Entrevista | Ana Martín Fernández Doctora en Física
Ana Martín Fernández, doctora en Física: "La tecnología actual ya bebe de la física cuántica"
"Me encantaría poder cambiar la imagen que a veces tiene como de algo inaccesible y marciano"

Ana Martín Fernández, con su libro de divulgación científica. | CEDIDA
Su segunda visita a Zamora en un año es para presentar su primer libro de divulgación científica, titulado «Física cuántica de lo cotidiano. De la tostadora al GPS: los principios cuánticos que hay detrás del mundo visible». El acto tendrá lugar este martes (17.00 horas) en la Biblioteca Pública.
¿Qué le llevó a escribir un libro de divulgación científica?
Cada vez que me encuentro con amigos, me gusta contarles todo lo que he ido aprendiendo a lo largo mi carrera, del doctorado y de los años de investigación sobre la física cuántica. Me fascina tanto que quería transmitirlo de alguna otra manera, con este libro.
¿Por qué se decantó en su trayectoria profesional por la física cuántica?
Cuando me adentré en la física cuántica, lo hice porque me parecía que era algo muy abstracto, muy poco tangible. Pero me sorprendió que tuviera aplicaciones en computación cuántica y otras áreas que sonaban muy futuristas. Poco a poco, vas aprendiendo más y te das cuenta de que la cuántica no es tanto una cosa del futuro, sino que toda esta tecnología con la que ya trabajamos de manera habitual, de manera cotidiana, ya bebe de la cuántica. Esa sorpresa y ese cambio de perspectiva también me apetecía contarlo en este libro.
Ejemplos caseros de la física cuántica
¿Dónde se puede observar esta cotidianidad de la física cuántica?
Por un lado, hay un montón de fenómenos que suceden en la naturaleza, desde por qué vemos los colores como los vemos, ya que tiene que ver con la estructura atómica del objeto o del material orgánico que atraviesa la luz, hasta procesos que ocurren en el sol, como la fusión nuclear, con la que nos calentamos y recibimos la luz solar. Todo eso bebe de fenómenos cuánticos.

Ana Martín Fernández. / Cedida
¿Y en aspectos más vinculados a nuestro día a día?
Por ejemplo, está en la tecnología de los pendrives, algo que, personalmente, me sorprendió muchísimo cuando descubrí que funcionaban gracias al efecto túnel. También tenemos la resonancia magnética nuclear, un proceso tan habitual dentro de la medicina, a la que tantas personas se someten a lo largo del año sin saber que tiene mucho que ver con la física cuántica y que, gracias a ella, te pueden ver por dentro si tener que cortarte en dos. Estos dos ejemplos fueron los que, personalmente, más me fascinaron y me hicieron tirar del hilo.
Ser capaz de explicar algo con palabras accesibles y más generales, te da un conocimiento más profundo de lo que estás contando"
¿Cuál es la diferencia entre la física y la física cuántica?
La segunda es una rama de la primera, que se dedica a estudiar la interacción entre la luz y la materia, con todos los procesos que ocurren a escala subatómica. No hay un mundo físico clásico y un mundo físico cuántico, sino que el mundo funciona gracias a las leyes de la mecánica cuántica y, aunque los fenómenos pasen a escala subatómica, eso no nos libra de sus consecuencias en el mundo en el que vivimos.
Adaptar el lenguaje al público general
¿Ha sido muy complicado explicar todo esto en un lenguaje accesible a un público no especializado, sin perder el rigor científico?
Totalmente. De hecho, creo que esta ha sido la parte más complicada, porque yo estoy acostumbrada a tratar estos temas con colegas de profesión, con quienes utilizo el mismo vocabulario, sabiendo a qué nos referimos. Cambiar a un nivel más general me pareció lo más difícil, pero, a la vez, lo más bonito, porque me hizo entender todavía mejor lo que estaba pasando. Ser capaz de explicar algo con palabras accesibles y más generales, te da un conocimiento más profundo de lo que están contando.
Queda mucho camino por recorrer y está bien pavimentado, pero no hay que darlo por cerrado a nivel teórico y pensar que ahora solo nos toca ya la parte de tecnología
¿Uno de los objetivos de su libro es atraer a un público ajeno a esta disciplina?
Me encantaría que este libro ayudara a cambiar esa mentalidad de que la física cuántica es algo muy complicado, sobre todo de aquellos que piensan que no van a entender nada de lo que he escrito. Es cierto que es una teoría física que no deja de tener sus complicaciones, pero no es necesario entenderla al 100% para disfrutar de ella y para comprender los aspectos más básicos de los que luego emana toda una teoría más amplia. Me encantaría poder cambiar la imagen que a veces tiene la física cuántica como algo inaccesible y marciano.
Un merecido espacio en el currículo académico
Aparte de libros como el que acaba de publicar, ¿ayudaría también a ese cambio de mentalidad que la física cuántica estuviera más presente en el currículo de Secundaria y Bachillerato?
Por supuesto. Creo que, ahora mismo, la física cuántica, con nombre y apellido, aparece solo a final de Bachillerato si se escoge la opción de Física, cuando, realmente, la historia de la física cuántica es un poco la responsable de todos los diferentes modelos atómicos que han existido a lo largo de la historia, de cómo entendemos que funcionan los átomos, los electrones y los fotones. Y ese conocimiento está mucho antes de 2º de Bachillerato, en la parte común de Física y Química. Quizá, si se mencionara que todo esto tiene que ver con la física cuántica, se le perdería un poco el miedo y no se vería tan raro.
Estoy decantándome por la docencia, para contar a los estudiantes las cosas para que las entiendan y, sobre todo, animarlos para no perder grandes talentos que pueda haber en el futuro
Respecto al futuro de la física cuántica, ¿pasa más por sus aplicaciones tecnológicas o por la investigación?
Inevitablemente, pasa por que ambas vayan de la mano. Al final, todas las tecnologías cuánticas de segunda generación, como puede ser la computación cuántica, la sensórica cuántica, la criptografía cuántica y un largo etcétera, parten de un trabajo de investigación previo, pero que, además, sigue en curso. Y de la mano de este trabajo de investigación vienen los avances tecnológicos que permiten que se pueda seguir avanzando en el conocimiento. Queda mucho camino por recorrer y está bien pavimentado. Estamos trabajando en ello, pero no hay que darlo por cerrado a nivel teórico y pensar que ahora nos toca ya solo la parte de tecnología.

Cartel de la charla en la Biblioteca Pública de Zamora. / Cedida
Una tecnología muy presente y con futuro
De estos últimos avances, ¿hay alguno que le haya llamado especialmente la atención?
Destacaría dos que, además, se están desarrollando en diferentes grupos de investigación de España. Uno está centrado en el uso de sensores cuánticos, capaces, gracias a la mecánica cuántica, de detectar señales procedentes de campos magnéticos más débiles, con lo que se puede ganar información sobre cosas cada vez más pequeñas. Por ejemplo, si la física clásica nos permite sentir el campo magnético de la Tierra, la física cuántica nos permitirá sentir y estudiar el campo magnético que emite una célula o una neurona. Y eso nos daría un conocimiento mucho más potente sobre la naturaleza del ser humano y de los organismos vivos.
Cuando más vas aprendiendo, te das cuenta de que la cuántica no es tanto una cosa del futuro, sino que toda esta tecnología con la que ya trabajamos de manera habitual, ya bebe de la cuántica
¿Cuál es el otro avance?
Tiene que ver con la computación cuántica, que está atravesando una época en la que tiene que elegir el camino por el que va, ahora que ha llegado la Inteligencia Artificial y hay desarrollos tecnológicos en los que parece que le está ganando la partida. Pero, recientemente, ha salido un resultado muy potente sobre más información alrededor de la estructura molecular y el entorno químico de ciertos compuestos gracias a un ordenador cuántico que ha trabajado con tecnologías bien asentadas. Ese camino de trabajar junto a otras tecnologías puede suponer grandes avances.
Profesionalmente, tras la publicación de este libro, ¿en qué momento se encuentra?
Dedicándome por completo al libro, me he dado cuenta de que me encanta la divulgación, así que, me encantaría seguir por ese camino, explicando física cuántica y acercándosela a la gente. Estoy decantándome por la docencia, para contar a los estudiantes las cosas para que las entiendan y, sobre todo, animarlos para no perder grandes talentos que pueda haber en el futuro. Por otro lado, tampoco descarto poder volver a la investigación.
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