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El Obispado de Zamora identifica cinco casos de abusos sexuales en 2024

Un sacerdote jubilado, un voluntario de Cáritas o un caso en una familia, denunciados ante la institución eclesial

Los casos denunciados ante la Fiscalía no han tenido recorrido judicial

El obispo de Zamora, Fernando Valera, en una comparencia sobre abusos sexuales.

El obispo de Zamora, Fernando Valera, en una comparencia sobre abusos sexuales. / José Luis Fernández / LZA

Natalia Sánchez

Natalia Sánchez

El Obispado de Zamora ha actuado ante cinco casos de abusos sexuales a menores en el año 2024.

La oficina de prevención e intervención en posibles casos de abusos a menores y personas vulnerables de la Diócesis de Zamora ha registrado "tres situaciones" en las que han puesto en marcha el protocolo a lo que se unen dos casos transmitidos por las víctimas directamente al obispo de Zamora, Fernando Valera, ante las que también se ha actuado por el compromiso de la Iglesia local con la “máxima transparencia, seriedad y compromiso” ante una cuestión que calificó de “prioritaria”.

El primer caso denunciado corresponde a un sacerdote comunicó la existencia de un presunto abuso cometido por un compañero suyo hacia una menor en el primer trimestre de 2024.

Tras recibir la información se activaron “todos los protocolos y se aplicaron medidas preventivas correctoras” precisó el viernes el obispo de Zamora, Fernando Valera. El prelado indicó que la Diócesis de Zamora trasladó el caso a la Fiscalía Provincial que “concluyó que no era procedente a actuar de oficio”, pero desde la Diócesis “se actuó canónicamente tal como correspondía, el sacerdote jubilado no tiene ningún nombramiento público”.

Presentación del Proyecto KUMI, una nueva iniciativa de la diócesis destinada a la atención integral de las víctimas de abuso

El obispo de Zamora. / José Luis Fernández / LZA

El máximo responsable de la Diócesis de Zamora aseguró que se ha investigado la trayectoria del cura y “fue un tema muy puntual, un tocamiento circunstancial, pero ante cualquier actuación hay que ser rigurosos”. Respecto a las medidas tomadas aseguró que la familia “no quiso denunciar”.

Actualmente, el sacerdote “sigue celebrando la eucaristía porque se le puede impedir si no hay una pena canónica” aunque sí tiene “un decreto penal que le impide una serie de actuaciones no puede realizar ninguna actividad con menores ni ningún acercamiento a ningún sitio donde pueda haber menores”.

Segunda denuncia

El segundo caso afecta a un voluntario de un proyecto de Cáritas que “hizo un uso indebido del teléfono y del WhatsApp con un menor, llegando incluso a invitarlo a su domicilio, cosa que no llegó a término porque la actuación de los responsables fue inmediata” remarcó Fernando Valera. El obispo precisó que el voluntario “fue apartado de su función y se acudió también a la Fiscalía”.  

En julio de 2024 el Ministerio Fiscal “acordó el sobreseimiento de la causa, pero desde la diócesis se mantuvo una posición firme de protección al menor desde el primer instante” ahondó.

Ámbito familiar

El tercer caso corresponde a una comunicación efectuada por “un sacerdote sobre la denuncia de una madre contra su exmarido por presunto abuso sexual hacia sus hijas”. El mitrado señal que “aunque el hecho no está directamente vinculado a la vida eclesial, se brindó desde la diócesis acompañamiento psicológico y asesoramiento legal para que la madre pudiera afrontar con recursos y garantía la defensa de sus hijas”.

Comunicados al obispo

A mayores el propio obispo de Zamora ha conocido dos casos producidos en los años 1989 y 1990. El primer afecta a un sacerdote que siendo menor de edad sufrió abusos por parte de un sacerdote ya fallecido. “Él no quería presentar denuncia de ningún tipo, pero yo le pedí que era necesario hacer esa denuncia. Pasó al vicario judicial, se hizo el protocolo debido y se presentó a las instancias que corresponden de la iglesia, lo mandé a Nunciatura y Nunciatura lo pasó al Tribunal de la Rota”.

La otra víctima es un seglar abusado por otro sacerdote también fallecido. “Lo comuniqué a Nunciatura y esta al Tribunal de la Rota para que se hiciese una investigación previa para que entrasen los protocolos correspondientes de asesoramiento, si hay que hacer algún tipo de reparación”.

Formación

Además, desde la Diócesis de Zamora el pasado año se realizaron acciones formativas que han llegado a 135 menores, así como a 22 padres y madres en “un esfuerzo por generar esa cultura preventiva”.

También “hemos trabajado con una veintena de catequistas y más de 110 agentes de pastoral juvenil, principalmente monitores, por considerar el ámbito del tiempo libre un espacio especialmente sensible” precisó el delegado diocesano de comunicación Juan Carlos López.

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