-“Abuelo, ¿esto qué era?”

-“Esto eran las escuelas donde yo aprendí a leer y a escribir. Un día se cerraron y no se han vuelto a abrir”.

-“Abuelo, ¿y esto qué era?

-Esto era el teléfono público, el único que había en todo el pueblo. Un día se cerró y no se ha vuelto a abrir más”.

La curiosidad y el desparpajo de un niño chocan con la nostalgia del abuelo al recordar el pueblo en el que nació, creció y vivió, dinámico y vital. La acción se desarrolla en Palacios del Pan, por cuyas calles transitan dos generaciones, la del pasado fulgurante de la España rural y la del futuro incierto que acecha a estos territorios. Es la solitaria estampa que dibuja hoy el medio rural. “Un pueblo cualquiera de la España vaciada” describe el vídeo inspirado en la idea de Felipe Fernández y producido por Oscar Antón con la colaboración del Ayuntamiento de Palacios del Pan. La verdad de la España Vaciada a través de un abuelo y su nieto recorren en poco más de un minuto la realidad de un pueblo cualquiera de España.

Sillas vacías en la plaza, una alegoría de la España despoblada.

El trabajo nació con el objetivo de apoyar al comercio local y la hostelería, ahora cerrada y uno de los sectores más golpeados por la pandemia del COVID 19. Pero la realidad del pueblo se impuso; “no es posible dar un mensaje positivo porque el mundo rural está como está, vaciado y desierto” explica Felipe Fernández. “A lo mejor, viendo el vídeo, alguien cree que es una fantasía, pero es la situación real y así la hemos querido describir a través de la mirada de un niño con el abuelo”. 

El pequeño Izan y su abuelo en la ficción, Ángel, ambos vecinos de Palacios, recorren unas calles desiertas, una ruta de nostalgia donde el mayor evoca los tiempos en los que hubo escuela, teléfono público, bar, comercios o aquella panadería “donde se hacían las mejores magdalenas que he conocido yo. Un día se cerró y nunca se ha vuelto a abrir” le cuenta al pequeño. Y lo mismo ocurrió con el único bar que quedaba en este municipio de la Tierra del Pan que bien podría ser cualquiera de los muchos pueblos de la provincia azotados por el mismo demonio: la despoblación.

“Alguien puede pensar que la descripción es una fantasía, pero es pura realidad”

El vídeo representa además esa llamada de apoyo a la hostelería y el comercio local, hoy elevados a la categoría de “peligro de extinción” en buena parte del territorio rural. “En Palacios hace más de un año que nos quedamos sin bar. Es algo que está pasando en muchos pueblos, lo singular de aquí es que hayamos llegado a esta situación estando a 17 kilómetros de Zamora” reflexiona Felipe Fernández.

“Abuelo, ¿y qué nos queda?” pregunta inquieto el niño. “Nada, ya no nos queda nada. Si esto sigue así, cualquier día cierran el pueblo y no se abre más” zanja el anciano.

El niño que protagoniza el vídeo, durante la grabación en Palacios del Pan .

Por eso, cuando el chiquillo descubre una insólita imagen en la plaza de Palacios del Pan, busca de nuevo respuestas. “Mira lo que hay en la plaza, abuelo”. Son decenas de sillas vacías. Palencia, Girona, La Rioja, Ceuta, Salamanca, Valencia, Albacete, Jaén, León, Zamora… “Todas las provincias están pasando por lo mismo, nos estamos vaciando y eso es lo que he querido representar” explica Felipe Fernández.

El vídeo se cierra con un mensaje: “La España vaciada puede ser llenada. No la dejes morir, ocupa tu lugar”. Felipe defiende que el fortalecimiento de los pueblos “está en nuestras manos, en las manos de cada uno, no de las instituciones”. Palacios del Pan pone voz, una nueva voz, a la realidad de los desiertos demográficos. Esta vez el que pregunta es un niño. “Abuelo, ¿qué nos queda?”. 

Aquí te mostramos el vídeo realizado en Palacios del Pan por Felipe Fernández y Óscar Antón:

"Abuelo, ¿esto qué era?": el vídeo realizado en Palacios del Pan