04 de junio de 2020
04.06.2020
La Opinión de Zamora

El peso del todoterreno y la colisión contra las traviesas agravaron el siniestro del tren

El puente, sobre vía convencional, carece del dispositivo de detección de objetos del AVE

03.06.2020 | 23:24
El peso del todoterreno y la colisión contra las traviesas agravaron el siniestro del tren
Accidente de tren en Zamora: la hipótesis del siniestro en La Hiniesta.

"Las circunstancias se han puesto todas en contra". La frase, pronunciada por uno de los especialistas consultados por ese diario, resume cómo la confluencia de distintos factores dio como resultado el grave accidente ferroviario de la tarde del martes en La Hiniesta: nadie vio el accidente, nadie se percató en la base de ADIF de la caída del vehículo, que debió hacer un ruido considerable, no había ningún sistema que alertara de la caída de objetos a la vía, el todoterreno era demasiado pesado e hizo saltar a la locomotora por un desvío con tan mala suerte de que chocó con unas traviesas, hizo la tijera y arrasó todo a su paso... Cualquiera de estos ingredientes que no se hubiera producido habría dejado en poco más de un susto lo que pasó el martes por la tarde, pero todo ocurrió a la vez con las graves consecuencias de dos muertos, un herido grave, seis leves y dos trenes destrozados.

Serán, como dijo el presidente de Renfe, Isaías Táboas, las investigaciones judicial y de la Comisión de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, las que deberán establecer los detalles del siniestro con el análisis de todos los datos, incluidos los registradores jurídicos, las "cajas negras" del tren.

Según las declaraciones de vecinos de la zona la barandilla y el quitamiedos estaban rotos desde al menos una antes del choque, lo que hace pensar que el Land Rover se precipitó sobre la vía mucho antes del paso del tren. Nadie vio el accidente ni tampoco desde la base de La Hiniesta, habitualmente con gente trabajando, se percataron del incidente ni oyeron el golpe. Según las fuentes consultadas por este diario, los trenes no llevan a bordo ningún sistema que les avise de la caída de objetos a la vía.

En las líneas de alta velocidad, sin embargo, todos los pasos superiores tienen esos sistemas de caída de objetos, demás con cámaras que permiten ver, cuando salta una alarma qué es lo que ha impactado contra la vía, lo que llega al puesto de mando y permite influir sobre la señalización. También en terraplenes pronunciados o túneles hay sensores o aparatos que determinan si ha podido caer algo en la vía que pueda obstaculizar el paso, pero el tren por si solo no lleva ningún sistema que alerte al maquinista de que tiene la vía ocupada. Este puente de La Hiniesta pasa sobre un vía considerada convencional, por lo que no dispone de esas medidas de las líneas AVE.

Otra posibilidad es que la caída de un objeto tan grande como un coche provoque un cortocircuito en las zonas que tienen circuitos de vía es decir líneas con una pequeña corriente que sirven para detectar el paso del tren. Pero en ese punto concreto el sistema es conocido como de pedal y la caída del coche no pudo ser detectada siquiera por este sistema indirecto.

Y pudo influir negativamente en la gravedad del accidente fue el hecho de que se tratara de un coche pesado. De hecho, empleados ferroviarios recuerdan algún otro caso de caída de un coche desde ese mismo puente a la vía e incluso uno, hace tres décadas, que fue arrollado por el "tren pescadero" que circulaba de noche. En esa ocasión la locomotora se llevó por delante al coche. Pero en esta, al tratarse de un vehículo grande unido a la presencia de un cambio de vía, provocó que la cabeza del tren saltara hacia la otra vía, impactara con un montón de traviesas apiladas, hiciera "la tijera" para quedar mirando en sentido contrario, en dirección a Carbajales y arrasara con todo a su paso. Es la causa que explica que los maquinistas se llevaran la peor parte, al resultar uno de ellos fallecido y el otro herido grave. Además, el tren barrió toda la zona: "Ha destrozado la estación", indicaron fuentes consultadas por ese diario. Las brigadas de técnicos y operarios se afanaban desde la mañana de ayer en examinar los trenes siniestrados, una composición doble debido a las medidas de distanciamiento impuestas por el coronavirus, ya que en circunstancias normales 158 pasajeros caben en un tren.

Hay mucha tarea por delante para sacar todo el material rodante de la zona para su reparación y también para restablecer las vías y sistemas de señalización y comunicaciones dañados en un siniestro que conmocionó a la provincia y España entera.

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