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El incremento de precios pone al límite a las microempresas agroalimentarias de Zamora

El Colegio de Economistas advierte de que los negocios familiares tienen poco margen de maniobra para competir en tiempos de inflación

Puesto de venta de queso y miel en una feria agroalimentaria de Zamora.

Puesto de venta de queso y miel en una feria agroalimentaria de Zamora. / Emilio Fraile

Luis Garrido

Luis Garrido

Las microempresas dedicadas a la industria agroalimentaria que pueblan la provincia de Zamora sufrirán como nadie en este escenario de inflación debido a su limitada capacidad para negociar en la cadena. Son ocho de cada diez sociedades de las que radican en el territorio y su carácter de negocios familiares les colocan en el último escalón de un mercado que está alcanzando una voracidad nunca antes vista. El Colegio de Economistas de Valladolid, Palencia y Zamora ha advertido de que el sector puede resentirse tras la pandemia del coronavirus y el estallido de la guerra de Ucrania. Dos acontecimientos que han puesto al descubierto la precaria situación de los productores de alimentos básicos. Toda una “bomba de relojería”, en sus propias palabras, para un nicho clave en esta tierra.

El último informe sobre el sector agroalimentario elaborado por el Servicio de Estudios Económicos del Ecova ha puesto de manifiesto las debilidades de las empresas en esta industria. Pese a conceder la importancia de este negocio dentro del tejido productivo tanto de España como de Castilla y León, el documento apunta que la situación real refleja que la transformación de alimentos “tiene ahora mismo poco peso en la economía de Castilla y León, pese a la enorme extensión que ocupa”.

El presidente del Ecova, Juan Carlos de Margarida, ha señalado que se trata de “un sector muy familiar”, lo que se traduce en una reducción del tamaño de las explotaciones y también de su poder negociador. En este sentido, el representante de los economistas ha advertido de la necesidad de “establecer relaciones entre el productor, el transformador y toda la cadena de valor de la industria agroalimentaria para conseguir un aumento del poder negociador”.

Los datos aportados por el informe del Ecova apuntan a la existencia de 808 empresas dedicadas a la industria alimentaria en la provincia de Zamora, de las que un 80% tienen entre uno y nueve asalariados. Se trata, por lo tanto, de pequeñas industrias que no pueden competir en precios con los gigantes del sector. Una situación que puede acarrear problemas todavía mayores. “La Unión Europea debe actuar con celeridad para proteger esta producción y eliminar el desabastecimiento alimentario en el continente”, ha apuntado De Margarida. “Esto, unido a una desproporcionada carestía de vida a causa de una inflación desbocada, hacen que estemos en la antesala para que se produzca una bomba de relojería que provoque una inestabilidad social y económica de enormes consecuencias”, ha añadido el presidente del Ecova.

Los desafíos más urgentes para la agroalimentaria se encuentran en “la rotura de las cadenas de suministros, el desabastecimiento, los cambios en los hábitos de los consumidores y la contracción de la demanda” de estos productos. “Por eso, hay que preguntarse qué sector agroalimentario queremos para poder hacer frente de forma sensata a los retos de este año y en el 2023”, ha comentado.

La renta agraria de la provincia se eleva hasta los 266 millones

La renta agraria en la provincia de Zamora asciende a 266 millones de euros en el último periodo de referencia, tal y como ha señalado el Colegio de Economistas de Valladolid, Palencia y Zamora (Ecova) en su informe sobre el sector agroalimentario. La producción vegetal ha alcanzado ya un valor de 239 millones de euros en el mercado, mientras que la animal ha ascendido hasta los 373 millones de euros. A ello hay que añadir una producción de servicios por encima de los siete millones de euros y actividades secundarias no agrarias no separables que suman 31 millones de euros. Todo ello suma 651 millones de euros, a los que hay que restar los consumos y las amortizaciones para obtener la cifra final que arrojan los economistas.

El informe elaborado por el Ecova pone de manifiesto la importancia que la industria alimentaria tiene en la actividad económica de Zamora. A fecha actual, existen 5.888 personas cotizantes a la Seguridad Social dentro de este sector, mientras que los autónomos se cuentan por 236. No obstante, son los grandes grupos los que mueven el mercado. De acuerdo con el documento, Quesos El Pastor es la empresa que mayor facturación ha alcanzado dentro del sector, con 104 millones de euros en el último año. Le sigue el Consorcio de Promoción del Ovino, con 75 millones de euros, y Moralejo Selección, cuya facturación ascendió a 62 millones de euros. La primera de ellas emplea en la provincia a 350 personas, mientras que las otras dos dan trabajo a 38 y 300 ciudadanos.

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