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ESPECIAL VENDIMIA

DO Arribes, vinos tan sorprendentes como su paisaje

La orografía, el suelo y las variedades de uva autóctonas confieren un sabor particular a los vinos producidos en esta zona

Una mujer participa en la vendimia en Arribes del Duero.

Una mujer participa en la vendimia en Arribes del Duero. / Cedida.

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Una orografía abrupta y sobrecogedora, con ese paisaje inigualable que forman las hoces y cañones del río Duero; un suelo formado por la rotura del gran zócalo granítico, y las variedades de uva, muchas autóctonas de la zona. Son las tres peculiaridades de Arribes del Duero, que hacen que sean tan diferentes y de sabor tan particular los vinos que producen las 21 bodegas que integran la Denominación de Origen Arribes. Esta zona vitivinícola abarca 47 municipios del suroeste de Zamora y el Noroeste de Salamanca.

Los cortes del terreno tan hermosos, pero que podría parecer que complican la labor del viticultor al obligarle a trabajar la viña en bancales, en realidad son una ventaja porque influyen favorablemente en el clima. “A medida que vamos descendiendo en los cañones del Duero y del Tormes, aumenta la temperatura. Los inviernos son más moderados y los veranos, más cálidos. Las temperaturas siempre son muy importantes a la hora de conseguir la maduración final del fruto”, explica Carlos Capilla, director técnico del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Arribes.

El resultado, unos blancos muy frescos, aromáticos, con muy buena acidez, y unos tintos, potentes, con un tanino goloso que favorece su envejecimiento y contribuye a hacer muy buenos crianzas. Estos vinos que en la Edad Media tenían prohibida la entrada a Zamora, porque pertenecía a la Tierra del Vino y nobles e Iglesia no querían competencia, ahora están presentes en los mercados locales de ambas provincias. También han conquistado mercados fuera, con fuerte presencia en Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana o Asturias, y en el extranjero. De hecho, exportan el 40% de la producción.

Por lo que llevan de campaña, es pronto para realizar una valoración en cuanto a cantidades, pero la calidad del producto es excelente y permite a sus responsables ser optimistas. Están pendientes de ver cómo las últimas lluvias puedan afectar a la campaña, aunque lo cierto es que la vendimia ya está muy avanzada.

Otra característica aparte de los suelos de piedra granítica y ese clima algo más suave que en el resto de la provincia, son las variedades autóctonas. A la Juan García o a la Bruñal, se suman nuevas incorporaciones al catálogo de variedades autóctonas de la DO Arribes. Es el caso de la Puesta en Cruz y la Tijonera, que llama la atención por su característico color rosado, aunque se usa en blancos.

Aparte de estas características que llevan a diferenciar a los vinos de esta zona, otra peculiaridad es que la configuración del terreno obliga a hacer bancales para poder trabajar las viñas. Como los que también construyen en la zona de la Ribeira Sacra, en las provincias de Lugo y Ourense.

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