Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las glorietas de Zamora siguen en el punto de mira

Una de las rotondas de la obra de humanización concluida.

Una de las rotondas de la obra de humanización concluida. / M. T.

"¿Cuál está siendo vuestra experiencia con las nuevas rotondas? ¿En qué rotondas concretas habéis observado problemas? ¿Pensáis que en alguna mejora la circulación respecto a la situación anterior? ¿Qué sugeriríais al Ayuntamiento para que estas actuaciones cumplan su fin de mejorar la movilidad, la seguridad y la fluidez?", cuatro cuestiones son las que Vania lanza a los zamoranos a través de las redes sociales.

Desde la incorporación de las nuevas rotondas en la ciudad han sido el punto clave de muchas discusiones: ¿facilitan la movilidad? ¿La entorpecen?

Aunque antes de las obras Zamora ya contaba con rotondas, es cierto que el número ha aumentado considerablemente, llegando a molestar a los conductores que "no entienden" su utilidad. Las obras que se llevaron a cabo en los pasados meses no han supuesto un antecedente en la historia de las rotondas, a pesar de que muchos crean que "en otras ciudades no hay tantas".

Independientemente de qué lado estés, son otros los dilemas que surgen de este primer problema, como el gran número de pasos de peatones cerca de las rotondas, los semaforos al inicio o al final de las mismas, o los que siguen sin saber como coger una rotonda correctamente. "Yo no entiendo, pero, ¿para que un semáforo antes de una rotonda? Así lo único que se consigue es que no sepas si seguir, pararte o dejar el coche en medio y marcharte andando", escribe Miguel con un tono irónico. "Pues yo os recomiendo que deis unas clases en la autoescuela, que la gran mayoría no sabéis coger una rotonda. Todas las ciudades de España las tienen, ya era hora que Zamora se modernizara un poco. Queréis que Zamora prospere pero cuando hay un cambio todos son quejas y da igual lo que se haga", sentencia Sandra.

Las glorietas sirven para regular y controlar el tráfico, la primera se construyó en España en 1976. Entre 2015 y 2019 se registraron más de 45.000 siniestros con víctimas en glorietas giratorias, 317 muertos y más de 58.000 heridos de diversa consideración, según un informe de Automovilistas Europeos Asociados, que revela además que casi el 10% de los accidentes con víctimas ocurren en glorietas.

Las rotondas, nombre popular que reciben las glorietas, son un tipo de intersección donde no rige la regla general de prioridad de paso a la derecha, pues la prioridad es de los que ya están dentro de ella. Los momentos clave son tres: la entrada, la circulación interior y la salida.

Según informa el Área de formación de Conductores de la DGT "en el acceso a una glorieta hay que anticiparse, observar y respetar la señalización. Y, sobre todo, entrar a una velocidad adecuada". El 54% de los accidentes se producen en la aproximación y en el acceso a la glorieta.

¿Cómo circular por una rotonda?

Según la DGT, lo importante es reducir la velocidad y ceder el paso a los vehículos que están circulando por el interior de la rotonda. Cuando nos acercamos a una glorieta, debemos observar hacia la izquierda, ser pacientes y no precipitarnos. Reduciremos la velocidad, adecuándola a la señalización y al tráfico en la vía por la que circulamos. Y nunca entraremos en la rotonda sin estar seguros de que podemos hacerlo sin peligro.

Para entrar también es fundamental situarse correctamente: en una glorieta, es obligatorio acceder desde el carril derecho siempre que esté libre y sea posible. Existe una excepción, y así la explica la revista Tráfico y Seguridad Vial, “la entrada desde el carril izquierdo, directamente al interior de la glorieta, está permitida con el fin de facilitar el acceso” cuando el carril derecho está congestionado.

Además, “se permite la circulación por el carril interior hasta las últimas salidas”. Una vez dentro de la rotonda, es obligatorio circular por el carril exterior siempre que esté libre, y utilizaremos los demás para adelantar

La salida de una rotonda debe ser siempre desde el carril exterior. La DGT recomienda que, en caso de que el tráfico haga imposible cambiar a tiempo al carril externo para salir, es mejor que dar otra vuelta a la rotonda para posicionarse adecuadamente para salir. La norma obliga a salir por el carril exterior, y al no cumplirla estarás cometiendo una infracción, la llamada “cruzada” en la que puedes provocar un choque contra otro vehículo.

La DGT siempre recomienda usar adecuadamente el retrovisor para evitar problemas. “Aunque las colisiones en glorietas no suelen ser graves, son muy frecuentes. Cuando circules por el carril exterior, vigila por el retrovisor izquierdo si un vehículo se aproxima por ahí: así, si intenta cruzarse desde el interior, podrás anticiparte al choque”.

Tracking Pixel Contents