Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fin de la negociación

"Un bombero recién entrado cobra 1.853 euros líquidos". Faúndez se planta ante UGT, que pide subidas salariales

"Profesionales que, además, trabajan un día y descansan cuatro. Todos aspiramos a tener las mejores condiciones salariales, pero todo en la vida tiene un límite", expresa el presidente de la institución provincial

Javier Faúndez presenta en rueda de prensa los nuevos vehículos de los bomberos de la Diputación.

Javier Faúndez presenta en rueda de prensa los nuevos vehículos de los bomberos de la Diputación. / Jose Luis Fernández

No hay acuerdo para la integración de los bomberos del Consorcio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios, Salvamentos y Protección Civil en la Diputación de Zamora. La disolución del Consorcio para integrar a los bomberos como trabajadores de la Diputación era el último paso para completar el decálogo firmado por la institución con el objetivo de modernizar el servicio. Último punto que no se cumplirá "no por voluntad de esta institución, de este presidente, ni del grupo de gobierno, sino por la postura que finalmente ha adoptado UGT", anunció ayer Javier Faúndez, presidente de la Diputación.

Tras más de dos años de diálogo permanente y más de una veintena de reuniones de trabajo, se han roto las negociaciones para que los bomberos dejasen de ser funcionarios del Consorcio para pasar a ser funcionarios de la Diputación ¿el motivo? La retribución económica porque a pesar de que en todas las reuniones se especificó que iban a cobrar lo mismo con una subida de los refuerzos que hiciesen, la cual pasaría de unos 300 euros a 575 euros, desde UGT se ha exigido a mayores un aumento de los complementos específicos que la institución ha denegado.

"No iban a perder poder retributivo y además se podrían beneficiar de las ventajas sociales que tienen los trabajadores de la Diputación", apreció Faúndez, quien detalló los motivos para no ceder a la demanda de UGT. "Comprendo que todo el mundo aspira en la vida a cobrar más, pero un bombero recién entrado en la Diputación, y yo respeto su trabajo, cobra 1.853 euros líquidos a los que hay que sumar los refuerzos que suben esas nóminas a cantidades muy importantes, algunas cercanas a los 3.000 euros", expuso. Profesionales que, además, trabajan un día y descansan cuatro. "Todos aspiramos a tener las mejores condiciones salariales, pero todo en la vida tiene un límite", añadió.

Por ello, pidió a los representantes sindicales de UGT que hiciesen una reflexión porque "es cierto que aportan un servicio esencial", pero tienen que darse cuenta "de que la sociedad, con sus impuestos, son los que pagan sus salarios". En este sentido, puso como ejemplo la labor de otros trabajadores, como pueden ser los médicos, que también salvan vidas y no cobran esos salarios.

"Pienso que hay un planteamiento de ambición desmedida porque nos pedía subir el específico y además crear una comisión permanente para volverlo a revisar todos los años", reveló. Requisito que no ve loable. "No todo vale, todos somos necesarios para mejorar esta provincia, pero no a cualquier precio y no voy a poner en riesgo el equilibrio financiero de la Diputación por las situaciones de máxima ambición de una serie de personas y no de un colectivo", matizó.

Tracking Pixel Contents