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Los gatos callejeros de Zamora estrenan cuatro de los nuevos refugios

Los once albergues restantes para animales ferales se colocarán a partir del 15 de julio

Contenedor-refugio para gatos ferales de la calle Manuel Espías. | Alba Prieto

Contenedor-refugio para gatos ferales de la calle Manuel Espías. | Alba Prieto

Paula Fernández

Los contenedores de vidrio han sido modificados con el propósito de darles una nueva vida útil: resguardar la comida de los felinos callejeros de Zamora.

Estos cuatro nuevos albergues para gatos, presentados este viernes 12 de julio, son parte de la iniciativa propuesta durante el anterior mandato por Carmen Turiel, exconcejala de Salud Pública.

El proyecto ha recibido el respaldo de la Fundación Personas, de la asociación de alimentadores de gatos ferales de Zamora, llamada Zarpa, y del Ayuntamiento.

Auxi Fernández, concejala de Servicios Sociales, ha recalcado que el Gobierno local está abierto a recibir iniciativas de los ciudadanos para ayudar a los gatos y a los 60 alimentadores de la asociación que han respaldado esta iniciativa. El principal motor que impulsa esta idea es el mantenimiento del equilibrio en la convivencia entre personas y animales.

La representante de Zarpa afirma que está previsto que la semana del 15 de julio se coloquen los otros once refugios. Entre las localizaciones de los albergues para gatos ferales ya colocados están la calle Manuel Espías, el camino de San Jerónimo, la calle de la Peña de Francia y San Frontis.

Los demás containers-refugio se ubicarán en diferentes puntos de la ciudad en función de las peticiones de los alimentadores.

La portavoz de la asociación Zarpa afirma que, a pesar de que comienzan a tomarse medidas para proteger a los gatos, debería existir una mayor implicación administrativa y policial.

Explica que esta necesidad se debe a que los costes de los alimentos de los felinos, del veterinario y de la medicación de estos animales, en caso de enfermar, recaen sobre ellos. Además, el descontento de algunos ciudadanos por dar comida a los gatos callejeros en la vía pública se manifiesta con el envenenamiento a los mininos y mediante el envío de amenazas a los alimentadores de Zamora.

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