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Dotaciones

Las viviendas municipales de la avenida de Galicia, en Zamora, serán derribadas, ¿por qué?

Llevan esperando una solución desde hace muchas décadas.

Bloques de viviendas municipales de la avenida de Galicia.

Bloques de viviendas municipales de la avenida de Galicia. / JOSE LUIS FERNANDEZ

Carlos Gil Andrés

Carlos Gil Andrés

El Ayuntamiento de Zamora ha encargado a un arquitecto el proyecto de derribo de una primera fase de las viviendas municipales de la avenida de Galicia, las situadas más cerca de las galerías de San José Obrero.

El concejal de Obras, Pablo Novo, explica que se ha optado por esta solución debido al mal estado que presentan las viviendas y a que de acuerdo con el plan de urbanismo se pueden levantar más alturas que las actuales, con lo cual merece la pena derribar los bloques existentes para levantar, en los solares, más pisos nuevos con los que paliar la necesidad de vivienda de la ciudad.

Novo explica que en estos momento se está llevando a cabo una promoción de 42 viviendas colaborativas en Vista Alegre, una promoción que levanta la Junta en un solar cedido por el Ayuntamiento. Está pendiente de desarrollo un segundo ofrecimiento de los solares de Proinsa entre Cardenal Cisneros y La Alberca, parcelas urbanizadas en las que la Junta podría construir otras 250 viviendas sociales una vez el Ayuntamiento le ceda los terrenos, que ya conoce personalmente el consejero del ramo, Juan Carlos Suárez Quiñones.

Con las viviendas municipales de San José Obrero habría una tercera opción de construir vivienda social en Zamora. En principio se va a actuar sobre los bloques de pisos que van quedando vacíos, pero la intención municipal es diseñar y ejecutar cuanto antes la promoción de pisos.

Cuatro bloques y ocho portales

Los cuatro bloques con ocho portales con números desde el 105 al 119 de la avenida de Galicia, con 32 viviendas, llevan esperando una solución desde hace muchas décadas. En su día fueron viviendas asignadas a funcionarios municipales, pero que ya no cumplían esa función.

La concejala de Servicios Sociales, Auxi Fernández, relata que resolver este asunto está requiriendo mucho trabajo. Entre otras cosas, porque en cada uno de estos pisos había una realidad diferente: unos estaban vacíos, otros eran utilizados como vivienda de vacaciones, en otros habitaban personas sin ningún derecho o que los habían heredado sin regularizar la situación, había okupas, e incluso algunos se utilizaban como trastero.

Las características estructurales de las edificaciones y su mal estado hacía muy difícil la rehabilitación, por lo que se ha optado por el derribo, por fases, y la construcción de nuevos edificios que permitan a la ciudad contar con un mayor parque de vivienda social para paliar las necesidades actuales. n

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