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La didáctica del escenario

El profesor Antonio Oliveira reconoce el valor pedagógico del teatro, con su experiencia en el grupo Zarandaja

Antonio Oliveira, rodeado de sus alumnos del taller de teatro.

Antonio Oliveira, rodeado de sus alumnos del taller de teatro. / Abel García

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B. Blanco García

B. Blanco García

El teatro es mucho más que una clase extra escolar para amantes de los escenarios. Bien lo sabe Antonio Oliveira, profesor del IES Poeta Claudio Rodríguez, quien tiene una amplia experiencia como actor aficionado y dramaturgo y lleva desde 2017 dirigiendo el grupo del instituto, Zarandaja, rebautizado así por él mismo, haciendo alusión a una cosa inservible, que es lo que significa esa palabra, con una dosis de humor. El nombre también es un guiño al grupo de teatro profesional La Zaranda, al que procesa devoción.

Oliveira lleva las riendas desde hace siete años, cosechando, además, varios reconocimientos con sus alumnos, como el Premio Buero de Teatro Joven, que les dio la oportunidad de subirse a las tablas del teatro del Centro Dramático Nacional de Madrid. De hecho, son uno de los grupos habituales en la Muestra Provincial de Teatro Escolar de Zamora y siempre consiguen alguna mención por parte del jurado. Así que es frecuente que los chicos y chicas de la agrupación pisen en cada edición el escenario del Teatro Principal, después de haber mostrado su última obra en el Elvira Fernández, sede de este certamen.

Beneficios educativos

El taller de teatro aporta muchos beneficios a nivel educativo, que también es lo que se busca con este tipo de actividades. "Primero, el compromiso de realizar algo en grupo, porque somos una sociedad, lamentablemente, cada vez más individualizada", subraya el profesor. "La idea de grupo es esencial para la sociedad", considera. Y a ese valor principal le añade otros como el compromiso, el trabajo "sin buscar el reconocimiento, algo que muchas veces es el objetivo del denominado éxito educativo. Aquí simplemente se hace teatro por el amor al escenario, sin saber hasta dónde nos llevará, más allá de compartirlo con la gente que queremos y nos quiere", asegura.

Obra "La otra comunicación", del grupo Zarandaja del IES Poeta Claudio Rodríguez.

Obra "La otra comunicación", del grupo Zarandaja del IES Poeta Claudio Rodríguez. / Abel García

Para ello, los participantes, una docena este año, con predominancia femenina, también aprender aspectos más físicos, como moverse por el escenario, vocalizar para ser entendido por el público o proyectar la voz desde el escenario. De hecho, este pasado curso hubo mucha demanda en el IES Poeta Claudio Rodríguez para este taller de teatro y algunos alumnos se quedaron fuera.

La última representación

La última obra de Zarandaja ha sido "La gran comunicación", con la que se presentó a la undécima edición de la Muestra Provincial de Teatro Escolar de Zamora. Fue el propio Oliveira, como en tantas otras ocasiones anteriores, quien escribió la obra, centrada en una crítica a la dependencia del teléfono móvil y la adoración actual por las pantallas, que convierte a las personas en individuos aislados. "Lo suyo sería montar un Shakespeare, un Lorca o un Valle Inclán, pero tampoco es cuestión de torturar a los chavales ni al público", bromea el director.

Obra "La otra comunicación", del grupo Zarandaja del IES Poeta Claudio Rodríguez.

Obra "La otra comunicación", del grupo Zarandaja del IES Poeta Claudio Rodríguez. / Abel García

Valeria Mazur, Alma Garrido, Germán Herrero, Ainhoa Fraile, Olivia Martínez, Sara Cortés, Olivia Crespo, Lucía Margusino, Telma Vicente, Cloé Oliveira, Ainara Villalón y Héctor Matilla han compuesto el elenco de este año, todos ellos alumnos de la ESO, entre 12 y 16 años. "Hay que tener en cuenta que no son actores ni actrices y que yo tampoco soy un director profesional, pero, como soy un poco osado, me atreví a escribir un texto", resume. La historia se fue enriqueciendo con los ensayos, donde los intérpretes también aportaban alguna idea. "A la hora de escribir, además, piensas también en lo que tienes y te adaptas al grupo de alumnos, estudiando qué personajes pueden hacer. Mi texto no es algo sagrado, siempre surgen cambios que son bienvenidos", añade.

Gran grupo humano

Una labor, la de dirigir a un grupo de adolescentes, este año un poco más sencilla. "El grupo humano de este año ha sido una maravilla", agradece Oliveira, quien destaca la cohesión y el compañerismo que han tenido, a pesar de tener diferentes edades y estudiar en cursos distintos. Y eso ha ayudado al trabajo en equipo en una obra que, además, no tenía un único protagonista, ya que se trataba de diferentes escenas con el nexo de la dependencia a las pantallas. "No estábamos buscando el éxito, sino que se pareciera a lo que significa hacer teatro, que aprendan a vocalizar, a moverse por el escenario", explica. "Pero ellos le han dado un ritmo que ha sido una maravilla, con un gran juego escénico", subraya.

Obra "La otra comunicación", del grupo Zarandaja del IES Poeta Claudio Rodríguez.

Obra "La otra comunicación", del grupo Zarandaja del IES Poeta Claudio Rodríguez. / Abel García

Quitar las vergüenzas iniciales de subir al escenario, realizar actividades de improvisación y organizar juegos colectivos "para conocerse mejor, que se empiecen a tocar, que pierdan el miedo", son los primeros pasos básicos para los nuevos integrantes del taller de teatro. Poco a poco, comprenden que esta extra escolar conlleva su sacrificio. "Tenemos dificultades con los horarios, porque es algo muy exigente y que se tiene que hacer en grupo, hay que comprometerse. Y después está el tema de que son adolescentes, es decir, que les es complicado entender que el resultado llegará dentro de ocho meses, que no es algo inmediato", razona Oliveira. Y ahí, de nuevo, más aprendizaje para esta época de la vida, con la suerte de que les pica ese "gusanillo" del teatro y continúan hasta llegar a disfrutar de la gran actuación final que se desarrolló en el Teatro Principal. Una recompensa merecida y disfrutada.

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