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Conferencia

Más allá del románico: Zamora también es gótica

"Arquitectura gótica en la provincia de Zamora", impartida por José María Vicente Pradas, fue la charla que, organizada por la Universidad de la Experiencia, puso el foco en otros estilos a tener en cuenta.

Pie de foto xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx xxxx xxxxx | VÍCTOR GARRIDO

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B. Blanco García

B. Blanco García

El románico —e incluso el modernismo— es una seña de identidad inequívoca de Zamora, pero cuando se habla de gótico en la provincia, muchos dudan de su presencia en este territorio. El experto José María Vicente Pradas fue ayer el encargado de arrojar un poco de luz sobre este estilo arquitectónico con la charla que impartió en el Campus Viriato, dentro de las actividades programadas por la Universidad de la Experiencia, donde descubrió que la propia Catedral de Zamora "no tiene ni un tercio de románico y sí muchos elementos góticos, como la cabecera o el coro", subrayó.

Su conocimiento sobre el gótico en Zamora nace no solo de su origen —natural de Jambrina— sino también de su trabajo de tesis doctoral, dirigida por la profesora Julia Ara Gil, quien le animó a estudiar un estilo que apenas había sido investigado.

Aunque el románico es más que visible en Zamora, explica Vicente Pradas que desde el siglo XIII hasta el XVI se construyeron edificios góticos "no solo desde el punto de vista de la arquitectura religiosa, sino también civil. En muchos casos, no fueron grandes obras, a excepción de ejemplos como el convento de San Francisco, actual sede de la Fundación Rei Afonso Henriques, o el convento de Dominicos de San Ildefonso, en Toro", enumeró, señalando que, fundamentalmente, lo que se hizo durante esos siglos en la provincia "fueron reformas en iglesias, transformando sus cabeceras románicas, así como capillas funerarias o añadidos de pórticos", detalló.

Y todas esas acciones suman más de un centenar de localizaciones en todo el territorio, con ejemplos repartidos por la provincia, como Morales del Vino —con una iglesia de cabecera gótica— o, en la capital, el Palacio de los Momos, el del Cordón y el de Condes de Alba y Aliste, actual Parador Nacional en obras. "Allí tenemos elementos góticos decorativos en la zona del patio y algunos otros más en la portada", detalló, reconociendo que conviven dos estilos diferentes, como ocurre con la iglesia de San Andrés, junto al Seminario de San Atilano. "En esta iglesia, los elementos sustentantes son ya renacentistas, pero las bóvedas atienden al estilo gótico", advirtió.

Aunque hay muchos ejemplos de este gótico zamorano —cuyas características no distan de las generales—, también reconoce el experto que la desamortización "ha hecho que solo nos hayan llegado restos muy puntuales de muchos edificios", lamentó. Una situación que nada tiene que ver con el gótico que se puede apreciar y disfrutar en provincias cercanas como Valladolid o Burgos.

Aun así, el Pórtico de la Majestad de la Colegiata de Toro y el de la iglesia de La Hiniesta están en su lista personal sobre las joyas más especiales del gótico zamorano. "Aunque sea escultura, es muy monumental", defiende.

Con la charla "Arquitectura gótica en la provincia de Zamora", los alumnos de la Universidad de la Experiencia descubrieron que este estilo también tuvo su importancia en una época determinada y debe apreciarse en conjunto arquitectónicos del territorio.

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