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Sucesos en Zamora

Piden 64 años de cárcel por el asesinato del ciudadano luso que apareció en el Lago de Sanabria

La Fiscalía de Zamora imputa a la cuidadora del hombre de nacionalidad lusa, a su novio y a un gallego amigo de la pareja que les habría ayudado

El fallecido fue ahogado en otro lugar y trasladado hasta Galende en el maletero de un vehículo

Uno de los imputados en el asesinato llega al Juzgado de Puebla de Sanabria en 2019.

Uno de los imputados en el asesinato llega al Juzgado de Puebla de Sanabria en 2019. / Araceli Saavedra

Un jurado popular tendrá que decidir si castiga con 64 años de prisión a los tres imputados en el ahogamiento de un ciudadano portugués que apareció flotando en el Lago de Sanabria, en el municipio de Galende, con un saco atado a la cintura para inmovilizarle las piernas, penas de cárcel que exige la Fiscalía de Zamora. El dinero sería el móvil que llevaría a la mujer que cuidaba al ciudadano portugués en Verín, donde este residía, a su novio y a un amigo de ambos a ponerse de acuerdo para acabar con la vida del hombre.

La investigación conjunta de la Guardia Civil de Zamora, de las policías portuguesa y británica, país este último donde la hija del fallecido presentó la denuncia por la desaparición de la víctima, permitió recabar las pruebas suficientes para identificar y detener a los tres procesadas: la pareja, también de nacionalidad portuguesa, y un hombre gallego. Las pesquisas dieron sus frutos cuatro años después de que el cadáver apareciera flotando en la orilla del paraje Pozo Muerto, donde se lo encontraron una mujer y su hija cuando paseaban.

El Juzgado de Puebla de Sanabria, que ha dirigido la investigación durante cinco años, decretó prisión incondicional para los sospechosos tras su arresto en diciembre del 2023. La pareja y el amigo, con antecedentes por tráfico de drogas, permanecen en el penal de Pontevedra desde entonces, a la espera de que la Audiencia de Zamora celebre el juicio el próximo otoño. El 17 de octubre el Tribunal provincial elegirá a los 36 ciudadanos de entre los que se seleccionará a los nueve que formarán el jurado y tres suplentes.

La Fiscalía en su escrito de acusación exige 25 años de cárcel para la empleada del fallecido, la mujer portuguesa de iniciales C.P.; y para su novio, A.C.G.C., solicita otros 25 años al estimar que ambos, ambos vecinos de Chaves, porque considera que idearon y perpetraron el asesinato. El Ministerio Público concluye que el tercer procesado, el amigo luso de la pareja, F.A.G.D., es un colaborador necesario en la ejecución del crimen, por lo que exige 14 años de reclusión. El homicidio que habrían cometido a primeros del mes de diciembre de 2019 no solo fue premeditaron,sino que la pareja portuguesa actuó con alevosía y ensañamiento, puesto que el hombre murió ahogado a manos de terceras personas.

Prisión permanente

La acusación particular solicita la prisión permanente revisable para los tres imputados en el crimen al considerarles responsables por igual del asesinato del padre de su clienta. El abogado zamorano, Miguel Ángel Martín Anero, pide en su escrito de conclusiones provisionales una indemnización para la única hija del fallecido de 200.000 euros. La mujer viajó desde Gran Bretaña, donde reside, para personarse en la causa y prestar declaración en el Juzgado de Puebla de Sanabria.

El suceso que inicialmente pareció un suicidio, tras un primer examen forense del cadáver, resultó ser un asesinato, ya que el hombre apareció con las extremidades inferiores introducidas en un saco que le cubría hasta la cintura y estaba atado, según fuentes de la investigación.

Cuentas compartidas con el compañero de piso

La identificación del cadáver mediante la prueba de ADN por parte del Reino Unido, donde reside la hija del asesinado, tardó siete meses en llegar al Juzgado de Puebla de Sanabria y dio un giro a la investigación. El hombre tenía antecedentes policiales en aquel país, por lo que las pesquisas de la Guardia civil de Zamora comenzaron en el entorno del hombre, en la localidad gallega de Verín donde compartía piso con uno de los procesados, le atendía la mujer que está imputada y el novio de esta, los tres con antecedentes penales por tráfico de drogas y por delitos violentos.

Fueron estos amigos del fallecido quienes lo situaron en la localidad lusa de Chaves a primeros de diciembre de 2019, un mes antes de que su cadáver apareciera en la orilla del Lago de Sanabria, en el término municipal de Galende. La intervención policial condujo a los datos bancarios de la víctima para comprobar que compartía la titularidad de varias cuentas con su compañero de piso. De forma paralela, los agentes determinaron que el novio de la mujer que le cuidaba, el varón de iniciales A.C.G.C., podría estar implicado en la muerte.

Las muestras tomadas en los dos vehículos de los tres investigados permitieron a la policía determinar que uno de los turismos fue utilizado para trasladar el cadáver del hombre asesinado hasta el Lago de Sanabria, a donde habría llegado ya muerto tras ser ahogado. Los automóviles fueron localizados en la localidad portuguesa de Chaves, en la que la policía lusa registró los domicilios de los imputados, además de otro situado a 13 kilómetros de esa localidad lusa, en Vidago. La guardia lusa detuvo a la pareja y a su amigo, extraditados y trasladados a la prisión de Pontevedra.

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