eWoman | Alfonsa Martín Empresaria. Calzados Oso D´Or
"Tengo 89 años y sigo trabajando en mi comercio"

Alfonsa Martín, premio eWoman Trayectoria Profesional. | JOSE LUIS FERNÁNDEZ
Viky Esteban
¿Qué le ha supuesto recibir un premio a estas alturas de su vida?
Me ha parecido maravilloso. Lo recibo con muchísima gratitud. Es una satisfacción enorme sentir que, después de tantos años de trabajo, se reconoce la trayectoria y el esfuerzo realizado.
¿Por qué cree usted que le han concedido este galardón?
Supongo que porque han valorado el trabajo constante de tantos años. Tengo 89 años y sigo trabajando en el comercio y sigo vinculada a él. Creo que han querido reconocer esa dedicación.
¿Ha estado siempre relacionada con el comercio o trabajó en otros ámbitos antes?
Siempre vinculada al comercio. Mi incorporación fue junto a mi marido, que ya provenía de una familia de comerciantes. Él trabajaba con su padre en la plaza Sagasta y juntos decidimos hacernos cargo de una tienda, luego abrimos la zapatería Oso D´or, tuvimos una cafetería en Madrid y abrimos la primera tienda de Mango en Zamora en el año 87. Mi marido, Francisco Prieto, fue un visionario y un adelantado a su tiempo.
¿Usted siempre estuvo atendiendo al público o también llevaba la parte de gestión?
He estado siempre de cara al público. Cuando vendíamos ropa infantil, los sábados yo bajaba a ayudar: atendía, cobraba, recogía… Y desde que abrimos la zapatería actual, mi lugar ha estado siempre aquí. El trato directo con el cliente ha sido una parte fundamental de mi trabajo.
¿Y ahora cuál es su papel en la tienda?, ¿Sigue atendiendo personalmente?
Ya no puedo atender como antes, pero sigo presente y conversando con los clientes. Muchos se alegran de verme, y eso me emociona. Intento seguir participando en todo lo que puedo, aunque de otro modo. Aquí hemos atendido siempre igual a quien viene a por una simple crema para zapatos que a quien compra unas botas. Y si alguien se prueba varios pares y no compra, no pasa nada: otro día volverá. El trato es esencial.
En los inicios, ¿contaron ustedes con apoyo familiar?
No demasiado. Éramos prácticamente mi marido y yo. Aunque él provenía de una familia de comerciantes: su padre, su abuelo... Era un entorno en el que ese espíritu estaba muy presente.
Me comentaba que incluso llegaron a tener negocios en Madrid. ¿Cómo fue esa etapa?
Sí, estuvimos varios años en Madrid. Mi suegro alquiló un local para que uno de mis cuñados instalara allí su sastrería, pero finalmente él decidió no hacerlo. Así que montamos una cafetería, que también atendimos nosotros. Fueron años intensos y de mucho trabajo. Dos de nuestros hijos nacieron allí.
Y con tanto trabajo, ¿cómo lograba conciliar con la crianza, especialmente en una época en la que no se hablaba de conciliación como ahora?
Con mucha organización y ayuda. Siempre tuve chicas trabajando en casa y, en Madrid, los niños iban y volvían del colegio en autocar. Era complicado, pero encontramos la manera.
¿Qué dificultades cree que encuentra hoy en día un joven que quiera abrir un negocio como el suyo?
Muchísimas. Para empezar, encontrar un local con una renta asumible es muy complicado. Y luego están los proveedores: si no tienes un banco o un familiar que avale, no te venden. Ya no es como antes, cuando podías ir a una fábrica, pedir mercancía y te la servían. Hoy sin respaldo económico no se puede arrancar. Por eso se abren tan pocos negocios: faltan ayudas y facilidades.
¿Qué cree que han aprendido sus hijos de su trayectoria y de la de su marido?
Han aprendido a trabajar. Son muy trabajadores todos. Al final cada uno ha desarrollado su camino profesional, pero todos comparten ese espíritu emprendedor. Lo han mamado en casa.
Su familia forma parte del Grupo Se7entay6eis, un conglomerado comercial. ¿Cómo se gestó todo eso?
Surgió desde Zamora, donde empezaron con pequeñas tiendas y después se fueron expandiendo. Uno de mis hijos tomó el relevo y abrió nuevos establecimientos: Mango, Massimo Dutti… Hoy el grupo tiene tiendas en ciudades como Zamora, Burgos, Gijón o Madrid. Los hermanos participan en unas u otras, y también tienen negocios adicionales con distintos socios.
¿Ha cambiado mucho la clientela en estos años?
Muchísimo. Antes la gente buscaba calidad; ahora busca precio. Eso es así. Aunque todavía hay clientes fieles que valoran la calidad y que continúan viniendo desde hace generaciones: abuelas, hijas y ahora nietos. Incluso muchos pueblos siguen viniendo a comprar aquí. Lo agradezco profundamente.
- Pasear de La Marina a la Catedral de Zamora será muy diferente: estos son los cambios que propone el Ayuntamiento
- El tren convencional Zamora-Galicia estará cortado más de cinco años por el túnel de Padornelo
- Nuevo jardín a cuatro metros de altura, sobre las cabezas de los viandantes, en pleno centro de Zamora
- Detectan 'abusos' en Buscyl por reservas fraudulentas en la línea Zamora-Salamanca
- Inversión millonaria para la ampliación de la fábrica de Freigel en Zamora con apoyo de la Junta como proyecto prioritario
- Una banda perpetra ocho robos en una tarde en Zamora, algunos con las familias en casa
- Fallece el artista zamorano José Luis Alonso Coomonte a los 93 años
- La urbanización del nuevo campamento militar de Zamora se pone en marcha