23 de enero de 2019
23.01.2019

Un cazador podría perder su permiso por matar un ciervo sin autorización

La fiscal exige 2 años de inhabilitación y el pago de 6.174 euros al imputado por abatir la pieza en Losacino, coto del que no era socio

22.01.2019 | 23:00

Un cazador podría verse privado dos años de su licencia para abatir animales, ser obligado a pagar una multa de 1.080 euros y a indemnizar con 6.174 euros al coto de Losacino, cantidad que habría obtenido en el mercado si hubiera vendido el trofeo del ciervo (de 14 puntas) que habría matado sin autorización en el coto de Losacino el 8 de octubre de 2016, a las 6.45 horas.

La magistrada del Juzgado de lo Penal deberá determinar si el ciervo salió del coto de El Castillo de Alba, al que pertenece el imputado, de iniciales a L.B., tras recibir el disparo para acabar en una zona que la juez deberá delimitar si es del recinto cinegético de Losacino. O de Muga, al pie del que el acusado dejó su turismo y arrastró al animal para cargar el cadáver en el coche, según sostuvo. O si esta versión es "una mera estrategia" del imputado por cazar en un coto para el que no estaba autorizado, el de Losacio. En esta última hipótesis se basa la acusación que ha sentado en el banquillo a L.B., impulsada por el administrador del coto de Losacino y mantenida por la Fiscalía Provincial, basada en los informes de la Guardia Civil que determinaron el lugar en el que murió el animal y en testimonios de personas que escucharon los dos disparos y estuvieron esa madrugada en la zona. Todos coinciden en señalar que los disparos procedían del coto de Losacino.

Los agentes de la Guardia Civil manifestaron no tener duda del coto en el que cayó muerto el animal, que, según la acusación se desplomó de inmediato por la potencia del tiro, de un rifle 300 que le partió el tórax. La herida habría dejado al ciervo sin posibilidad de desplazarse de un coto a otro, por escasos metros que fueran, como afirma el imputado, porque "el pulmón queda pegado a las costillas" tras el impacto del proyectil. De modo que, el traslado al recinto de Muga se efectuaría para ocultar al animal en la maleza antes de llevárselo furtivamente, agrega el letrado de la acusación. Pero, al verse pillado in fraganti, "el acusado monta" ese argumento, "se basa en premisas falsas" en busca de la absolución. Pretende sembrar dudas sobre dónde caza al animal, conocedor de la zona en la que los tres cotos lindan unos con otros.

La defensa, sin embargo, negó que su cliente pretendiera esconder al animal e insistió en que lo abate en el coto del Castillo, se desplaza herido hasta una finca de pajas cercana y él lo arrastra a Muga.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Consulta tus temas de interés

Temas

Ahora podrás consultar todas las noticias de tu equipo, de tus personajes favoritos, de las series de moda... de un vistazo a través de los tags

Neomotor

Toda la información sobre el mundo del motor

Conoce las últimas tendencias y las novedades en coches, motos y la industria automovilística.