La Escuela Universitaria de Enfermería de Zamora se dedica a la formación de enfermeros generalistas dedicados a los cuidados de la persona y de la comunidad.

Centro adscrito a la Universidad de Salamanca (USAL) y perteneciente al Sacyl, está ubicado en un edificio de nueva construcción en el Campus Viriato y el próximo curso 2020-2021 seguirá impartiendo el Grado en Enfermería.

Cuenta, por tanto, con el prestigio de la Universidad de Salamanca, la más antigua de España con 800 años de historia; y también con la fortaleza de pertenecer al Sacyl, lo que permite ofrecer un programa formativo inspirado en la sanidad pública y que muchos de los profesores que imparten docencia en la Escuela están en contacto directo con la realidad asistencial y con el paciente en el día a día de su profesión.

De esta forma, son capaces de llevar al aula la realidad asistencial, lo que es una gran fortaleza, según explica María José Fermoso Palmero, directora de la Escuela de Enfermería de Zamora, cuyos egresados cuentan con un alto grado de empleabilidad y un buen futuro profesional, y no solo en esta época por la pandemia de coronavirus.

Con unos 60 alumnos por curso, la Escuela de Enfermería ha contado con 268 estudiantes en este último. Las salidas profesionales del Grado de Enfermería son desde el ámbito asistencial tanto en el sector público como en el sector privado.

Los egresados desarrollan su labor en hospitales, centros de salud, centros sociosanitarios y en otros ámbitos como Defensa e instituciones penitenciarias; así como en labores de gestión, docencia o investigación. La tasa de empleabilidad de los egresados de la Escuela de Enfemería es muy alta, por ejemplo, todos los estudiantes que han finalizado este curso están trabajando, según explica la directora del centro.

"Ha habido momentos en los que los estudiantes se han ido a trabajar a otros países como Reino Unido, pero llevamos unos cursos que cuando acaban los estudios trabajan todos, y este curso con mayor motivo por la situación especial que vivimos", destaca.

El modelo que seguirá el centro el próximo curso, como todo el Campus Viriato de la Universidad de Salamanca, es el de la presencialidad, algo muy importante en un Grado como el de Enfermería, cuya identidad es la presencialidad porque hay determinadas competencias en las que es necesario que el alumno esté presente.

Además, en sus clases descartan que pueda haber muchos estudiantes no solo por las exigencias actuales, sino también porque son habituales en el centro las lecciones destinadas a grupos reducidos de alumnos.

"En nuestro título tenemos un número importante de créditos que son de grupos reducidos porque consisten en prácticas en la sala de simulación preclínica o determinados seminarios que en condiciones normales asisten el 25% o el 50% de los estudiantes", apunta María José Fermoso, quien añade que esa atención personalizada y cercana a los estudiantes es otra de las principales fortalezas del centro.

La Escuela de Enfermería hará alguna adaptación de los horarios para facilitar y garantizar la seguridad y establecerá medidas como la señalización de itinerarios en el centro, la distancia de seguridad en las aulas y la higiene de manos, un aspecto en el que la Escuela ya incidía con anterioridad a la pandemia porque la higiene de manos está contemplada dentro de las competencias del título del Grado.

En este sentido, la Escuela ya tiene programadas, antes de que los alumnos comiencen las prácticas clínicas el próximo curso, actividades dirigidas a la formación para incidir en la colocación y uso de EPIs.

Hay que destacar además que se está instalando en el centro, que es un edificio nuevo, luminoso, con amplios espacios y laboratorios, un aula de simulación clínica avanzada, lo que permitirá crear escenarios muy próximos a la realidad en los que el estudiante tiene que tomar decisiones y actuar. Es una herramienta que permite a los alumnos avanzar en competencias previas a las prácticas clínicas tuteladas, que los estudiantes de la Escuela de Enfermería realizan en la Gerencia de Atención Sanitaria de Zamora, que incluye el Hospital Virgen de la Concha, el Hospital Provincial, el Hospital de Benavente y todos los centros de salud de Atención Primaria de la provincia. También realizan prácticas dentro del ámbito sociosanitario, concretamente en la residencia de mayores de los Tres Árboles.

Los estudios de Grado que imparte la Escuela Universitaria de Enfermería cuentan con una alta demanda, pero el centro tiene un número limitado de plazas. Debido a esto el rendimiento académico de sus alumnos, que proceden principalmente de Zamora y Salamanca, pero también de otras provincias de Castilla y León, de Asturias y País Vasco, también es muy alto.

"Las personas que decidimos estudiar Enfermería tenemos muy claro a lo que queremos dedicarnos, que es el cuidado. Los estudiantes, en su mayoría, acceden a Enfermería porque quieren dedicarse a ello y eso se nota", afirma la directora. Esto lo demuestra el hecho de que, debido a la pandemia, se solicitó auxilio sanitario a los alumnos de 4º del Grado de Enfermería y, en menos de dos horas, todos se habían ofrecido para ayudar en residencias de Zamora y de la región.

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