Francisco de Goya, el pintor y grabador, protagoniza miles de representaciones efectuadas sobre su figura tanto antes de su muerte como en los siglos XIX y XX. Entre las piezas existentes figuran dos esculturas en los fondos del Museo de Zamora que guardan una estrecha relación entre sí. Se trata de un busto efectuado por Mariano Benlliure y donado por el artista al centro zamorano en 1943 así como de una copia de esa obra realizada por un joven Ramón Abrantes que presentan, sobre todo la primera, un gran parecido con la estatuilla que entregan en los premios anuales de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España.

En 1902 Mariano Benlliure recibe el encargo de hacer un monumento de Francisco de Goya, que ahora se exhibe en las inmediaciones del Museo del Prado en Madrid, para el que se basa en un retrato de Vicente López, fechado en 1826. Nuevamente el escultor valenciano, que realiza en su juventud El Descendido de la Pasión de Zamora, afronta en el año 1915 un encargo de la Hispanic Society para ejecutar otra escultura del pintor aragonés. «Para este otro busto Benlliure genera una serie de reproducciones y uno esos modelos en escayola es el que dona a Zamora», un ejemplo que «tiene relación con un vaciado en bronce que se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Valencia», detalla el conservador del Museo de Zamora, Alberto del Olmo Iturriarte.

El busto mide 60x39x39 centímetros y es una escayola que en un momento determinado, estando ya en el centro provincial, es patinada bien sea para imitar al bronce bien sea por razones estéticas.

La escayola presenta «las características de las piezas de este excepcional retratista, un hombre con una capacidad para manejar texturas y una depurada técnica, como se aprecia en sus reproducciones en bronce», afirma Del Olmo Iturriarte. Además, el conservador del Museo de Zamora subraya que «la escultura de Mariano Benlliure es la que se convierte en el referente que todos tenemos al pensar en Goya» y aprecia que la estatuilla de los galardones, que realiza desde la segunda edición José Luis Fernández, «tiene algunas modificaciones, pero su autor trabaja sobre la obra realizada por Mariano Benlliure», incluso «el corte del pecho, los hombres y la peana son muy similares».

Junto al busto de Goya, Benlliure dona en esa ocasión a Zamora los modelos en escayola de los relieves para el monumento de Montero Ríos y varios bocetos, uno para una estatua de Núñez Vasco de Balboa, otro para una obra de la infanta María Cristina y un tercero, para una figura de Ramón y Cajal. «Son unas piezas que se asemejan a otras que entrega al Museo de Bellas Artes de Valencia en la misma época», precisa el conservador, Alberto del Olmo, quien ahonda: «En el momento en el que Mariano Benlliure realiza la donación el director del Museo de Zamora, Vitoriano Velasco, está intentando completar la colección del centro y Benlliure, ya mayor, quiere hacer notar el agradecimiento que siente por su ciudad, Valencia, y por Zamora, donde comenzó su trayectoria».

Una vez que la aportación llega al centro artístico, entonces ubicado en el convento de Las Marinas en Santa Clara, se expone al público, tal y como precisa un documento del expediente de la cesión. En los años 40 del pasado siglo el valenciano era ya «reconocido como el mejor escultor de finales del XIX y principios del XX con todo tipo de premios nacionales e internacionales y en Zamora se le tiene como una referencia junto a Eduardo Barrón, por lo que cuando la donación llega a la ciudad es una gran noticia», describen desde el Museo de Zamora.

Entre los zamoranos que descubren esas obras de Benlliure figura, sin duda, Ramón Abrantes, quien entonces era un adolescente. El joven realiza con 13 años una copia del busto de Goya como ejercicio de formación. La obra, la única pieza de Abrantes que tiene el centro, está realizada en escayola, patina de negro y cuenta con menores dimensiones (39 centímetros de altura) que el original, dado que el muchacho capta el rostro y deja de lado detalles como las chorreras o la peana. «Es una copia de 1943, pero en ella ya apuntaba maneras de escultor», indica la directora del Museo de Zamora, Rosario García.

Los dos bustos se encuentran guardados en el almacén de Santa Lucía, visitable dentro de la propuesta guiada gratuita «VenQueTeCuente» el primer fin de semana de cada mes, dado que uno es un trabajo de formación y el otro uno de los muchos ejemplos del hacer escultórico de Mariano Benlliure que posee el espacio artístico. Y es que el Museo de Zamora exhibe del artista valenciano, en la sala VIII dedicada a escultura y pintura del XX y del XX, los retratos del matrimonio Gómez Villaboa, el boceto del paso procesional de El Descendido o el de Las Tres Marías y San Juan, que finalmente acaba haciéndose para la Semana Santa de Crevillente.