"Es un trabajo vocacional, te tiene que gustar". Se echan horas y horas que solo se compensan cuando el policía ve entrar en la cárcel al traficante de drogas. Un "premio" que no siempre llega a pesar de la entrega. "Hay operaciones que te llevan mucho tiempo, hasta diez meses", como en la "Primos", en la que llegaron a incautarse de 79.000 euros en dinero procedente, supuestamente, de la venta de estupefacientes.

Los policías pueden estar horas trabajando, duplicar y triplicar turnos cuando la operación esta en fase de estallido. Es el momento de realizar vigilancias más intensas, de mantenerse a la escucha de conversaciones telefónicas y actuar con suma cautela para no abortar la intervención. En una ciudad pequeña como Zamora, que permite conocer con mayor rapidez a quienes se mueven en ella, resulta mucho más complicado acorralar a los traficantes, que también disponen de sus mecanismos de vigilancia a la Policía.