Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

eWoman | Nuria Roncero Inspectora jefe de la Comisaría Provincial de la Policía Nacional en Zamora.

"La Policía Nacional es el cuerpo con mayor porcentaje de mujeres tiene"

Nuria Roncero, premio eWoman Igualdad. | JOSE LUIS FERNÁNDEZ

Nuria Roncero, premio eWoman Igualdad. | JOSE LUIS FERNÁNDEZ

Viky Esteban

Actualmente, el acceso de las mujeres a puestos de responsabilidad dentro de la Policía es menos complejo que en el pasado. ¿Cómo recuerda aquellos primeros años y de qué manera ha evolucionado la presencia femenina en los mandos policiales?

Estamos hablando de hace 30 años, así que la historia ha cambiado mucho. En los inicios, ver a una mujer en un puesto de mando era algo muy sorprendente. Tenías que pelear mucho para hacerte valer y para que se respetara tu grado. A día de hoy eso ya no pasa; la mujer está perfectamente integrada en todas las escalas de la Policía, no solo en la básica sino también en los mandos. Ya no es raro ver a una mujer comisaria o inspectora jefa al frente de grupos de hombres y mujeres. La evolución ha sido muy positiva y muy grande.

No obstante, el porcentaje de mujeres en el cuerpo sigue siendo sensiblemente inferior al de hombres. ¿A qué se debe aún esta diferencia?

Sí, porque entramos mucho más tarde. Por pura evolución, seguimos siendo menos. Pero dentro de la Policía Nacional somos el cuerpo con más mujeres: estamos alrededor del 14%.

En sus primeros años, ¿se encontró con actitudes machistas o situaciones en las que tuvo que reivindicarse tanto como profesional como por su condición de mujer?

Sí, claro. Que una mujer diera órdenes a un grupo de hombres resultaba chocante. Cuando llegué a Zamora en 2005 no había ninguna mujer mando. Encontrarte con alguien joven, mujer, y que además da órdenes o tiene otro punto de vista era complicado para muchos. Fue muy complicado entonces. Ahora ya no, ahora está normalizado, pero en su momento tuve que hacerme valer muchas veces.

Más allá de la preparación técnica, ¿diría que para superar esas situaciones fue imprescindible tener un carácter firme y una determinación especial?

Sí. Tienes que tener carácter y no amilanarte. A veces te toca decir: “Lo vuelvo a intentar y sigo”. Había días que te ibas a casa pensando que no lo habías conseguido, pero volvías a intentarlo al día siguiente. Son pequeñas batallas que tienes que ir librando para que los compañeros vieran que sí tenías capacidad. A los hombres no se les exigía demostrar que valían para mandar; a ti, sí. Tenías que demostrar que podías estar ahí.

¿Durante su formación en la Escuela de Policía ya se apreciaban estas diferencias o eran situaciones que surgían una vez incorporada al servicio?

No, en la escuela no. Éramos un porcentaje muy pequeño de mujeres, pero no había diferencias: ni en el entrenamiento, ni en la resolución de crisis, ni en el trato. No nos cuidaban ni nos trataban distinto por ser mujeres.

A lo largo de su trayectoria ha trabajado en el área de violencia de género. ¿Cómo se produjo su incorporación a este ámbito tan delicado?

Sí. Llegué aquí en 2005, un año después de que saliera la Ley contra la Violencia de Género. Me encargué de formar el grupo de violencia de género porque no existía. Empezamos otra compañera, yo y tres policías, con la confianza del jefe, que me dijo: “Vas a formarlo y vas a encargarte de organizarlo”. Hoy, veinte años después, es un grupo consolidado, pero los inicios fueron complicados.

¿Considera que ser mujer le permitió empatizar de forma especial con las víctimas y afrontar los casos con una sensibilidad particular?

Sí. Hace 20 años la violencia de género no estaba tan normalizada. Dentro de la policía todavía había actitudes machistas, y a las mujeres que venían a denunciar se las cuestionaba. Había que protegerlas más. Ser mujer hacía que empatizaras más y que pelearas un poco más. También te tocaba plantarte ante compañeros y marcar límites. Y para las denunciantes era más fácil sentirse cómodas con una mujer.

Para finalizar, ¿qué supone para usted recibir este premio que reconoce el talento femenino en distintos ámbitos profesionales?

Creo que es el premio más importante, independientemente de todas las medallas. Es el premio en mi casa. Sí, tengo la Medalla al Mérito Policial, la Cruz Blanca… pero este es en mi tierra, con mi gente y mi familia. Soy muy zamorana, nacida, criada y educada aquí, y en cuanto pude me vine de nuevo. Para mí es el más importante de mi trayectoria profesional. Me ha emocionado mucho.

n

Tracking Pixel Contents