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Entrevista | Auxi Fernández Concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Zamora

"El cáncer no es un problema individual, sino social"

"En una enfermedad que afecta a la persona de manera integral, lo fundamental es la presencia"

Auxi Fernández, concejala del Ayuntamiento de Zamora.

Auxi Fernández, concejala del Ayuntamiento de Zamora. / Cedida

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B. B. G.

La concejala vuelve a involucrarse en este encuentro organizado por LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA, patrocinado por Recoletas Salud, Fundación Caja Rural, Diputación de Zamora y el propio Ayuntamiento, además de la colaboración de la Asociación Española Contra el Cáncer.

¿Qué significa para el Ayuntamiento de Zamora seguir colaborando con este encuentro sobre el cáncer de mama que organiza LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA?

Para el ayuntamiento es esencial seguir dando visibilidad a un tema tan importante como este. Las asociaciones que están trabajando en esta área siempre nos piden colaboración y eso es lo que vamos a seguir haciendo, estar junto a ellas, ayudando.

¿El cáncer tiene ya la visibilidad suficiente y necesaria en la sociedad?

Yo diría que hay cada vez más información y más avances en la investigación y en los tratamientos. Pero hay una parte, quizá, que todavía a la sociedad le falta, que es saber cómo acompañar y cómo tratar a las personas que están pasando por una situación tan difícil.

¿Cómo colabora el Ayuntamiento de Zamora en hacer visible la realidad de esta enfermedad?

Como ya he dicho antes, intentamos estar próximos a las organizaciones, que son las que llegan donde nosotros no llegamos y son necesarias para nuestro trabajo. También es cierto que nosotros no tenemos competencia en el tema sanitario, pero muchas de las personas que pueden venir a la concejalía pueden tener esa problemática. Lo que sí se intenta es desde un tratamiento integral, porque el cáncer, como cualquier enfermedad, afecta a todos los ámbitos de las personas. Así que hay que estar atentos y trabajar con ellos en el discurrir de todo el proceso.

La integración de la Inteligencia Artificial

Este año, las jornadas se centran en el uso de la Inteligencia Artificial para fines sanitarios. ¿Qué opina de este uso y sus beneficios para avanzar en la investigación de la enfermedad?

Difícil pregunta para una persona que viene de una cultura analógica. Yo no soy especialista y para mí, como para mucha gente, el tema de la Inteligencia Artificial es algo muy nuevo. Leyendo diversos artículos y hablando con personas que se dedican a investigación, evidentemente, la Inteligencia Artificial puede ayudar mucho en torno a la investigación. Pero me queda la duda de cómo podrá sustituir a necesidades como el cuidado.

¿Considera que sigue siendo imprescindible el trato humano en este tipo de enfermedades, aportando lo que no pueda conseguir la IA?

En la enfermedad, que afecta a la persona de manera integral, lo fundamental es la presencia. Yo creo que la Inteligencia Artificial es una revolución que ha venido para quedarse y que tenemos que sacarle el mayor partido posible. Pero la presencia, el tacto, la palabra modulada, lo verbal y lo no verbal, que es tremendamente importante, eso nunca puede ser sustituido por la Inteligencia Artificial. Nunca se podrá sustituir a las personas. Está muy bien que hablemos de humanizar a la máquina, pero lo que más temo es que acabemos por deshumanizar a las personas.

El proyecto de ciudades compasivas

En este sentido, desde su concejalía, se está se estaba interesada en trabajar el concepto de ciudades compasivas. ¿En qué consiste y cómo puede formar parte Zamora?

Es un proyecto que sigo desde hace años y que me llamó la atención, porque tiene que ver con algo en lo que yo insisto siempre: la necesidad de generar redes comunitarias, de no olvidarnos de que también somos los otros. Y las redes comunitarias en el cuidado y el acompañamiento de las personas que se encuentran en una fase de enfermedad avanzada o al final de la vida son absolutamente necesarias. Creo que, en estos tiempos de deshumanización, reivindicar el tema de la comunidad es fundamental. Desde ese punto de vista, es un modelo que me interesa mucho y ya hay algunas ciudades españolas que están dentro de la red de ciudades compasivas. Hay un grupo de personas y varias asociaciones interesadas en este proyecto y vamos a trabajar para que Zamora pueda unirse a esa red. Porque una comunidad compasiva supone asumir la muerte y el morir como parte de la responsabilidad colectiva.

¿La labor de entidades como la Asociación Española Contra el Cáncer es esencial para esa humanización de la enfermedad y ese apoyo a los pacientes?

Por supuesto, no me cansaré de repetir la labor que hacen las organizaciones del tercer sector y, en especial, aquellas que se dedican a algo tan sensible como es la atención y el acompañamiento de las personas que están en una situación de enfermedad. Sobre todo, si esta enfermedad es terminal. Es importante no olvidar la labor que se hace con los supervivientes. La enfermedad es dura, pero a veces también lo es sobrevivirla, con todo lo que implica. Ahí también hay que hacer mucho trabajo. Yo admiro profundamente la labor que realizan estas asociaciones, en el sentido de dar y mejorar la calidad de vida, tanto de los pacientes como de las personas que han pasado por ello.

El cáncer, un problema de todos

¿Qué diría a los zamoranos para que acudieran a esta cita anual en el Campus Viriato?

El cáncer no es un problema individual, es un problema social, es un problema de todos. Muchas veces, hasta que no nos llega, no somos sensibles a la situación de los otros. Pero tenemos que pensar que en cualquier momento nos puede suceder a nosotros o a nuestro entorno. Eso implica, de alguna manera, que estemos preparados para ello y creo que es necesario acudir a estas jornadas que se hacen de sensibilización, que nos interesemos, porque es un problema que no es individual, es un problema comunitario.

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