Los magistrados de la Audiencia Provincial rechazaron la alegación de uno de los acusados J.A.P.P. para que se tuviera en cuenta la atenuante muy cualificada de alcoholismo y drogadicción, porque él comprendía la ilicitud de la acción que estaba realizando al entrar a robar en la casa de Benita. El abogado de Vicente Fernández presentó el recurso ante la Audiencia basado principalmente en la falta de pruebas que incriminen a su representado y por tanto la indefensión ante su derecho constitucional de inocencia. La Audiencia, sin embargo considera que la incriminación de los autores del robo no provenía de animadversión alguna, ya que Vicente Fernández les pagó lo acordado. Existen pruebas de la visita inicial de ambos al empresario para que recomprara a otro unas acciones, de la venta de las monedas de oro en un establecimiento de compra venta, de reuniones en Toro para preparar el plan y del uso de móvil para quedar para el abono del último pago.