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Educación

Una nota de oro para una mente matemática

María Carretero Prieto, estudiante del IES Claudio Moyano, logra su sueño de estudiar en la Universidad de Salamanca el grado de Matemáticas tras obtener una de las mejores notas de la PAU de Zamora, el mejor premio después de un intenso año de estudio y sacrificio, pero sin renunciar a sus aficiones.

María Carretero Prieto, el día de su graduación. | CEDIDA

María Carretero Prieto, el día de su graduación. | CEDIDA

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B. Blanco García

B. Blanco García

Supera con creces el 12,666 que la Universidad de Salamanca solicitaba en su primer listado para aquellos que aspiran a iniciar el grado de Matemáticas en la Facultad de Ciencias para el curso 2025-2026. La zamorana María Carretero Prieto obtuvo un 13,785 en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), lo que le ha dado el pase directo a su sueño de estudiar esta carrera.

Con buenas notas durante toda su trayectoria escolar, desde el inicio de sus estudios en el colegio Arias Gonzalo hasta su etapa de Secundaria en el IES Claudio Moyano, María sabía que el periodo de Bachillerato era fundamental para conseguir su objetivo. "Desde el principio, me especialicé en la rama de Ciencias, pero siempre encaminada hacia las Matemáticas, así que cursé Bachillerato Científico", explica, asegurando que notó una gran diferente entre el primer y segundo curso. "El último curso de Bachillerato necesita una mayor inversión de tiempo, pero como ambos cuentan por igual, era importante empezar con un buen nivel y un buen ritmo", considera.

Aun así, su método de estudio no cambió, puesto que había demostrado, a tenor de sus notas en cursos anteriores, que funcionaba, y siguió priorizando sus horas de descanso. "Me parece muy importante dormir bien para luego rendir al 100%", razona. Y, aunque es verdad que tuvo que hacer algún que otro sacrificio, también intentó maximizar el tiempo de estudio "para poder disfrutar de mi ocio y horas libres, porque eso también ayuda a la salud mental, con un equilibrio con el estudio, aunque es verdad que en la temporada de exámenes hay que invertir más tiempo en lo segundo", indica.

10 de media

Una metodología que volvió a dar resultado, puesto que logró nada menos que un 10 de media. "Cuando terminé Bachillerato y recibí las notas, sentí un poco de alivio, en el sentido de que había superado esa etapa y había conseguido la máxima nota posible de cara a la PAU, tenía ese colchón, por lo que pudiera pasar", señala.

María Carretero Prieto

María Carretero Prieto / Cedida

Por delante le quedaban poco más de dos semanas, que aprovechó para repasar las materias con tranquilidad, "aunque, a medida que se iban acercando las fechas, empezaban los nervios, las dudas y la presión", enumera. Todo eso desapareció cuando hizo el primero de los exámenes de la PAU, de Lengua y Literatura. "Le tenía bastante respeto por los cambios que habían hecho después de Navidad, pero salí contenta", recuerda. Después, llegaron las pruebas de Historia de la Filosofía, Matemáticas, Inglés y, en las ponderadas, Química y Física.

Objetivo conseguido

Más que satisfecha se quedó con el 13,785 sobre 14 que obtuvo tras todas estas pruebas. "Cuando terminé los exámenes, me entraron las dudas, porque era consciente de que podía haber cometido algunos fallos en pequeños detalles, por los nervios o por haber leído mal algún enunciado. Pero, una vez que supe la nota, me puse muy contenta, porque había conseguido mi objetivo", reconoce con orgullo.

Salamanca le espera a partir de septiembre, ilusionada por iniciar su etapa universitaria y sabiendo lo que le espera al haber elegido este grado. "He hablado con personas que ya han terminado la carrera y sé que será complicada, que tiene su nivel de dificultad. Pero siempre he tenido claro que, independientemente de lo que me cueste, yo quería estudiar algo con lo que realmente disfrutara", asegura.

Futura profesora de matemáticas

Además, su objetivo a largo plazo está más que claro: quiere ser profesora de Matemáticas, una vocación que tiene desde que era pequeña. "Soy consciente de que es un gran desafío, sobre todo enseñando una asignatura que a mucha gente no le gusta, pero lo importante es que se tenga buena base para que estén más motivados y aprendan, así que espero poder afrontar todos estos retos y enseñar de la mejor manera posible para transmitir a mis alumnos ese amor que yo tengo por las matemáticas", aspira.

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