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Así funciona la primera asociación en defensa de la eutanasia en Zamora

La labor del grupo local se centra en difundir información para cambiar las mentalidades que dificultan el acceso al derecho a una muerte digna. Quieren hacerlo mejor, por lo que piden ayuda a los sanitarios de la provincia para conseguir su objetivo final.

Ángel Encinas, Carmen Riesco y María Ballesteros del grupo de trabajo Derecho a Morir Dignamente (DMD)

Ángel Encinas, Carmen Riesco y María Ballesteros del grupo de trabajo Derecho a Morir Dignamente (DMD) / M. S.

"Siempre he pensado que en el último momento me quiero ir bien y tranquila, que me sobra el sufrimiento. Ya bastante te ofrece lo cotidiano como para, en los últimos días, irte fatal", cuenta María Ballesteros sobre su decisión de unirse al grupo zamorano de Derecho a Morir Dignamente (DMD). Nacida en 1986, la asociación cuenta con 39 años de historia en España, siendo pionera en la lucha por la obtención y consolidación del derecho a la eutanasia. Fue gracias a su gran contribución que la que ley de eutanasia se aprobó en 2021, hace apenas cuatro años. Y es que el camino no ha sido fácil.

"Es importante recordar el origen. Es decir, yo entré por el doctor Montes, expresidente de Derecho a Morir Dignamente. Fue asediado, perseguido y acusado de asesinato, por parte del consejero de sanidad de Esperanza Aguirre", subraya Ángel Encinas, también miembro de la asociación en Zamora. Habla sobre las consecuencias que sufrió Luis Montes Mieza por ofrecer a sus pacientes la sedación paliativa, práctica que consiste en administrar fármacos para disminuir la consciencia, con el objetivo último de reducir el sufrimiento. "Por algo que ahora ya se ha generalizado, le machacaron la vida, lo separaron del servicio. Y luego el hombre murió de un ataque al corazón", dice Encinas.

El estigma ante divulgar sobre eutanasia prosigue y se puede comprobar en la composición del grupo zamorano. Son tan solo cinco y carecen de profesionales de la salud. "Queremos incorporar sanitarios", indica Encinas, secundado por el resto de miembros entrevistados, "porque estamos un poco con las manos atadas a la hora de divulgar, al ser un tema delicado", añade.

Talleres y un ciclo de cine

En consonancia con el compromiso de educar, desde DMD han dado talleres en Zamora. También intenta intervenir anualmente en un ciclo de cine organizado por la funeraria Sever, el Ayuntamiento de Zamora y Multicines Zamora. "Después hay un debate, la gente que se queda es la que está interesada, es también un momento de sensibilización, de ver su preocupación", explica Carmen Riesco, otra de las integrantes de la asociación.

Riesco se retrotrae a un taller para dar a conocer el testamento vital, o Documento de Instrucciones Previas, nombre que señala tiene en Castilla y León. Este documento deja constancia de qué tratamientos quiere una persona y cuáles rechaza cuando el deterioro de su salud sea irreversible y haya perdido la capacidad de tomar decisiones. Completarlo permite recibir la eutanasia. "Lo puedes hacer como te dé la gana, puedes coger el modelo de la Junta, el de DMD Madrid, quitar, poner…, en ese taller llevamos los modelos por si alguien ya quería editarlos".

Desde el grupo se alegran al descubrir que el testamento vital ya aparece en la aplicación de la tarjeta sanitaria. También de que en el expediente médico de cada ciudadano haya un punto rojo que permite acceder al derecho a las últimas voluntades. Muestras de que la concienciación aumenta entre las instituciones y los ciudadanos.

"Estamos en una sociedad muy conservadora"

Aún con todo, hay diferencias en la consolidación del derecho en las distintas comunidades autónomas, siendo País Vasco la más aventajada, mientras que, en palabras de Riesco, "Castilla y León está muy reticente". "Había mucho desconocimiento entre los médicos en torno a la eutanasia cuando se aprobó, ahora ya están recibiendo información, pero percibimos que como la Junta no está muy por la eutanasia, racanea bastante", desarrolla la miembro de DMT.

La "reticencia de un sector de la población", la falta de información y una ley garantista, confluyen para provocar situaciones como que haya procesos de eutanasia que se dilaten mucho en el tiempo, a pesar del "sufrimiento", llegando incluso a morir las personas antes de poder acceder al derecho, según relatan desde el grupo zamorano. Hablan de dos casos recientes y sonados de suspensión cautelar de eutanasias por la justicia. Ambos ocurridos en Cataluña, otra de las comunidades que piensan está a la cabeza en la aceptación del derecho. A pesar de haber pasado los pacientes, Noelia y Francesc, por validación médica, la voluntad de sus familiares de impedir la eutanasia ha prevalecido lo suficiente para alargar la espera.

En consecuencia a las realidades expuestas, el futuro próximo del grupo zamorano se centrará en seguir difundiendo información para contrarrestar los prejuicios y expandirse. "Nuestra labor es muy importante, en el sentido de que estamos en una sociedad muy conservadora y hay gente que está sufriendo y no sabe que tiene posibilidades de por ejemplo acceso telefónico a información", concluye Encinas, explicando que el objetivo de DMD es, tan sencillo y precioso, como mostrar la facilidad del proceso y quitar los miedos.

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