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Año y medio de cárcel por tres gramos de coca en Zamora

Los dos jóvenes con los que el condenado compartía coche se enfrentan a penas similiares

Los tres acusados, en el banquillo de la Audiencia Provincial de Zamora

Los tres acusados, en el banquillo de la Audiencia Provincial de Zamora / L.O.Z.

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Carlos Gil Andrés

Carlos Gil Andrés

La Audiencia Provincial de Zamora ha condenado a R.M.M., actualmente ingresado en la prisión, a año y medio de cárcel como autor de un delito de tráfico de sustancias tóxicas para la salud, si bien el tiempo cumplido en Topas y la ausencia de otros antecedentes computables podría hacer que quedara en libertad o en todo caso el tiempo que le reste lo pase en un centro de desintoxicación.

Los hechos que se han juzgado este jueves en la Audiencia Provincial de Zamora ocurrieron el 30 de septiembre del año 2020 a las dos y media de la madrugada. Según la versión de los policías nacionales que actuaron en el caso, un coche patrulla observó cómo un vehículo realizaba unas maniobras extrañas como intentando ocultarse de los agentes en la avenida del Mengue.

La Policía dio el alto al vehículo en el que viajaban tres personas. Al conductor, V.M.M., que llevaba el coche de su padre, no se le encontró nada encima, salvo una cantidad de dinero de 40 euros. Al copiloto, E. G.M. se le descubrieron 0,51 gramos de espeed y 25 de resina de cannabis de los que había intentado desprenderse y 250 euros, mientras al que ocupaba el asiento trasero le hallaron 0,65 gramos de maihuana. Sin embargo los agentes se habían percatado de que este último intentó ocultar algo entre los asientos del automóvil. Y efectivamente, pegado al fondo de asiento del conductor se localizó una caja metálica inmantada con 3,05 gramos de cocaína.

Ninguno de los ocupantes reconoció ser el dueño de la caja, pero por la ubicación dentro del coche solo pudo colocarse allí desde el asiento trasero, por lo que fue el que iba en ese lugar el principal sospechoso.

De hecho, durante el juicio el conductor declaró que no intentó ninguna maniobra evasiva, sino que hizo un giro extraño, una "pirula" al bajar por la avenida de Portugal y desviarse por hacia la avenida del Mengue antes de encarar el Puente de Hierro. "Ni siquiera había visto al coche de la Policía". El copiloto relató que el joven que viajaba en el asiento trasero era conocido del conductor y lo acababan de recoger al encontrarlo casualmente en una gasolinera y pedirles que les llevara a casa. Asegura que la droga que llevaba era para consumo propio y los 250 euros los había sacado dos horas antes de un cajero automático, como pudo demostrar con un justificante bancario.

Acuerdo

La Fiscalía pedía inicialmente cuatro años de prisión para los tres jóvenes. Sin embargo llegó a un acuerdo de conformidad con R.M.M., el que viajaba en el asiento trasero por el cual él se declaró culpable del delito y a cambio la condena se quedó en un año y medio de cárcel más una multa. También solicitó cumplir la pena en un centro de desintoxicación en lugar de continuar el Topas, pero la fiscal advirtió que, a falta de una revisión en profundidad, inicialmente habría cumplido ya el tiempo de prisión preceptivo y podría salir en libertad.

La fiscal también redujo a año y medio la petición de pena para los otros dos acusados, el conductor, V.M.M. y el copiloto, E.G.M., pero no llegó a un acuerdo con su defensora, que pidió la libre absolución de sus patrocinados.

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