El albergue de peregrinos de Zamora se reabrió ayer al servicio de los caminantes después de casi cuatro meses como centro de acogida de emergencia temporal para personas sin techo. Los caminantes que lleguen a Zamora y pernocten en él deberán esperar en la calle hasta que los hospitaleros les indiquen que pueden entrar en el recinto. Se les tomará la temperatura corporal tras un breve momento de descanso y si algún peregrino marca una temperatura superior a 37,5° o presenta síntomas compatibles con la Covid19. Antes de acceder al recinto se limpiarán las manos con gel hidroalcohólico y pisarán en una alfombra con desinfectante e irán protegidos con mascarilla que deberán llevar puesta en todo momento.