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El régimen de Franco, a examen por el IEZ Florián De Ocampo

El desarrollo del franquismo hipotecó el crecimiento demográfico de Zamora

El historiador y catedrático Juan Andrés Blanco realiza una radiografía de una "dictadura represiva hasta el final" en la que "los caciques que la provincia tenía en Madrid hicieron poco"

Participantes en las Jornadas del IEZ Florián De Ocampo sobre el franquismo en la provincia.

Participantes en las Jornadas del IEZ Florián De Ocampo sobre el franquismo en la provincia. / Víctor Garrido

El desarrollo económico del franquismo hipotecó el crecimiento demográfico de Zamora "porque la población zamorana emigró, sobre todo, al interior del país, a las provincias cuyo desarrollo económico favoreció la dictadura de Franco", afirma Juan Andrés Blanco, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Salamanca en la Jornada "El final del Franquismo en Zamora", organizada por el IEZ Florián Ocampo. En el sistema clientelar de la dictadura, "represiva y dura hasta el final", al que se quiso dar una apariencia democrática en el tardofranquismo, "las élites de esos territorios fueron fuertes y consiguieron un desarrollo en ciertos ámbitos". Por contra, "los caciques que Zamora tenía en Madrid hicieron poco, por más que se diga", explicó el historiador.

Juan Andrés Blanco se retrotrajo a los dos últimos años del régimen, el denominado "el franquismo sin Franco", de diciembre de 1976 a la legalización de los partidos políticos y las elecciones de 1977 y la aprobación de la Constitución en 1978, cuando la oposición confiaba poco en ese cambio. El historiador recordó que el funeral de Franco en la Catedral de Zamora "reunió a más de 10.000 personas, aunque no tenían mucho en especial que agradecerle a la dictadura. Zamora no se había desarrollado suficientemente con el franquismo, a pesar de la retórica del régimen sobre los valores del campo, de España, de Castilla".

El historiador Juan Andrés Blanco junto al socialista Demetrio Madrid.  | VÍCTOR GARRIDO

El historiador Juan Andrés Blanco junto al socialista Demetrio Madrid. | VÍCTOR GARRIDO

Retroceso económico

Ese despegue económico en el país, con el Plan de Estabilización del años 1959, no llegó a Zamora que, por contra, sufre "un descenso comparativo muy significativo, cambió mucho, su PIB pasa de 120.000 millones a 200.000 millones, se modernizó la estructura de la producción de la agricultura, pero cae del 29% al 15% del total; de la industria tradicional también se reduce, aumentó la construcción y, sobre todo, el sector servicios". Si Zamora aportaba en 1960 el 0,60 al PIB nacional, y el 8,6% al regional, al final del franquismo descendió del 0,60 al 0,40 y del 8,6 al 7%. La provincia de Zamora pasa del puesto 39 en 1960 al 44 en quince años.

El proyecto de industrialización de Franco se centra en polos de desarrollo concretos: Madrid, el País Vasco, Cataluña, Zaragoza, en la zona periférica del país. "A Zamora no le toca, con un capitalismo subdesarrollado desde la época de la revolución industrial con precios y salarios bajos que se mantienen en base a una política de control del comercio, de proteccionismo desde el siglo XIX. Seguimos teniendo a la gente en el campo con un rendimiento escaso".

El proletariado agrícola, unas 15.000 personas, y los propietarios se van a los lugares industrializados, al sector servicios de esas provincias en desarrollo, expone el historiador. "A la modernización menor relativa del campo en Zamora se une el problema demográfico, con un censo que pasa de 315.000 habitantes en 1950 a poco más de 230.000 a la muerte de Franco" a causa de la emigración que arrastra a zamoranos y zamoranas a las zonas en expansión económica.

Desde 1965 hasta 1973, Zamora pierde 100.000 habitantes que salen en busca de un futuro mejor. 30.000 personas eligen Europa, (Francia, Alemania y Suiza), pero la emigración se produce, sobre todo, dentro de España, fundamentalmente desde el este de la provincia, Sanabria, Carballeda, Aliste, Sayago hacia Madrid, Barcelona, Vizcaya, Asturias o Valladolid.

La clase media y el cambio sin riesgos

Pero la sociedad zamorana ya no era la misma, se había transformado mucho respecto del inicio de la dictadura. "Es una sociedad de clase media baja, a veces, muy baja; con propietarios pequeños, autónomos, empleados; una pequeña clase media y una obrera de nuevas empresas de la construcción, del metal, de transformación de productos agrarios y alimentarios, que no sabemos qué pensaban porque no se podían hacer encuestas". Pero, sí desean cambios, "esa clase media baja, ya no cree que la dictadura sea inamovible, el apego al régimen es menor, hay un apego pasivo al franquismo".

De modo que estas personas "piensan que ya que no puede ser que se meta en la cárcel a una pareja por besarse en la calle, que se condene a la mujer a 10 años de cárcel cuando es el marido el que abandona el hogar o que se llame a comisaría al propietario de una librería por tener expuesta una lámina de "La maja desnuda" de Goya "porque se considera que es pornográfica". Se detecta que la mayoría apuesta por un cambio, "pero sin riesgo".

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