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Sucesos en Zamora

El dueño de dos crías de mastín, procesado por tirarlas al embalse

La Fiscalía pide condenar al acusado a 20 meses de prisión por ahogar a los cachorros

Varias crías de perro de raza mastín. | ARCHIVO

Varias crías de perro de raza mastín. | ARCHIVO

El avistamiento de una bolsa flotando en el embalse de Ricobayo puso sobre aviso a la Guardia Civil, a la que un paseante llamó para comunicar el hallazgo: los agentes recuperaron del interior del envoltorio de plástico a dos cachorras de mastín, ya muertas por ahogamiento.

Eran las 18.15 horas del 10 de octubre de 2024 cuando el ciudadano paseaba por el entorno de Muga de Alba, de donde parte un camino que da acceso a la zona agreste del embalse. Los agentes lograron recabar pruebas que apuntaban al dueño de una perra de raza mastín español, que había parido hacía poco y de cuya camada, sostienen en sus diligencias, introdujo dos crías vivas en una bolsa de plástico para arrojarlas al embalse.

Prisión e inhabilitación paratener o trabajar con animales

El zamorano, de iniciales M.G.P., está procesado por un delito de maltrato animal continuado, por el que la Fiscalía de Zamora exige 20 meses de prisión y la inhabilitación durante 4 años para poseer animales, ejercer una profesión, oficio o comercio de animales, además de las costas del juicio.

El Ministerio Público exige al Juzgado de lo Penal que celebrará el juicio que, de dictar una sentencia condenatoria, comunique a la Junta de Castilla y León, al servicio territorial de Agricultura y Ganadería, el contenido de la misma para que tome las medidas administrativas que correspondan.

La necropsia: asfixia por ahogamiento

La necropsia que se practicó en la Facultad de Veterinaria de León a los dos cachorros concluyó que la causa de la muerte fue la asfixia por inmersión en el agua y a consecuencia de haberles introducido en la bolsa de plástico, lo que ya debilitó la respiración de los animales.

Las dos cachorras murieron por problemas respiratorios, cardíacos, y la disminución del oxígeno en el aire inspirado, esa falta de oxígeno que les causó una parada cardiorespiratoria, según el informe veterinario.

El examen de los cadáveres sirvió para hallar otras lesiones con hemorragia que se produjeron al recibir golpes, al caer al embalse y por efecto del agua, sin que se haya descartado que el acusado pudiera ser el responsable de esos traumatismos.

La Fiscalía llama a declarar a tres guardias civiles que intervinieron en la investigación, a tres afectivos del Seprona; a dos agentes de Medio Ambiente del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil y a la veterinaria que practicó la necropsia del Servicio de Diagnóstico de la Facultad de Veterimaria de la Universidad de León. n

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