Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El "piropo" a la Semana Santa de Zamora: "Me enganchó"

El fotógrafo Víctor Olivencia destaca el acierto de canto gregoriano

Procesión del Espíritu Santo

Procesión del Espíritu Santo / L. O. Z.

La Semana Santa de Zamora es un imán. Son muchos los asistentes que quedan prendados de su singularidad, incluso de las novedades que a priori podrían no funcionar en otras semanas de Pasión de otros territorios.

Víctor Olivencia es un fotógrafo cordobés ya conocido en Zamora por su capacidad de captar la esencia de la Semana Santa a través de su objetivo. De hecho, tanto el pasado año como este, ha sido el ganador del concurso de fotografía organizado por la Junta pro Semana Santa y una de sus imágenes, titulada "Dolor en la Catedral" y tomada el pasado Viernes de Dolores, ilustrará el cartel de este año.

En los últimos días, Olivencia rompía una lanza a favor de la incorporación de canto gregoriano en algunas procesiones, en concreto en la del Espíritu Santo. "Me hace gracia, en otros sitios, no se habla de otra cosa, que si la banda fulanita, que si la banda menganita, el solo de corneta o la marcha que le tocaron al paso que sea en la revirá de no se donde... En 2014 cuando fui por primera vez a Zamora, no sabía que algunas hermandades llevan un coro que va cantando piezas de canto gregoriano. Cuando lo escuché por primera vez, en una calle en absoluto silencio, me enganchó. Puede parecer que eso "como que no le pega" a una procesión, con los cánones de algunos, seguro que no. Pero esto hay que escucharlo en la calle y luego opinar. Creo que en una procesión profundamente penitencial, seria, austera, lo que no pega es una marcha que suene a rumba de los Chichos, y que yo llevo en el coche porque para conducir me encantan, pero para escucharlas en una procesión de semana santa, ya no. Hay más, pero el coro de la hermandad del Espíritu Santo fue el primero que escuché cantando en la calle", ha comentado. El elogio ha sido bien recibido por los zamoranos y también por los propios integrantes del coro, quienes han comentado: "Gracias amigo!! Tus fotografías casi pueden acercar el sonido de nuestras voces acompañando en la austera noche del Viernes de Dolores al Cristo del Espíritu Santo", han agradecido.

Otros "piropos" a Zamora

"En la noche de luna llena de los jueves, de los miércoles, de los lunes-martes y del viernes de Dolores, los cantos gregorianos y el bombardino, carracas y matracas por las calles medievales, hacen que Zamora sea única. Habiendo tramos verdaderamente increíbles de espiritualidad, emoción y muchas más sensaciones, independientemente de las creencias de cada uno", ha opinado otra usuaria. "En Zamora hay poco más que decir sobre su semana santa, es muy sencillo Helena. Así es la semana santa, no tiene que parecerse a un circo, a una feria, a una romería ni a un pasacalles turístico. No hay que ir a mirar lo que hacen en otros sitios para copiarles, no hay que buscar cifras, batir récords, arrastrar a personas a que vengan a ver ninguna clase de espectáculo. La semana santa es un espacio en el calendario donde todo se para durante una semana, se reflexiona, se hace balance de la vida que cada uno de nosotros estamos llevando, incluso se llora, se padece un poco, sin abusar. Se da uno un baño de humildad en plena calle, se arrepiente de lo que haya podido hacer, y vuelta a la vida real. Hay muchos sitios, cada uno encontrará el suyo, bien sea donde vive, donde nació, o algunos con menos fortuna, se tienen que trasladar desde muy lejos, para encontrar ese punto de inflexión, ese equilibrio, donde las piezas de su puzzle interior encajan a la perfección", respondía el fotógrafo.

"Zamora es una barbaridad para hacer fotografías cofrades y más de la mano de Victor Olivencia!!", escribía otro. "Zamora es sencillamente Zamora, no sobra nada. Las piezas de su semana santa, simplemente encajan en lo que debiera ser una semana santa. Lamento mucho ver en lo que se está convirtiendo la semana santa en otros sitios, en un cúmulo de excesos donde la reflexión, la oración y una pincelada de penitencia, ya han salido de la ecuación, ya no tienen sitio. Con todo, que cada uno vaya donde quiera y lo viva a su manera, faltaría más. Yo mientras pueda, iré donde encuentre lo que busco, por retirado que esté", contestaba el reconocido fotógrafo.

Tracking Pixel Contents