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Arrestado por no acudir a un juicio

El joven que mantiene en alerta a Carbajales, a punto de ir a la cárcel

El delincuente, con varias causas pendientes y condenas ya firmes, podría cumplir entre tres y seis años de cárcel por delitos de robo en casa habitada

El joven Lino R.J. testifica en el juicio celebrado en el Juzgado de lo Penal.

El joven Lino R.J. testifica en el juicio celebrado en el Juzgado de lo Penal. / Archivo

Vecinos y vecinas de Carbajales de Alba están a punto de recuperar la tranquilidad y la normalidad en la convivencia diaria tras la orden judicial que ha llevado a la Guardia Civil a localizar al joven delincuente para su próximo ingreso en prisión, tras no acudir al último juicio de los muchos que tiene pendientes. Los vecinos confían en que no salga de Topas hasta que cumpla las condenas por otros delitos como amenazas, daños, robos en casa habitada e incumplimiento de órdenes de alejamiento.

El joven Lino R.J., toxicómano de 22 años, estaba obligado a no residir en el pueblo por esas órdenes de alejamiento de vecinos a menos de 300 metros que resulta imposible cumplir por tratarse de un municipio pequeño. La noticia de su arresto ha aliviado a un pueblo que vive en tensión desde que iniciara un camino de retorno en el mundo de la delincuencia para poder pagarse la droga, como él mismo admite.

Un calvario que comenzó hace tres años, desde el verano de 2022, cuando se le detuvo por primera vez como autor de varios robos y se hallaron bajo su cama traje de la Policía Nacional que sustrajo de la casa de un vecino de Carbajales que es agente retirado. La pista sobre el autor de ese robo la facilitó el propio Lino al vestirse con los uniformes para hacerse fotos y colgarlas en Facebook. La localización no fue difícil, puesto que vivía en el pueblo con su padre.

El siguiente episodio fue la entrada en varias viviendas de la localidad para llevarse objetos que, al parecer, vendía a cambio de drogas. El intento de agresión con un cuchillo a su padre le volvió a llevar al juzgado, visita que se ha ido repitiendo a medida que su conducta se volvía más agresiva con los vecinos de Carbajales.

La acumulación de condenas de prisión pequeñas y la agravante de reincidencia le mantendrán una temporada en la cárcel, según han comunicado las autoridades a los vecinos que han tenido que soportar desde el lanzamiento de huevos a algunas vecinas hasta el de heces desde una ventana de su casa hacia la calle.

Los daños a un antiguo establecimiento de alimentación del pueblo vienen siendo continuos desde que el dueño le denunció y consiguió una orden de alejamiento que Lino incumple constantemente para continuar rompiendo la puerta de la antigua tienda, la del contador del agua o el canalón. Lo cierto es que este hombre no ha podido volver a pisar por la casa que tiene en el pueblo por miedo a ser agredido por el joven que continúa amenazándole cada vez que le ve.

Las gentes de Carbajales, la mayoría personas octogenerias, tuvieron que instalar alarmas en las viviendas para impedir que entrara a robarles como sucedió en el invierno de 2022, en el mes de octubre, hechos que fueron denunciados a quien le escucharon hablar con alguien que al otro lado del teléfono le decía "de eso no nos traigas más que ya tenemos", en referencia a objetos robados que ha vendido, se cree. Los cierto es que por dos de esos robos se le llagaron a pedir seis años de cárcel.

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