A compás de los cambiantes hábitos de consumo, la recogida selectiva de papel y cartón vuelve a situarse en máximos históricos.

Si en 2003, año de comienzo de la estadística, se recogieron solo 347 toneladas, en 2017 el dato aumentó hasta superar el millar. Un hecho que solo había pasado en una ocasión. Desde el inicio de la recogida selectiva, la acumulación de papel y cartón fue incrementándose de forma escalonada hasta el 2009, año récord con 1.018 toneladas.

A partir de ahí, en consonancia con la tendencia nacional, se produjo un importante descenso "debido en parte a la crisis económica que afecta al consumo así como al cambio de hábitos (prensa escrita, envases de plástico en vez de cartón, etcétera)", explican. Sin embargo, a partir de 2014 se ha ido recuperando progresivamente y en 2017 la cantidad aumentó de forma considerable por la recogida puerta a puerta de cartón comercial que comenzó a realizar el Consorcio de residuos en los municipios de Toro y Benavente.