"El matadero viejo será rehabilitado para albergar un centro cultural". Este es el titular de la primera vez que en Zamora se hablaba de esta obra. 7 de febrero de 1993, cuando Zamora tenía a Andrés Luis Calvo. Era, en principio, un empeño sencillo. Una inversión municipal no demasiado grande en instalaciones municipales. Sin embargo, en 1993 se inicia un largo rosario de proyectos que no iban a ninguna parte, presupuestos insuficientes y quiebras empresariales que retrasaban una y otra vez una obra que parecía gafada. Ahora, 9.989 días después de ese primer anuncio, la obra está al fin terminada.

Todo empieza en 1993. El Ayuntamiento pone encima de la mesa una idea, la de convertir el matadero en centro cultural, en la que empiezan a trabajar los arquitectos zamoranos, que incluso convocan un concurso de ideas. Sin embargo, como ha sucedido tantas veces en Zamora, la cosa no avanzaba. Pasaron muchos años antes de que, el 2007, se redactara el proyecto de la obra, adjudicado a Cadarso XXI en agosto de 2008 por algo más de 1,5 millones de euros. El centro iba a estar operativo en el primer trimestre del año 2010 aunque en septiembre del ejercicio anterior los problemas económicos de la empresa, afectada por la crisis, ya hacían ver que no iba a ser así. En octubre de 2009 Rosa Valdeón reconocía que las obras del antiguo matadero no marchaban "con agilidad" y en noviembre no le queda más que admitir que la cosa iba con retraso. Mucho retraso, porque Cadarso XXI quiebra, abandona y las obras quedan inacabadas.

Los trabajos paran hasta que en 2013 el equipo de Gobierno, aún del PP, redacta un nuevo proyecto por importe de 400.000 euros para terminar la obra. Un dinero claramente insuficiente que obliga al anterior equipo, ya comandado por Guarido, a realizar un nuevo proyecto, el definitivo. Las obras, mientras, eran objeto de numerosos actos de vandalismo. En 2015 el Ayuntamiento anuncia una inversión de más de un millón. Los trabajos comenzaron a mediados del año pasado y, con algún pequeño retraso -nada en comparación con lo que había pasado antes- ya han terminado. Las obras, que han estado sobre la mesa de cuatro alcaldes diferentes, están por fin acabadas.

El edificio cuenta con un espacio delimitado para el centro de adultos, que gestionará la Junta, y con más de 1.200 metros cuadrados para la biblioteca municipal de San José Obrero. Hay además una sala de usos múltiples que será compartida por ambos espacios. El Pleno aprobará la cesión a la Junta de las instalaciones del centro de adultos y el Ayuntamiento ya trabaja en la comprar la dotación para que la biblioteca esté lista a finales de verano. Una espera más, breve, en la obra que ha durado 10.000 días.