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Sucesos en Zamora

Un octogenario de Zamora, denunciado por exhibir el pene desde el balcón tras silbar a la vecina

El acusado alegó tener un miembro de plástico, pero negó que ese día lo sacara a la terraza tras llamar la atención a la mujer que iba con su hija de 3 años

Policías nacionales a su llegada a los juzgados con un detenido. | Archivo

Policías nacionales a su llegada a los juzgados con un detenido. | Archivo

Un octogenario tendrá que responder del delito de exhibicionismo del que se le acusa por enseñar su pene desde su terraza a una vecina cuando iba acompañada por su hija de 3 años, una imputación por la que se solicita que se le condene al pago de una multa de 5.400 euros tras concluir las diligencias en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de la capital.

La jueza considera que existen pruebas suficientes para procesar al vecino de Zamora de 83 años por una infracción penal que se castiga con prisión de 6 meses a un año o multa de 12 a 24 meses cuando se comete ante menores de edad, como sería este caso, puesto que la mujer iba por la acera con su hija pequeña cuando ocurrieron los hechos.

Las investigaciones llevadas a cabo por la Policía Nacional concluyen que el hombre habría llamado la atención a quien era su vecina con un silbido cuando se dirigía hacia la puerta del edificio en el que ambos residen, él con su esposa de 53 años. Eran las doce de la mañana y el octogenario se encontraba en la terraza de su domicilio, situado en el primer piso, cuando habría silbado a la vecina que pasaba por la acera, habría decidido bajarse los pantalones y dirigirse a la mujer con intención de "satisfacer su ánimo libidinoso", según recoge la acusación.

En ese momento, el imputado se habría agarrado su pene con una de las manos con la única intención de mostrárselo a la niña, de acuerdo con la imputación que le llevará a juicio tras el auto de procesamiento en el que la Fiscalía considera que la versión facilitada por la mujer es creíble y que el zamorano de 83 años dirigió el silbido desde su balcón para llamar la atención de la vecina y de la niña para mostrarles su pene.

El imputado, no obstante, sostiene que ese día llevaba los calzoncillos puestos, aunque, a preguntas de las partes, llegó a declarar que sale desnudo a su balcón con cierta frecuencia. Un comportamiento con el que solo quería "hacer el tonto", que "se avergüenza" de ello y que ha tenido problemas cuando se da cuenta de su conducta, que nunca lleva a cabo cuando su esposa está delante, según dijo en el Juzgado.

La vecina denunció al hombre hace dos años, en mayo de 2022, por el supuesto comportamiento lascivo del anciano, quien confesó que no quería molestarla e insistió en que cuando estaba con el pene de plástico no había visto ni a ella ni su hija.

Piropos y neuronas

Las diligencias judiciales previas a la celebración del juicio recogen que el anciano lanzó a su vecina en otra ocasión expresiones como "¡vaya cuerpazo que tienes, cómo se notan los genes de tus padres!", pero que no llevó a cabo acción de ningún tipo, si bien la mujer se sentía incomodada por estas palabras inadecuadas.

El vecino de la capital detalló que a veces lanza piropos a sus vecinas como "¡qué guapa estás!", pero en ninguno de esos casos se agarra el miembro viril, ni se comporta así en presencia de menores de edad. En su defensa, ha dicho que, "se le van las neuronas cuando hace eso", en referencia a cuando se desnuda, de acuerdo con las manifestaciones recogidas en las diligencias judiciales.

Un pene de plástico

Respecto de la supuesta exhibición protagonizada, el anciano reiteró que nunca cometió tal delito, si bien ha admitido que tiene "un pene de plástico" pero aclara que ese día no se lo colocó en su balcón sobre sus genitales. Sin embargo, afirma que no vio en ningún momento a la menor de edad porque la madre la precedía. Admitió usar ese juguete sexual en el balcón de su casa en varias ocasiones, pero siempre sin dirigirse a ninguna vecina. Incluso manifestó que en ocasiones sale sin pantalones y desnudo a la terraza sin ninguna intención libidinosa. El anciano lleva más de una década sin salir de casa y toma mucha medicación, de acuerdo con sus manifestaciones.

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