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Entrevista | José Cobreros Director comercial de Lácteas Cobreros

"Zamora tiene empresas para que los jóvenes se desarrollen"

"La crisis de 2008 nos afectó y obligó a decidir un nuevo rumbo, apostando por la fabricación de nuestros propios productos"

José Cobreros, en las oficinas de Lácteas Cobreros.

José Cobreros, en las oficinas de Lácteas Cobreros. / Cedida

B. B. G.

El director comercial de Lácteas Cobreros, José Cobreros, será uno de los ponentes en la segunda edición de La Zamora que funciona, organizada por LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA y dirigida a estudiantes de Bachillerato, que se celebrará el próximo 25 de marzo (10.30 horas) en el Teatro Elvira Fernández.

¿Cómo logra una empresa de provincia situarse en esa tan buena posición del sector lácteo a nivel nacional e internacional?

Este año cumplimos medio siglo desde la creación de nuestra empresa, fundada por mis padres en 1975, así que es un largo camino, en el que se han producido muchos cambios desde su origen.

¿Cómo fueron esos comienzos?

Empezó siendo una empresa de transportes, con la ambición de querer trabajar para nosotros mismos, así que comenzamos haciendo nuestros pinitos en operadores lácteos, con la compra venta de leche de cabra en el sur de España, suministrando a grandes compañías multinacionales. Así fue como cambiamos de sector, al que tuvimos que irnos adaptando.

¿Cuándo llegó el primer cambio?

En el momento en el que varios clientes importantes anunciaron que iban a querer menos leche. Debíamos reducir el volumen, pero decidimos mantenerlo y aprovechar esa leche que no íbamos a vender para usarla en hacer nuestro propio producto. Así nació la pequeña quesería en la que elaborábamos productos de cuajada láctica y leche en polvo.

Mirada hacia Oriente

¿A quién destinaban ese producto?

Empezamos a trabajar con el mercado asiático, principalmente China, donde la gente consumía leche de arroz, con los problemas de calcio que eso suponía. Así que comenzaron a importar leche, principalmente de vaca. Una parte importante de su población, alrededor del 20%, tiene problemas de intolerancia a la lactosa, así que ahí vimos la oportunidad de fabricar leche en polvo de cabra y abrir mercado. Además, en 2001 llegamos a un acuerdo con TGT, el mayor distribuidor de queso a nivel nacional, para comenzar a fabricarles rulo de cabra. De esta manera, conseguimos tener el negocio de compra venta de leche, el de transporte y el de producción de leche en polvo y cuajada láctica.

¿Ha habido algún bache en el camino?

Sin duda. A nosotros también nos afectó la crisis de 2008, con un montón de impagos y mala gestión por nuestra parte. Nos vimos en una situación complicada que nos obligó a decidir un nuevo rumbo y apostamos por la fabricación de nuestros propios productos, que ya estaban funcionando en el mercado nacional, ampliando al mercado internacional. Para ello, tuvimos que apostar por la calidad, invertir en talento y en certificados para la compañía.

¿Cómo recuerda esa época?

Nuestro primer reto fue vender queso de rulo en Francia, un producto típico de ese país. Fue una apuesta fuerte, porque es como si una empresa francesa entrara en España con jamón de jabugo. Conquistar ese mercado fue para nosotros un auténtico hito y se convirtió en un punto de inflexión importante. Nos convencimos de que, si habíamos logrado vender queso de rulo en Francia, podríamos venderlo en cualquier otra parte del mundo.

Reconocimiento al trabajo

Un reconocimiento que también se ha visto con numerosos premios internacionales.

Tenemos premios como los World Cheese, los Cheese Awards y un total de sesenta galardones, a los que recientemente se ha sumado el primer Cincho. En la última década es cuando nuestra compañía ha cogido mucha fuerza en expansión de la exportación y, actualmente, de nuestra facturación de 52 millones de euros, cerca del 58% es en exportación.

¿Siguen en expansión con algún proyecto?

Tenemos una alianza con un cliente asiático que ha invertido para poner en marcha una planta nueva para preelaboración de productos infantiles, lo que también ampliará nuestras relaciones con el mercado asiático. También, en nuestra apuesta por los beneficios de la leche de cabra, hemos desarrollado un complemento alimenticio, Goactive 365, que estamos intentando introducir en las farmacias, apoyados por la Universidad de Granada y con un equipo científico muy importante.

Las virtudes de una empresa familiar

Con toda esta trayectoria, ¿es sencillo seguir manteniendo el espíritu de empresa familiar?

La esencia está intacta. Las empresas familiares, más pequeñas que las multinacionales, aportan un poco más de pasión a la compañía y mayor agilidad a la hora de tomar decisiones. Actualmente, la empresa está gestionada por mi hermano Rodrigo, que lleva el tema de producción, y por mí, encargado del aspecto comercial y desarrollo de exportación. Apostamos por la provincia, que no hay que olvidar que es la zona de mayor producción de leche de oveja por metro cuadrado, la más importante del mundo en cuanto a volumen. Estamos muy orgullosos de nuestras raíces.

¿Es algo que quiere transmitir a los alumnos en el foro en el que participa?

Cuando la gente joven estudia y se forma, tiene la duda de si se podrá desarrollar profesionalmente en la provincia, con el consiguiente problema de la fuga de talento. Pero creo que aquí tenemos, quizá no grandes, pero sí buenas empresas en las que se pueden desarrollar. Hay muchos ejemplos de compañías que exportan y están en crecimiento continuo, apostando por la tierra. Si los jóvenes nos conocieran más, quizá no se esfumara tanto talento.

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