12 de enero de 2020
12.01.2020
Entrevista
PAZ VELASCO | Criminóloga y abogada, autora del libro "Criminal-mente"

Paz Velasco: "El hombre es de las pocas especies que hay en el planeta que mata por placer"

"Las grandes motivaciones de asesinato son el poder, la venganza, el dinero y el sexo"

11.01.2020 | 20:00
La criminóloga y abogada Paz Velasco en Zamora.

Pocas veces se puede presumir de alcanzar una quinta edición con la publicación de un ensayo, pero la abogada y criminóloga vallisoletana Paz Velasco lo ha logrado con su trabajo "Criminal-mente" (Editorial Planeta). Se trata de un estudio con el que se intenta desentrañar lo que ocurre en la cabeza de un asesino, algo fundamental para poder prevenir un nuevo ataque. La autora justifica el secreto de este éxito en la "sencillez" de la explicación de términos como asesino en serie o psicópata, definiciones que, debido al auge de las series televisivas sobre investigación criminal, son algo confusos para el gran público. Especial atención merecen en su libro las mujeres asesinas, silenciadas durante siglos no solo por su condición de féminas, sino también por su modo "silencioso" de matar, muy alejado de las pretensiones masculinas, más proclives a la notoriedad.

–¿Dónde reside el éxito para haber llegado ya a la quinta edición con su libro?

–Sinceramente, no pensé ni pasar de la primera edición, porque hay muchísimos libros de criminología, al igual que series y películas. Lo que intenté con este trabajo fue, como docente e investigadora que soy, escribir del tema de una manera sencilla para que llegue al público. En mi libro, salvo un pasaje, no existe nada de morbo. Sé que en vez de la quinta iría por la décima edición si hubiera entrado en detalles de ciertos casos, pero creo que el secreto está en contar cosas que la gente quería leer y hacerlo de una manera que pueda entender desde un criminólogo hasta un jurista, una chica que empieza la carrera o un ama de casa a la que le encanta "Mentes criminales".

–Está claro que los lectores de su libro son de lo más variopinto.

–Tengo desde estudiantes de Criminología hasta alumnos de Bachillerato o incluso escritores de novela negra que me consultan algunas cosas, con lo que me siento muy orgullosa. Además, con el "boom" que ha habido en los últimos años con las series de televisión hay que dejar claro la diferencia entre criminología y criminalística, qué es un asesino en serie, un asesino en masa o un psicópata, porque no todos son asesinos, también los hay en puestos de poder importantísimos. En capítulos de tan solo cinco o seis páginas aclaro conceptos de los que todo el mundo ha oído hablar, pero con los que había un poco de confusión debido algunas veces simplemente a las series de televisión y las películas.

–¿Qué opina de los atenuantes que aducen algunos abogados para estos asesinos?

–Nuestro Código Penal establece una serie de atenuantes, incluso de eximentes, en casos muy determinados. La psicopatía no es uno de ellos, porque el psicópata sabe lo que hace y distingue perfectamente entre el bien y el mal. Son contadísimas las ocasiones en las que a una persona se le considera inimputable, es decir, que no es responsable criminalmente de sus actos; son los casos de brotes psicóticos. Pero la personalidad sádica es una parafilia muy grave que hace que esa persona obtenga gratificación personal y sexual a cambio del dolor que infringe a otras personas y eso no es ni un eximente ni un atenuante, porque él quiere hacer ese daño para obtener un beneficio. Otra cosa es tener un brote psicótico, que rompe con la realidad de ese momento y comete un crimen pensando que es otra persona o que la víctima la perseguía- Se trata de un delirio paranoico de persecución y ahí existe una ruptura entre la realidad y el hecho delictivo que el sujeto no distingue. Así pasó, por ejemplo, con Noelia de Mingo cuando entró en el hospital con un cuchillo y atacó a varias personas y pacientes. En su realidad, ella lo único que hacía era defenderse.

–¿Hay casos en los que se puede decir que la realidad supera la ficción?

–Siempre. A un criminal muy famoso al que se le hizo una entrevista en 1998 se le preguntó si había intentado emular la conducta de Hannibal Lecter en "El silencio de los corderos" y contestó que los personajes de las películas salían de gente como él. Lo tenía clarísimo y es cierto, todo lo que podemos ver en el cine nos puede impactar, hay muchas cosas que no son reales porque de lo que se trata, al fin y al cabo, es de tener audiencia y recaudar una serie de beneficios, pero cuando una persona está cometiendo un crimen, solo él puede pensar en cómo planear el asesinato y deshacerse del cuerpo.

–¿El auge de series con esta temática ayuda al creciente interés social?

–Cuando acabé la carrera en el año 2005 la única serie que había en parrilla era "CSI", que trata de la investigación técnica de un delito. A partir de ahí, empezaron a surgir series como "Numbers", "Bones" o "Mentes criminales", que hicieron que los espectadores empezaran a tener curiosidad por la mente del asesino, porque lo que más impacta es comprender cómo ha hecho eso.

–¿Qué beneficios tiene el poder llegar a conocer la mente del criminal?

–Lo fundamental de conocerla es que se puede prevenir un asesinato. En la serie "Mindhunter" se ha enseñado cómo surgen por primera vez los analistas de la conducta, que antes se llamaban perfiladores criminales, y nos enseña algo que describió Robert Douglas sobre que, si se consigue entrar, aunque parezca una utopía, en la mente de un asesino, se puede predecir su siguiente paso. De ahí nace la perfilación criminal. Cuando se analiza la escena de un crimen, con los elementos que deja el asesino y según cómo esté el cuerpo, se puede averiguar incluso cuál va a ser el perfil de la siguiente víctima o la zona de ataque. Entender la escena del crimen y cómo piensa el sujeto puede ayudar a detenerlo y evitar un nuevo crimen.

–En su libro habla de 22 niveles de maldad humana, ¿en qué consiste?

–Es un estudio que me apasiona del doctor Stone, un psiquiatra forense que viene a demostrar científicamente lo que ya decía el neurocientífico Jesús Pujol sobre que la maldad reside en el cerebro y no en el alma y además se puede medir a través de esta escala, aunque no se puede utilizar aún en ningún procedimiento judicial. Viene a decir que todos somos capaces de matar, pero no todos lo haríamos por la misma razón. El primer grado sería la legítima defensa en un momento dado, por ejemplo, por defender a un hijo, a una pareja o luchar por la propia vida. En el último grado estarían los psicópatas sexuales sádicos como Ted Bundy o el español José Antonio Rodríguez Vega, el asesino de ancianas. El hombre es de las pocas especies que hay en el planeta que mata por placer. La mayoría de los animales matan para alimentarse, para proteger a sus crías o para salvaguardar su territorio. Desde hace siglos, el hombre asesina por placer, pero hay diferentes grados, hasta llegar a una finalidad sexual y de una manera sádica, empleando además una serie de técnicas que hacen que la víctima sufra.

–¿Por qué este tipo de personas tienen tanto atractivo?

–En el caso de las mujeres, las hay que se enamoran de asesinos, violadores y personas muy violentas y agresivas, pero, generalizando, existen estudios sociológicos que avalan esta atracción por personas agresivas que son muy inteligentes y a los que no llegan a atrapar. Se trata de gente que consigue realizar lo que nosotros solo podemos imaginar porque no nos atrevemos a hacerlo. Scott Bonn explica que hay una cierta atracción secreta por estos sujetos porque hacen algo que a lo mejor nosotros querríamos hacer con alguien, pero nunca seremos capaces. Es una especie de alter ego secreto que nos atrae por su capacidad de planificar, de atraer a una víctima o porque la policía no le atrapa, a pesar de dejar alguna pista. Ocurre, por ejemplo, con Hannibal Lecter en "El silencio de los corderos". Somos capaces de olvidarnos de que es un caníbal asesino y nos fascina más su inteligencia. Sus facetas positivas eclipsan su lado perverso.

–¿Existen diferencias entre hombres y mujeres asesinos?

–Muchas. La principal es la victimología, es decir, a quiénes mata. En el caso de los hombres son cazadores, así que la mayoría de ellos son depredadores que salen a buscar una víctima desconocida, como hacía "El Chicle". Las mujeres son recolectoras y matan a hijos, maridos, amantes, novios, vecinos, padres o hermanos, gente que conoce y que confía en ella, que tiene cerca. La segunda diferencia es el "modus operandi" y mientras que los hombres utilizan más las manos, porque les gusta mucho sentir cómo arrebatan la vida a sus víctimas, con sus motivaciones de poder y control sobre la vida de la otra persona, casi todas las mujeres asesinas de la historia matan a través de veneno o con medicamentos. Ellas matan lentamente, no tienen prisa ni se manchan las manos y procuran que parezca un accidente o una muerte natural. No quieren notoriedad, como les ocurre a muchos asesinos

–¿También hay diferencia en las motivaciones?

–Las grandes motivaciones son el poder, la venganza, el dinero y el sexo. En los hombres, y sobre todo en los asesinos en serie y en los psicópatas, está el binomio poder y control sobre la víctima y sadismo y gratificación sexual. En las mujeres, la motivación principal es el lucro, la obtención de algún beneficio económico a través de la muerte de esa persona. A partir de ahí, entramos en esas emociones que son tan femeninas como el odio, los celos, la venganza e incluso el amor. Somos más emocionales.

–¿Por qué han sido tan olvidadas por la historia las mujeres asesinas?

–La primera mujer asesina que está registrada es Locusta, una esclava que trabajaba al servicio del Estado romano para envenenar gente y mató a más de 400 personas. Su profesión era asesinar, se adelantó al sicariato femenino que está ahora tan en auge, por desgracia, en México. A lo largo de la historia, ha habido muchas mujeres asesinas y durante muchísimos años ha sido a través del veneno, porque ellas eran las que estaban en la cocina y las que tenían acceso directo a los alimentos. Han pasado más desapercibidas, porque podría parecer una muerte natural, pero hay una cifra negra altísima de mujeres que han matado en la historia que desconocemos, porque eran silenciosas. Con el nacimiento de la criminología feminista se empieza a demostrar que la mujer es igual de violenta que el hombre, planifica igual y tiene la misma intencionalidad de matar. Hoy en día, la versatilidad criminal femenina es brutal, desde mujeres que están dentro de la trata de personas, en lo más alto del narcotráfico o que son hasta sicarias. Hemos pasado de mujeres envenenadoras que querían quedarse viudas al no soportar a un marido que las golpeaba o buscaban la herencia a mujeres que están en el narcotráfico. Hoy en día, ya no solo está la mujer envenenadora, sino la que roba, mata y asesina.

–En este caso sí se ha llegado a la igualdad.

–Sí, porque cuando hablo de que hay mujeres sicarias y cómo actúan y se organizan se piensa que es un trabajo más masculino, pero es que hoy en día cualquier conducta delictiva la pueden ejercer, aunque la agresión sexual física no se pueda llevar a cabo por razones biológicas, pero sí lo pueda hacer con un objeto. Ha llegado un momento en el que casi todos los delitos que aparecen en el Código Penal pueden ser llevados a cabo por mujeres, cosa que no ocurría hace 200 o 300 años.

–¿Es ahora la España más negra que antes?

–Durante la dictadura hubo un oscurantismo criminal porque había que vender que no pasaba nada, pero se cometieron muchísimos crímenes, uno de los más impactantes el de Jarabo. En esos años, al no salir en los medios de comunicación era como si no existieran.

–¿El tipo de crimen ha cambiado?

–El crimen y el delito evolucionan con la sociedad y hemos pasado de los bandoleros que iban a caballo en plan Curro Jiménez y te robaban en un camino a los que ahora delante de un ordenador te hacen "phishing". La finalidad es la misma, lucrarse. Hemos abandonado al Tempranillo, pero el delito es el mismo.

–¿Y en el caso de los asesinatos también hay evolución?

–El asesino en serie existe desde que pasamos del Neandertal al Homo Sapiens y por muchas motivaciones, lo que ha cambiado es el concepto. Ahora podemos definir como asesino algunas de las personas que participaron en las torturas de millones de mujeres en la Edad Media acusadas de brujas, pero entonces estaban con la patente de corso de la Iglesia y del Estado. Fue una masacre, pero se veía como una limpieza espiritual. Ahora mismo que desde el Vaticano se instara a exterminar a los musulmanes sería inconcebible, pero se hizo en su momento con las Cruzadas. Los campos de concentración nazi o lo que pasó en Yugoslavia no es tan lejano, incluso lo que está ocurriendo ahora mismo en Siria.

–¿Qué motiva a un asesino en serie?

–El asesino en serie tiene un elemento estresor, algo que hace saltar el primer crimen, con el que lleva fantaseando desde la infancia, cuando probablemente ha sido víctima de maltratos. Estos niños se refugian en su mente porque es el único sitio donde se sienten seguros y empiezan a idear una serie de fantasías donde su rol cambia y es el victimario. Esa fantasía va elucubrándose durante un periodo muy largo y pasa por una fase de ensayo hasta el primer crimen, con el que cree que va a obtener la misma satisfacción que ha obtenido en su mente. Pero el crimen real ni dura tanto como él cree ni la víctima aguanta tanto como ha imaginado, así que vuelve a buscar una nueva víctima, con la que va a intentar añadir elementos nuevos, como llevar esposas o vendarle los ojos para ver si así siente más placer. Pero jamás va a llegar a satisfacerle la realidad. Es un proceso que no acaba nunca y por eso un asesino en serie solo deja de matar cuando se le detiene.

–¿Y cómo se comportan los denominados psicópatas integrados?

–Mucha gente tiende a etiquetar de manera errónea la palabra psicópata con criminal, violador o asesino en serie, pero no es así, porque tenemos psicópatas absolutamente funcionales en puestos impresionantes de trabajo o en profesiones arriesgadas que requieren unas características y unos rasgos de personalidad determinados. Los psicópatas tanto funcionales como criminales tienen las mismas características de personalidad y a nivel emocional, como son falta de empatía y la frialdad emocional. Pero se diferencian en que unos cruzan el límite y otros no, unos van a terminar matando y otros van a llegar a ser los CEOS de una multinacional con esa capacidad de trabajo y manipulación sin importar lo que les pase a los empleados mientras obtengan sus beneficios. Ellos van a ser delincuentes corporativos, pero probablemente jamás maten a una persona.

–¿Cuál de los últimos crímenes recientes en España le han impactado?

–Me quedaría con dos. En unos días empieza el juicio por la guardia urbana que presuntamente junto a uno de sus exnovios mató a su pareja actual. Llevo investigando el caso tiempo y voy a asistir a todas las sesiones del juicio, porque es un caso que, sin ser haber sido juzgada aún, ya se han escrito dos libros donde se la etiqueta de asesina y de psicópata manipuladora. Y el caso que más me impactó el año pasado fue el de Ana Julia Quezada, esa mujer que tiene tantas caras, que se presenta de una manera diferente en el tribunal a cómo era antes, que tiene esa frialdad de hacer esa farsa mediática, siendo la asesina. En este país no estamos acostumbrados a tener mujeres asesinas y la sociedad se queda mucho más impactada por ella que por ejemplo por José Enrique Abuín. A Ana Julia le perdió la vanidad, se creyó más lista que los investigadores dejando la camiseta del niño. A partir de ahí, se puso en el punto de mira. Como ella, hay muchísimos asesinos en serie que han sido detenidos por su vanidad.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Semana Ciberseguridad

La Opinión-El Correo de Zamora organiza la Semana de la Ciberseguridad, una serie de webinars que tratarán de temas específicos como empresa, nuestro día día en internet, ciberdelitos y menores... para que todos nos movamos de forma segura en la red.

Consulta tus temas de interés

Temas

Ahora podrás consultar todas las noticias de tu equipo, de tus personajes favoritos, de las series de moda... de un vistazo a través de los tags

Neomotor

Toda la información sobre el mundo del motor

Conoce las últimas tendencias y las novedades en coches, motos y la industria automovilística.