

El hombre fuerte del PP, político de referencia del centro derecha zamorano “a caballo entre dos siglos”, Dionisio García Carnero falleció el 16 de julio a los 71 años y fue despedido con honores en su localidad natal, Friera de Valverde, en un adiós que congregó a destacadas personalidades.

Inició su carrera en 1987 como concejal en Benavente (hasta 1995) y desarrolló responsabilidades clave en la Diputación de Zamora, donde llevó el área de Obras —con la obsesión de que en los pueblos “no se pisara barro”—, fue vicepresidente y portavoz, y contribuyó a normalizar la vida institucional tras el caso Antorrena, en debates duros pero respetuosos.

Su trayectoria parlamentaria fue extensa: elegido senador el 6 de junio de 1993, mantuvo el escaño hasta 2019, con un paréntesis marcado por el “caso Zamora” de 1997, finalmente archivado, que llevó a dimisiones en 1999 para evitar el foco del Supremo. Regresó al Senado en 2004 y destacó en su última etapa como portavoz de la Comisión de Asuntos Iberoamericanos, con conocimiento profundo de Hispanoamérica.

Orador brillante, estratega electoral y político de convicciones, es recordado por su cercanía, por no dejar enemigos y por una cultura de “política útil” asentada en el trabajo de base, pueblo a pueblo.

Ildefonso Boizas

Empresario y comerciante histórico de Zamora, Ildefonso Boizas del Corral fallecía el 9 de septiembre a los 91 años dejando asociado su apellido a uno de los proyectos comerciales más reconocibles de la ciudad: los Almacenes Boizas, fundados en 1964 y extendidos con tiendas en Zamora, Valladolid y León, hoy continuados por sus hijos Ildefonso y Luis.

Ildefonso Boizas, en una de sus tiendas.

Ildefonso Boizas, en una de sus tiendas. / E. F. (Archivo)

Su vocación por el comercio arrancó muy pronto: con 15 años empezó como aprendiz en unos grandes almacenes y, ya con 17, dio el salto a un almacén al por mayor en la plaza de Santiago, desde donde recorrió Zamora, provincias limítrofes y la frontera portuguesa, forjándose en el trato directo y el negocio de proximidad. Aunque estuvo cerca de emigrar a México por una oferta laboral, eligió quedarse en su tierra y, con 30 años, levantar su propia empresa textil para el hogar, que se consolidó como un referente local.

Más allá de su faceta empresarial, asumió responsabilidades representativas en el tejido económico zamorano al presidir la Asociación de Comerciantes de Zamora (Azeco) entre 2006 y 2011. Se le despide como un comerciante muy querido, símbolo de una generación que profesionalizó el comercio local desde el esfuerzo y la continuidad familiar.

José Luis Alonso Coomonte

Escultor universal y figura mayor del arte zamorano contemporáneo, José Luis Alonso Coomonte, nacido en 1932 en Benavente destacó por una creatividad incesante y una obra que trascendió fronteras sin romper su vínculo con la provincia. Fallecía el pasado 4 de diciembre en Zamora a los 93 años.

Formado en Madrid en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, vivió etapas en Coca y París antes de regresar en 1958 a Benavente como profesor de dibujo, compaginando la docencia con un taller de forja que sería decisivo en su lenguaje artístico. Su salto internacional llegó en 1960 al representar a España en la Bienal de Arte Sacro de Salzburgo con “Ostensorio”, Medalla de Oro de Escultura, obra hoy en el Reina Sofía. En los años 60 expuso en Europa y América, participó en la Bienal de París y fue seleccionado en Bruselas, mientras su carrera se vinculaba también a la enseñanza en Madrid.

Instaló su taller en San Marcial y dirigió en los 80 la Bienal de Arte de Zamora, situando la ciudad en el mapa. Recibió el Premio Castilla y León de las Artes (2020).

VÍDEO | El emocionado discurso de Coomonte durante la inauguración de su muestra en Benavente

Juan Antonio Gil

Dejó un legado de arte público en Zamora y Benavente —La Farola de La Marina, el Miliario, rejerías y esculturas en el Banco de España— y, pese a declararse ateo, revolucionó el arte sacro y su arte marcó la estética de toda una cofradía de la Semana Santa de Zamora, la de Jesús en su Tercera Caída, para la que elaboró la primera mesa de la imagen titular (cuando esta salía a ruedas), la Corona de Espinas hecha con arados y una serie de cruces de diversos materiales, entre las que destaca la enorme e imponente Cruz de Yugos.

José Luis Viloria García

El zamorano más cinematográfico. Director, realizador y guionista, José Luis Viloria García falleció este mes de diciembre en Cercedilla (Madrid) a los 96 años tras una larga enfermedad, con una trayectoria singular por su arraigo zamorano en un ámbito —el cine— con escasos profesionales nacidos en la provincia.

Nieto del arquitecto Segundo Viloria, autor del Mercado de Abastos, llevó siempre la ciudad como referente afectivo y creativo. Se formó en dirección cinematográfica en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid, dentro de una generación marcada por el impulso renovador de las Conversaciones Cinematográficas de Salamanca.

José Luis Viloria García

José Luis Viloria García / Cedida

En 1961 obtuvo la Espiga de Oro del Festival Internacional de Cine de Valladolid por el cortometraje “Zamora, del llano a la cumbre”, con texto de Claudio Rodríguez, amigo personal con quien mantuvo vínculos también en actividades posteriores de divulgación.

Su carrera se desarrolló principalmente en Televisión Española desde finales de los 70 hasta su jubilación, como director, realizador y guionista de documentales, reportajes y series. Para empresas privadas firmó numerosos títulos, entre ellos producciones sobre patrimonio y cultura. Dirigió dos largometrajes —“El rapto de T.T.” y “Los diablos rojos”— y cultivó la literatura con novelas publicadas desde 2009, incluida una última obra centrada en los primeros días de la Guerra Civil.

Rufi Velázquez

La "madre" de las bibliotecas municipales de Zamora fallecía el 20 de diciembre. Rufi Velázquez de Francisco, vallisoletana de origen y zamorana por vocación, falleció en su domicilio de Viana de Cega (Valladolid) rodeada de su familia, tras una vida estrechamente ligada a la creación y consolidación de las bibliotecas municipales de Zamora, que dirigió durante 35 años.

Fue la impulsora de la biblioteca de San José Obrero —su “niña bonita”— y de La Candelaria, y defendió con firmeza que la lectura y la cultura son herramientas de libertad, con una gestión descrita como íntegra, valiente y capaz de plantar cara “lo mismo al alcalde que a un director general” cuando se trataba del bien común. Su sello fue el dinamismo: clubes de lectura y encuentros con autores, presentaciones, poesía, cuentacuentos, bebeteca, concursos literarios, exposiciones y puntos de difusión lectora que ensancharon el alcance social de los libros. Acogió a creadores y lectores con empatía, abriendo incluso su casa y tejiendo una comunidad cultural duradera.

Una imagen de Rufi Velázquez de los años noventa.

Una imagen de Rufi Velázquez de los años noventa. / FELMAR

Trasladada a Zamora hace cuatro décadas junto a su marido, Javier Aladro, construyó una red de amistades basada en el “amor, respeto y lealtad”. Luchó durante décadas por una sede digna para San José Obrero, finalmente en el antiguo matadero, y se retiró discretamente cuando lo logró.

Superó un cáncer, pero una recaída impuso una despedida temprana, dejando un legado que sigue vivo en las bibliotecas y en generaciones de lectores.

Tracking Pixel Contents