La ‘Princesita’ que volvió a caminar tras recibir un disparo busca familia de adopción

Una veterinaria zamorana logra devolver la movilidad a una gata disparada en la columna que quedó inválida

La veterinaria de Benavente con la gatita ya rehabilitada.

La veterinaria de Benavente con la gatita ya rehabilitada.

El empeño y la constancia de la veterinaria zamorana, Leticia González, por salvar la vida de una gata ha tenido, sorprendentemente, en un final feliz para el animal al que dejaron inválido tras dispararle en la columna vertebral y dañarle la médula espinal. Se desconoce quién fue el autor del disparo, "alguien que no quería gatos cerca, algún desalmado", manifiesta Leticia González.

La felina integrante de una colonia callejera del municipio vallisoletano de Castronuño busca ahora una familia de adopción, recuperada ya la movilidad de sus patas traseras al pasar por una terapia de rehabilitación que se prolongó durante dos meses, que implicó un "esfuerzo diario e intensivo, posible porque la gata es muy dócil y dejaba nos dejaba manipularla, algo poco común en los gatos", especialmente si incluye la inmersión en el agua, como es el caso.

«Princesita», ahora en adopción, durante la recuperación.

«Princesita», ahora en adopción, durante la recuperación. / Cedida

La gata, de nombre "Princesita", realizó ejercicios en los que se le ayudaba a caminar dentro de un recipiente con agua en la clínica de Benavente en la que permaneció hasta poder caminar sin dificultad, un tratamiento que permitió sobrevivir al animal e impedir que se le aplicara la eutanasia, la decisión estaba casi tomada porque la intervención quirúrgica que le habían practicado otros veterinarios no había surtido efecto.

La persona que la encontró herida, María José Castro, quien daba de comer a la colonia en la que estaba el animal, decidió consultar una segunda opinión tras el mes transcurrido desde la operación sin que la felina recuperara la función de sus dos patas traseras.

En principio, "el diagnóstico no fue bueno y no estábamos seguros de que el trabajo nos permitiera llegar a buen puerto, pero la gata, "Princesita, es muy dócil y se dejó hacer todas las terapias, como la marcha espinal", que se aplica normalmente a perros.

A la izquierda el animal durante el proceso de mejoría; a la izquierda, la gata aún inválida.

A la izquierda, el animal durante el proceso de mejoría; a la izquierda, la gata aún inválida. / Cedida

Esa rehabilitación permite que el animal utilice la fuerza de su columna vertebral y los músculos de la espalda para mover sus extremidades posteriores. "En dos meses, la gata tiene una vida autónoma, pero no puede estar en la calle porque no tendría todas las habilidades que requiere para sobrevivir en la calle, si se le encuentra una casa donde se le trate bien se le regalará a esa persona", explica la veterinaria.

En su Instagram ha colgado la historia de esta gata que se ha adaptado a estar en una casa, donde se puede observar a la mascota moverse sin dificultades e, incluso, correr. El resultado de este caso es un motivo de esperanza para los dueños de aquellos animales que se quedan sin movilidad en las patas traseras, subraya Leticia González. Se trata de un caso de maltrato animal grave, un problema "muy candente", pero tuvo un desenlace prometedor.