Los 20 kilómetros lineales de materiales que custodia el Archivo Histórico de Zamora reúnen múltiples y muy diversos documentos. Desde protocolos notariales, pergaminos musicales, planos del siglo XII o incluso el fondo flamenco de Caroles, tal y como pudieron descubrir las personas que ayer se acercaron al centro para realizar una visita guiada al centro por la efeméride del Día Internacional de los Archivos.

"El archivo nace en el año 1931 como consecuencia de la necesidad de dar cobertura a la ingente cantidad de protocolos que tenían los notarios y que tenían la obligación de conservar y fue el segundo que se puso en marcha a nivel nacional", explicó ayer su director Miguel Ángel Martínez Lozano al comenzar la visita al edificio que desde hace 15 años es sede del centro.

El proceso de recepción depende de si el documento llega de manos de un particular, que "se convierte en una donación", mientras que si procede de una administración "se realiza una transferencia de documentos" que se encuadran en una carpetilla que se introducen en una caja de cartón libre de ácido, que va a una balda de un depósito determinado, desgranó el archivero que remarcó la importancia de "la conservación" para que en caso de producirse un incendio "se perdiera lo más mínimo". En este punto un joven se interesó sobre el sistema de extinción que consiste "en agua nebulizada".

El recorrido comienzo su contacto con la documentación histórica en los depósitos de protocolos notariales, situados en archivadores rodantes que van casi de pared a pared, donde el profesional mostró un protocolo datado en 1551 con la portada en pergamino "porque los Reyes Católicos impusieron que se encuadernasen en este material que no arde". Pese a lo arrugado de la portada las hojas estaban perfectamente conservadas, aunque la grafía era complicada de descifrar. "Es letra cortesana y escribían abreviadamente por lo que es complicado de entender" compartió el director que al mostrar las páginas añadió: "Utilizaba las @". Estos documentos testimonian "el día a día de los zamoranos, pues el notario", que tiene que conservar durante un siglo estos documentos, "solemniza los negocios que hacen los particulares", aseveró el director que comentó que las administraciones de las que tienen más materiales corresponden a Justicia, a la que está dedicada la segunda planta del inmueble, y Hacienda, repartida en varios depósitos distribuidos en varias salas.

Libros del siglo XVII hasta el 1931 integran el fondo antiguo de la biblioteca auxiliar, que recientemente se ha enriquecido con una donación del Colegio de Médicos. A mayores esta dependencia del centro también dispone de un apartado moderno que puede consultarse "con el DNI o el carné" de las bibliotecas públicas.

Entre los documentos sorprendentes que custodia el Archivo figuran el fondo antiguo del Ayuntamiento de Zamora, integrado por libros de acuerdos municipales de 1500 a los años 80 del pasado siglo, algunos de los más vetustos ya restaurados, o el fondo de Caroles, un aficionado al cante jondo de Olivares del que se conservan desde "discos de vinilo, de pizarra y de LP de 45 revoluciones y cd y fundamentalmente grabaciones magnetofónicas caseras".

Las contadurías de hipotecas, el antecedente del registro de la propiedad tiene cabida en una de las salas mientras que en otras de las dependencias, el depósito de planos y mapas, el archivero mostró desde pergaminos musicales que han llegado a este archivo "por el cambio de las modas en la Iglesia", fotografías aéreas en blanco y negro donde estaban marcadas las delimitaciones de las fincas en otro color o un dibujo que despertó mucho la curiosidad de los visitantes "¿es Peromato?", preguntaba una mujer .

Tesoros documentales, muchos de ellos consultables, que ayudan a conocernos.