Zamora desde los sentimientos

El artista multidisciplinar Pablo Carnero reúne una treintena de interesantes piezas en la sala de exposiciones del Museo de Zamora

En primer término, tres de las seis esculturas rodeas de pinturas y fotografías del creador zamorano. | L.O.Z.

En primer término, tres de las seis esculturas rodeas de pinturas y fotografías del creador zamorano. | L.O.Z. / Natalia Sánchez

Natalia Sánchez

Natalia Sánchez

Visitar la sala de exposiciones del Museo de Zamora supone adentrase en unos mágicos interiores hiperrealistas, contemplar cautivadores rincones de la ciudad o retratos realizados a la vieja usanza sin pasar por alto una serie de bustos o de fotografías minuciosas efectuadas todas por Pablo Carnero, un artista zamorano consagrado que, curiosamente, debuta expositivamente en la ciudad que le vio nacer con la muestra titulada "Una calle, una luz, el viejo portal..." en la sala de exposiciones del Museo de Zamora.

El recorrido lo integran 15 obras pictóricas situadas en la parte izquierda de la sala, mientras que, en el centro, captan la atención seis esculturas negras, realizadas en poliéster y situadas sobre unas peanas blancas.

Dos mujeres contemplan fotogafías de Carnero. | L.O.Z.

Dos mujeres contemplan fotogafías de Carnero. | L.O.Z. / Natalia Sánchez

Además, toda una pared del espacio expositivo acoge un total de 17 fotografías efectuadas en gelatina de plata donde el artista exhibe desde retratos, como los hechos a Antonio López y a su mujer; negocio tradicional, como una imagen tomada en el horno de Las Carabelas, la mítica calle de Quebrantahuesos o paisajes naturales de la ciudad. Una amplia selección donde el polifacético artista ha apostado por piezas de toda su trayectoria para componer un recorrido "por cosas emotivas".

La delegada territorial de la Junta de Castilla y León, Leticia García, destacó en la presentación de la muestra, el carácter multidisciplinar de Pablo Carnero, quien es "muy riguroso en la técnica, en todas las facetas que cultiva, y lo combina con una parte emocional". Efectúa "una conexión entre lo técnico y la expresión de los sentimientos a lo largo de las piezas seleccionadas", exhibidas en dependencias del Museo de Zamora, un espacio que ha recupera la afluencia de visitantes a cifra prepandémicas.

García, quien puso en valor la labor del personal del Provincial en la conservación y de recopilación de nuestro patrimonio artístico y histórico, remarcó que la exposición de Carnero "puede ser disfrutada tanto por las personas que entienden de arte desde el punto de vista técnico como por los zamoranos que les gusta ver evocadas escenas de Zamora".

El artista Pablo Carnero junto a la delegada de la Junta, Leticia Carnero. | L.O.Z.

El artista Pablo Carnero junto a la delegada de la Junta, Leticia García. / LOZ

"Una calle, una luz, el viejo portal...", título extraído de una canción de Ramoncín, amigo del artista y autor del texto que presenta la muestra, ve la luz gracias "a mi amigo de infancia Luis Pichel, que ha sido el nexo de unión entre el Museo de Zamora y yo", atestiguó el polifacético creador que ha conjugado obras antiguas con otras más recientes.

Así Carnero ha seleccionado un retrato de sus padres, hecho a ratos en sus estancias en Navidades y en Semanas Santas, a lo que se unen fotografías tomadas en múltiples rincones de la ciudad a lo largo de muchos años. "Si vas a ver la familia no puedes esculpir ni pintar y la fotografía es mi tabla de salvación" atestiguó el artista que prosiguió: "Saben que una tarde desaparezco y hago una foto".

Modo de trabajo

Pablo Carnero trabaja del natural. "La realidad me aporta una serie de sensaciones, de sentimientos ya sea un modelo, un paisaje o un objeto, y lo que hago durante este tiempo de contemplación es intentar plasmarlo luego en mi obra", dijo. "Lo que hago con el arte es mostrar mi vida", sentenció.

En la muestra el público descubre al pintor hiperrealista, al fotógrafo y al escultor, tres de las muchas técnicas que cultiva. "Desde pequeño y a lo largo de mi trayectoria me ha dado igual la técnica, la pintura, la escultura, la fotografía… en mi cabeza surge algo y empleo la técnica más idónea para mostrarlo. No lo fuerzo, lo dejo que salga", describió rodeado por sus obras.

Para el artista zamorano lo más importante "es intentar transmitir todo lo que siento en la obra y que llegue a la gente". Los artistas "no somos bichos raros. Tenemos los mismos sentimientos que todos, amamos, odiamos, estamos alegres... solo somos potenciadores de los sentimientos", puntualizó.

"Nos han dado el don de poderlo plasmar igual que un poeta tiene el don de hacerlo por escrito" describió al tiempo que enfatizó que "el arte es evocar. Si el artista no se desnuda, no es arte. Tienes que exponerte. No puedes ser frío".

Responsables del Museo, de la Junta y el artista en la muestra

Responsables del Museo, de la Junta y el artista en la muestra / L. O. Z.

¿Cuándo visitarla?

"Una calle, una luz, el viejo portal..." puede visitarse hasta el día 18 de febrero de martes a viernes de 19.00 a 21.00 horas, los sábados, de 12.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00 horas y los domingos, de 12.00 a 14.00 horas y protagonizará las visitas guiadas de los miércoles, a partir del 8 de noviembre, que ponen en relación la colección permanente del Museo de Zamora con la muestra temporal.

Un relato íntimo que aúna sensibilidad y estética.