Estudio de viabilidad: la última oportunidad para reabrir la Ruta de la Plata por Zamora

En julio se publicó en anuncio previo y ahora el Ministerio de Transportes saca las condiciones para buscar a un consultor que haga el trabajo

Raíles abandonados de la Ruta de la Plata, en las proximidades de la capital.

Raíles abandonados de la Ruta de la Plata, en las proximidades de la capital. / L.O.Z.

Carlos Gil Andrés

Carlos Gil Andrés

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) ha licitado el contrato de servicios para la redacción del Estudio de viabilidad de la conexión ferroviaria Plasencia-León, que busca reactivar el corredor ferroviario de la Ruta de la Plata.

El presupuesto estimado de licitación alcanza los 967.612,8 euros (IVA incluido) y cuenta con un plazo de ejecución previsto de 24 meses, tal y como se publicó este lunes la Plataforma de Contratación del Sector Público y próximamente lo hará el Diario Oficial de Unión Europea. En julio se había publicado un anuncio previo en el que no venía documentación alguna, mientras que ahora ya vienen concretadas las características.

En el estudio se analizarán un número suficiente de alternativas de trazado que posteriormente serán comparadas bajo consideraciones técnicas, económicas, medioambientales y de explotación, dando como resultado de dicha comparativa una alternativa seleccionada u óptima.

El estudio de viabilidad contendrá un estudio de demanda elaborado específicamente para esta actuación, así como un estudio de rentabilidad socioeconómica.

El tramo Plasencia, Salamanca, Zamora, Astorga está incluida en la Red Global de la Red Transeuropea de Transporte.

Por el acuerdo del Consejo de Ministros de 30 de septiembre de 1984 se suprimió el tráfico de viajeros y mercancías en un trayecto de unos 331 kilómetros entre Plasencia y Astorga. Del cierre se excluyeron los 17 kilómetros entre Palazuelo–Empalme y Plasencia. Es decir, la línea quedó sin servicio desde Plasencia hacia el norte, permitiéndose la conexión de esta ciudad con la línea ferroviaria Madrid Extremadura, quedando la estación en fondo de saco o estación terminal.

El pliego de condiciones pasa a definir el estado de todos los tramos.

Salamanca-Zamora

Entre Salamanca y Zamora, la longitud de la antigua línea ferroviaria es de 66,2 kilómetros. En parte del trazado se conservan los carriles y traviesas originales y en otros tramos la superestructura ferroviaria ha sido desmantelada, existiendo en el tramo algunos proyectos para implantar vías verdes.

Una vez el trazado llega a la ciudad de Zamora (59.475 habitantes), entra por el sur de la ciudad y cruza el río Duero. Esto se hace por medio de un puente emblemático para la ciudad, una celosía de 5 vanos. Posteriormente comienza el trayecto más urbano de la antigua línea; el ferrocarril cruzaba el centro de la ciudad por medio de un túnel que aún hoy día existe (bajo las avenidas de Portugal y Alfonso IX). En la estación de Zamora se podía conectar con la línea convencional Zamora Coruña y también con la línea a Medina del Campo- Zamora. La estación de Zamora dispone de tres andenes que sirven a 2 vías de ancho convencional y otras 3 de ancho estándar (alta velocidad); además, existen dos vías de ancho convencional más, de apartado.

Zamora-Benavente

Entre Zamora y Benavente ( 17.376 habitantes), siguiente población de entidad situada en el trayecto, median 57,6 kilómetros de antigua línea férrea. En el trayecto, la plataforma y estructuras se encuentran en diferentes estados, sobreviviendo traviesas y carriles en parte del trazado, y con numerosas edificaciones y andenes correspondientes a antiguas estaciones y apeaderos. Aquí se encuentra otro tramo de vía verde: 25 kilómetros entre Barcial del Barco y Pobladura del Valle, pasando por Benavente.

Del tramo Benavente - Astorga el encargo de estudio define un trazado de 61,2 kilómetros. A la salida de Benavente el antiguo trazado ferroviario se ubica paralelo a la antigua carrera nacional N-6, o radial Madrid – A Coruña. El tramo situado entre La Bañeza (10.024 habitantes), y Astorga, de 22 kilómetros es uno de los últimos en los que hubo tráficos. Parte de la superestructura ferroviaria ha desaparecido.