Entrevista | Encarna Lago Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes
"Dar acceso a la cultura no tiene que ser una opción, sino una obligación"
"El futuro de los museos está en ser abiertos a todos"

La gerente de la Red Museística Provincial de Lugo, con uno de los elementos inclusivos que utiliza. | ALBA PRIETO
Con motivo del proyecto "Musealización inclusiva en el IES Maestro Haedo", que el instituto zamorano está desarrollando durante este curso, el centro recibió la visita de Encarna Lago, gerente de la Red Museística Provincial de Lugo, recientemente reconocida por el Ministerio de Cultura con la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, quien destaca por su empeño en abrir los museos a la sociedad y hacerlos más accesibles e inclusivos.
Una vez asimilada esta Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, ¿qué significa para su carrera profesional?
Lo cierto es que no lo he querido ver como un reconocimiento personal. Y no es falsa modestia. Este premio representa el trabajo comunitario, el poner a las personas en el centro y demostrar que existe la periferia, más allá de Madrid. El premio lo quiero ver como un reconocimiento al trabajo con la comunidad y para la comunidad, desde esa mirada que ha estado tantos años invisibilizada, aunque es cierto que no se trabaja para una visibilidad, sino para entender el museo como una herramienta de cohesión y de transformación social que puede ser innovador. Porque poner a las personas en el centro no es una opción, sino una obligación.
De todas maneras, no es la primera vez que se reconoce su trabajo en la Red Museística Provincial de Lugo.
Que el Ministerio de Cultura haya puesto en valor nuestro trabajo es algo que me llena de orgullo, también por todos los colectivos que, previamente, nos habían reconocido. Antes de llegar esta medalla, hemos tenido hasta quince galardones diferentes, como el Premio de la Crítica de Galicia, el Premio Once Solidaridad, el Premio Cogami, el 12 Fases de la Federación de Familias con Enfermos de Salud Mental, el Auxilia o el Ibermuseos, como Mejor Iniciativa.

Encarna Lago. / Alba Prieto
¿A qué cree que puede ser debido?
Quizá a esta constante que nos caracteriza, desde una gestión con una mirada ecofeminista que no quiere dejar a nadie fuera, trabajando tanto con un microscopio como con un telescopio. Se trata de un trabajo en equipo, porque detrás, delante y al lado siempre están personas que te rodean.
La clave del éxito
¿Cómo definiría el modelo de gestión que caracteriza a la Red Museística Provincial de Lugo, calificado como "museo para todos", que tanto éxito parece tener?
Nosotros, hace muchos años, cambiamos de preposición, así que es museo con todos y con todas. Porque incluir requiere eso, hay que entender lo que supone el dar acceso a la cultura, trabajar en un territorio determinado para buscar el bienestar de las personas. Y el acceso, al igual que los derechos, no son opciones, son obligaciones. Por esa razón, nosotros siempre hemos gestionado con la comunidad. Empezamos con el tercer sector, haciendo un diagnóstico para ver dónde estábamos fallando. Aunque es verdad que nosotros hacemos un diagnóstico permanente, porque no gestionamos ocurrencias. Nuestros proyectos dan respuesta a qué pasa, a qué podemos hacer y a hacerlo si es viable. Por ejemplo, con las personas con discapacidad, nosotros trabajamos la accesibilidad, lo que es también el valor de la palabra que lleva a las personas con discapacidad. Hay muchos colectivos que quedan fuera porque eso es la normalidad. Así que se tiene que realizar un proceso de mirada interseccional de las desigualdades desde un territorio en el que siempre le damos la vuelta. Creo que también, en todo este proceso, ha influido nuestro espíritu positivo frente a las dificultades, el ver siempre oportunidades. Es cierto que el mundo está muy mal, pero hay que pensar qué puedes hacer tú en tu metro cuadrado. Así que creo que esta medalla ha venido un poco a reconocer lo que se hace cuando parece que no se puede hacer nada, que es luchar por la gente, así de claro. Y desde un marco como es un museo.

Encarna Lago, durante su charla en el IES Maestro Haedo. / Alba Prieto
¿Cómo surge la idea de esta red de museos en Lugo?
Yo soy funcionaria desde hace cuarenta años y responsable de museos desde hace 26. Junto con mi equipo, promovimos el nacimiento de la red museística. O sea, no es una institución que nazca por iniciativa de la Diputación Provincial de Lugo, sino a instancias de un grupo de funcionarias que solicitamos su creación. Y lo hicimos porque creíamos que estaban proliferando museos que no eran tales. Yo comencé a trabajar en el Museo Provincial de Lugo, llevando el Museo Etnográfico y la Historia de San Paio de Narla. Después, aparecieron otros dos museos más. Primero, el Museo Provincial del Mar, que lo había acordado crear la Diputación pero que, finalmente, tras estar casi olvidado, se hizo cargo una asociación. Y luego el Museo Pazo de Tor, con origen en un pazo que, a la muerte de su dueña, heredó la Diputación. Así que propusimos crear una red con el museo más grande, para que se pudiera dar servicio a los pequeños y, además, podernos acercar así a la gente de los territorios. Conseguíamos así la triada de patrimonio, territorio y comunidad, que haría que pudiéramos gestionar mejor lo que es un museo.
Lo importante de un museo
¿Cómo definiría lo que debe ser un museo?
Un museo si no investiga, no es un museo. Si no conserva, no es un museo. Si no difunde, no es un museo. Y un museo, si no educa, no es un museo. Y no es algo que diga yo, ya cuando nació en primer museo de Lugo, en 1932, el grupo de intelectuales que lo puso en marcha, en el artículo primero de su junta se señalaba que ese museo nacía con un carácter eminentemente educativo.
¿Se está logrando cumplir con esta obligación?
En el momento en el que los museos se privatizan, se confunde la educación con servicio. Creo que, en nuestro caso, la clave ha estado en tener un patrimonio de personas en el servicio educativo que, de hecho, es el que yo gestionaba, del que era responsable antes de asumir la gerencia. Considero que es la herramienta fundamental, porque es de mediación, en el sentido de que es la que está más en contacto con la gente.

Encarna Lago (segunda por la izquierda), presentada a los alumnos por profesores del IES Maestro Haedo. / Alba Prieto
¿En qué ha beneficiado reunir a esos cuatro museos de Lugo en una sola red?
Mediante la red se consiguió escuchar a la gente y saber en qué fallábamos. Y, además, sonreír y reírnos muchas veces, por ejemplo, al traer a una persona en una silla de ruedas y preguntarle qué fallos ve cuando ni siquiera es posible que entre en el museo. A veces también veíamos que venía el público cautivo, como las excursiones de alumnos, ya que tampoco había facilidades para el profesorado, que no tenía ni tiene tiempo para prepararse los contenidos de los museos, así que, muchas veces, llegaban de visita sin conocer las colecciones y se convertía en un simple paseo por las salas, como si estuvieran en un centro comercial. Con lo cual, la programación que ofrecemos surgió de la escucha y la evolución.
¿Son museos que piensan en la sociedad?
Se supone que un museo tiene que estar al servicio de la sociedad, pero ¿de qué sociedad estamos hablando? En el caso de Lugo, es muy heterogénea. Se trata de una provincia con 67 ayuntamientos, con un ámbito rural muy potente y un nivel de despoblación y envejecimiento altos, así que muchas personas no sentían el museo como un espacio donde se conserva la memoria, porque las colecciones no estaban humanizadas. Tú puedes tener un museo maravilloso y con unas piezas maravillosas, pero tienes que conseguir que la gente las vea, humanizar la museología.
¿Cómo lo lograron?
Nosotros no inventamos nada, pero teníamos a nuestras vecinas y vecinos de Portugal. Cuando me hice cargo de todo esto, acababa de nacer el Minob, el Movimiento Internacional de la Nueva Museología. Me puse en contacto con esa corriente, me marcó y me motivó para empezar a trabajar la empatía de la alteridad, es decir, de ponerte en la piel del otro, de su realidad. Y luego, también está el tema de poner el museo en positivo, dándole la vuelta a las cosas. No todo depende de tener dinero, aunque es importante tener medios en la cultura. Personalmente, no creo en la cultura gratuita, hacen falta medios, pero, sobre todo, voluntad y ganas. Luego hay que añadir la formación de los profesionales de los museos, a los que la ética se nos presupone, mientras que la técnica la tenemos que ir adquiriendo. No es solamente que tú puedas ser de Historia, de Antropología o de Arqueología, sino entender que la vida evoluciona y que te vas a tener que estar formando en función de cómo la gente se mueva. El logro ha sido el estar siempre, constantemente, incorporando la mirada.
Compañeros con otras capacidades
¿Hay algo de lo que se sienta especialmente orgullosa?
Por ejemplo, el ver que el 18,7% de la plantilla de funcionarias de la red museística a día de hoy son personas con discapacidad que se han ganado su puesto por méritos propios. Tenemos un compañero que es sordo, ciego y Asperger. Y otra funcionaria ciega que, además, ha sido la primera en estar en un tribunal de oposición para seleccionar a futuros compañeros, no solo de la cuota de discapacidad, sino de la cuota general. No quiero señalar las discapacidades de cada uno, pero sí que estas primeras veces llevarán a segundas veces.

Encarna Lago, durante su charla en el IES Maestro Haedo. / Alba Prieto
¿Qué necesita hoy en día la red museística?
Ahora estoy obsesionada con la accesibilidad, también en el aspecto de los temarios de las oposiciones. Porque trabajamos herramientas para hacer el museo más inclusivo, pero no solo para que estas personas vengan a disfrutar de las salas, sino también a exponer o a trabajar. Primero acceso, luego integración, inclusión, igualdad y sostenibilidad. Desde Minob, trabajamos las cuatro dimensiones como red, es decir, la dimensión social, económica, medioambiental y política. En nuestra utopía de hoja de ruta está esa inclusión y esa meta es la que nos ayuda a caminar, trabajando también en igualdad y aplicando los Derechos Culturales tan acertadamente elaborados por el ministerio.
Un ejemplo a seguir
¿Cree que el modelo logrado en Lugo puede ser referente para otros museos del país?
La palabra referente me asusta mucho, pero sí que podemos ser inspiradores. La prueba está en que nos han llamado desde el propio Ministerio de Cultura para los planes de formación de nuevos conservadores. Y si nosotros, que apenas teníamos presupuesto para hacer nada, lo hemos conseguido, cualquiera puede hacer lo mismo. Nosotros también tenemos que agradecer la inspiración y ayuda de otras instituciones. Tenemos una familia de museos estatales de la que formamos parte y profesionales de universidades de todo el Estado de los que estamos aprendiendo. Yo, realmente, no soy nada más de lo que me han dado y lo que me han aportado, soy la tejedora que voy tejiendo una red humana donde funcionan dones y contradones. Lo que damos nosotros muchas veces son las ideas, pero la diferencia entre una gestora y una soñadora está en tener un plan. Tú juegas con dinero público y tiene que ser rentable en la búsqueda del bienestar.
¿Cuál debe ser el futuro de los museos, desde su experiencia?
Está claro que su futuro es el de ser abiertos a todos, ser base para la educación, que no se queden como simples depósitos de grandes obras, sino que sean vivos y activos. No tiene sentido conservar algo si realmente no va a tener una utilidad humana. Los testimonios humanos están al servicio de las personas, de su educación, de su formación. Es importantísimo que desde pequeñitos se entienda que el museo es un medio de comunicación con credibilidad y que el relato no deje a nadie fuera. Para ello, es muy necesario revisitar, volver a investigar y darte cuenta de que la historia que cuentas es del blanco burgués con dinero y suele dejar fuera a mujeres, comunidades excluidas o incluso la infancia, siendo las niñas y niños los que más nos visitan. Creo que, por todo ello, hay que renovar, reconocer, redistribuir y representar la realidad humana sin dejar a nadie fuera.
Suscríbete para seguir leyendo
- Pasear de La Marina a la Catedral de Zamora será muy diferente: estos son los cambios que propone el Ayuntamiento
- El tren convencional Zamora-Galicia estará cortado más de cinco años por el túnel de Padornelo
- Nuevo jardín a cuatro metros de altura, sobre las cabezas de los viandantes, en pleno centro de Zamora
- Detectan 'abusos' en Buscyl por reservas fraudulentas en la línea Zamora-Salamanca
- Inversión millonaria para la ampliación de la fábrica de Freigel en Zamora con apoyo de la Junta como proyecto prioritario
- Una banda perpetra ocho robos en una tarde en Zamora, algunos con las familias en casa
- Fallece el artista zamorano José Luis Alonso Coomonte a los 93 años
- La urbanización del nuevo campamento militar de Zamora se pone en marcha
